Esta semana, el Cuerpo Médico Forense confirmó que el uso de fentanilo contaminado fabricado por la empresa HLB Pharma Group SA, propiedad de Ariel García Furfaro, incrementó un 52% la probabilidad de muerte de los pacientes críticos que lo recibieron y que se encontraban internados en distintas unidades de cuidados intensivos.
Así lo estableció el segundo informe pericial entregado por el Cuerpo Médico Forense al juzgado federal de La Plata, a cargo de Ernesto Kreplak, en el marco de la causa que investiga el lote 31.202 del fentanilo contaminado con bacterias resistentes que provocaron el fallecimiento de casi un centenar de pacientes.
Es preciso mencionar que, el documento firmado por los especialistas que dependen de la Corte Suprema de Justicia, cuenta con el análisis de 40 historias clínicas y encontró que, en 24 de los 40 casos revisados, la administración del fentanilo contaminado tuvo un “nexo concausal” con el fallecimiento de los pacientes.
Esto significa que, aunque la aplicación del opioide agonista sintético no fue la única causa de la muerte de los pacientes, el medicamento infectado con las bacterias Ralstonia mannitolilytica y Klebsiella pneumoniae agravó de manera significativa los cuadros clínicos y contribuyó al desenlace fatal.
Por caso, el peritaje del Cuerpo Médico Forense detalló que las bacterias halladas en las ampollas coincidieron de forma fenotípica, molecular y genómica con las encontradas en los hemocultivos de los pacientes, lo que confirma el vínculo entre la contaminación del producto y las infecciones registradas en hospitales y clínicas. En palabras de los profesionales, el fentanilo contaminado fue un “factor relevante que potenció el deterioro de pacientes con comorbilidades graves”.

En uno de los puntos más relevantes, los expertos presentaron un estudio científico que demuestra que la presencia de esas bacterias aumentó la mortalidad dentro de los 30 días en un 52% respecto de pacientes en condiciones similares que no recibieron la medicación contaminada, por lo que la conclusión del Cuerpo refuerza la hipótesis de que el producto defectuoso tuvo un impacto directo y significativo en la crisis sanitaria desatada.
El informe también aclaró que no se pudo determinar un “nexo causal directo” en ninguno de los casos estudiados, dado que los pacientes analizados cursaban patologías críticas con múltiples complicaciones previas. Sin embargo, los peritos remarcaron que la infección derivada del fentanilo contaminado exacerbó las condiciones clínicas y precipitó los desenlaces fatales.
Hasta ahora, la investigación judicial logró peritar 40 de las 122 historias clínicas incluidas en la causa, y de ellas 24 presentaron nexo concausal con el uso del lote adulterado. No obstante, este número podría ampliarse, ya que el juez Kreplak ordenó revisar expedientes que habían sido descartados por errores en las fechas de internación o de administración del medicamento.
La causa tiene 17 imputados, siete de ellos detenidos, entre los que se encuentran los hermanos Ariel, Diego y Damián García Furfaro, responsables de la firma HLB Pharma, su madre, Nélida Furfaro, que está acusada aunque permanece en libertad por problemas de salud y porque tiene a cargo a su madre de 88 años, Olga Furfaro, presidenta de la compañía.

Ahora, el juez Kreplak deberá resolver en los próximos diez días hábiles la situación procesal de cada uno de los acusados, luego de haber tomado declaración al último de los sospechosos. La investigación apunta a determinar el grado de responsabilidad penal en la producción, distribución y comercialización del lote de fentanilo contaminado.
El segundo informe del Cuerpo Médico Forense ratifica lo ya señalado en el primero: la fuente de infección y el agravamiento de la mortalidad se vinculan directamente con el uso del fentanilo adulterado, contaminado con bacterias gram negativas multirresistentes que no solo aumentaron la mortalidad, sino que además complicaron el tratamiento debido a su resistencia a antibióticos y su capacidad de generar brotes intrahospitalarios.
Con esta nueva evidencia científica, la causa avanza hacia un escenario judicial cada vez más complejo, donde la empresa HLB Pharma y sus directivos aparecen en el centro de un escándalo sanitario que dejó una estela de muertes y un profundo debate sobre los mecanismos de control en la producción de medicamentos críticos.
Fentanilo contaminado: que dijo el primer informe del Cuerpo Médico Forense
Es preciso recordar que, el primer informe del Cuerpo Médico Forense que investiga y revisa los casos de los pacientes fallecidos por el fentanilo contaminado, definió que la infección bacteriana producto del uso del medicamento contaminado complicó el estado clínico de 12 de los 20 pacientes cuyas historias clínicas fueron revisadas, al afirmar que hubo un “nexo concausal”.

“En los casos que el cuadro infeccioso vinculado a los microorganismos con demostrada identidad fenotípica, molecular y genómica con los recuperados de las ampollas de fentanilo de HLB Pharma constituyó un factor agravante significativo de la condición clínica del paciente portador de un cuadro clínico complejo y contribuyó al desenlace fatal”, explicaron los integrantes del Cuerpo Médico Forense en los casos de nexo concausal.
Si bien, el informe puntualiza que no se pudo acreditar un “nexo directo” entre la administración de fentanilo contaminado y la muerte de los pacientes, en el análisis de las 12 historias clínicas existió un “nexo concausal” al hallarse “antecedente de infección” por las bacterias Ralstonia mannitolilytica y Klebsiella pneumoniae.
En tanto, otros cuatro casos quedaron agrupados en una tercera categoría con las que trabajaron los peritos oficiales, en acuerdo con los peritos de parte del laboratorio responsable y representantes de familias de víctimas. Estos expedientes llevaron a la definición de la existencia de un “nexo causal fortuito” entre la administración de fentanilo contaminado y la muerte.






