Después de detectar posibles irregularidades en los resultados de los exámenes de residentes de medicina, el Ministerio de Salud de la Nación, a cargo de Mario Lugones, puso en marcha un nuevo sistema para evaluar los 268 casos señalados por presunto fraude. La medida fue oficializada mediante la Resolución 2303/2025 publicada en el Boletín Oficial, y apunta a validar o desestimar los resultados según criterios académicos estandarizados y revisiones presenciales.
De esta manera, el nuevo esquema de evaluación establece que los postulantes deberán rendir un examen escrito y presencial, a menos que puedan justificar su desempeño mediante una congruencia académica comprobable. “Si hay congruencia en el historial de la carrera con los resultados del examen y la calidad de la universidad de la que provienen, no deberán rendir nuevamente”, explicó el secretario de Gestión Sanitaria, Alejandro Vilches.
Es preciso mencionar que, la medida busca responder también al reclamo de médicos y especialistas que, tras el escándalo, cuestionaron que se pretenda anular masivamente exámenes sin diferenciar situaciones. Por eso, quienes demuestren historial académico sólido, buenas calificaciones en su universidad y se hayan formado en instituciones validadas por la World Federation for Medical Education (WFME) quedarán exceptuados de la revalidación.
En cambio, los residentes que no logren acreditar dicha congruencia deberán presentarse a una nueva instancia evaluativa, también definida en la resolución ministerial. Esta evaluación tendrá 100 preguntas de opción múltiple y cada respuesta correcta valdrá un punto, con el objetivo de garantizar transparencia, sin repetir los errores que originaron las sospechas.
El comité a cargo del análisis de los exámenes de residentes estará integrado por tres expertos del Ministerio de Salud: el doctor Alejandro Alberto Vilches, el doctor Enrique Alberto Rifourcat y el licenciado Juan Pablo Vivas. Su función será auditar los antecedentes académicos, contrastarlos con el promedio de egresados de cada universidad y cotejar los resultados del examen realizado el pasado 1 de julio.

Esta revisión se aplicará exclusivamente a los exámenes de residentes que aspiran a instituciones nacionales, entre ellas el Hospital Garrahan, el Posadas, el Ramón Carrillo, el Sommer, el Bonaparte, así como los hospitales SAMIC de alta complejidad en El Cruce, Cuenca Alta, El Calafate, Esteban Echeverría, y el Instituto Castex, entre otros centros dependientes del Estado.
Para los que sí deban rendir de nuevo el examen de residentes, será obligatorio presentar documentación válida al momento de ingresar: DNI, certificado de residencia precaria o pasaporte, según corresponda. Si no se presentan, quedarán excluidos del orden de mérito automáticamente.
Asimismo, desde el Ministerio de Salud advirtieron que si el resultado del nuevo examen es más bajo que el anterior en más del 10%, la nota más reciente será la que se tenga en cuenta, sin posibilidad de mejora.
Por otro lado, la bibliografía oficial para preparar el examen estará publicada en el sitio web del Gobierno nacional. Según informó la Secretaría de Gestión Sanitaria, los materiales estarán alineados con lo dispuesto en la Resolución 1164/2025, con el objetivo de alinear el mecanismo y garantizar igualdad de condiciones entre los postulantes que deban revalidar los exámenes de residentes.
Nuevos exámenes de residentes: las claves del caso
Más allá de la validación académica, el Gobierno inició un sumario interno para esclarecer si existió una red de venta de preguntas del examen. La sospecha surge de los resultados anómalos de algunos postulantes que, sin antecedentes académicos destacados, obtuvieron puntajes superiores a candidatos con historiales sobresalientes.

Las alarmas se encendieron en la Dirección Nacional de Calidad y Desarrollo del Talento en Salud al detectar inconsistencias entre los puntajes obtenidos en los exámenes de residentes y el rendimiento histórico de ciertas universidades. Esta situación motivó la intervención directa del Ministerio y el armado del comité evaluador.
Además de la posible venta de datos, el Gobierno investiga fallos en los mecanismos de control del examen original, como accesos digitales inseguros o filtraciones desde áreas administrativas, y aunque todavía no se identificaron responsables, la investigación administrativa incluye revisión de roles internos y contrataciones.
La resolución también deja abierta la posibilidad de acciones judiciales o sanciones disciplinarias para aquellos que realizaron fraude en los exámenes de residentes. Por ahora, las autoridades se enfocan en restablecer la validez del proceso y asegurar que solo ingresen al sistema de residencias quienes acrediten mérito académico real.





