El calendario electoral avanza y la cuenta regresiva hacia el cierre de listas en la provincia de Buenos Aires ya ingresó en su etapa crítica. Con las alianzas firmadas, la disputa real se concentra ahora en el reparto de lugares: quién encabeza, quién acompaña y quién queda afuera. La política bonaerense abandona los discursos de principios y se sumerge en el arte de la negociación cruda. Lo que se defina en estas horas impactará directamente en el mapa legislativo de los próximos años.
Entre las secciones más disputadas, la Quinta electoral ocupa un lugar clave. Con epicentro en Mar del Plata y una fuerte carga simbólica e institucional, lo que allí se defina marcará el tono político del armado general. El caso de General Pueyrredón ilustra el nivel de presión territorial: senadurías, concejalías, internas locales y liderazgos en disputa.
El peronismo logró sellar la unidad bajo la denominación “Fuerza Patria”, una amalgama que incluye desde el kirchnerismo duro hasta sectores del massismo, el Movimiento Evita y actores locales como Acción Marplatense. La alianza suena sólida, pero al momento de repartir lugares, las tensiones resurgen: hay más nombres que cargos, y los espacios ceden con reticencia.

Con la elección bonaerense desdoblada del calendario nacional, la boleta seccional cobrará aún más peso en el resultado final. Nadie quiere perder centralidad, y todos los sectores buscan colocar a los suyos en las listas. Cada nombre representa no solo un territorio, sino una cuota de poder en la pulseada interna del oficialismo. En ese marco, la Quinta sección funciona como un termómetro de lo que está en juego.
Fuerza Patria: los nombres en danza en la Quinta
Gustavo Barrera quiere saltar a la Legislatura
El intendente de Villa Gesell, Gustavo Barrera, es uno de los nombres que suenan con fuerza en el radar del gobernador, Axel Kicillof. Leal al mandatario provincial y con una gestión reconocida en la región, Barrera se perfila como una carta territorial fuerte para representar al oficialismo en la boleta seccional. Su llegada al Senado podría reforzar la bancada kicllofista con una figura que combina militancia y gestión.
En los pasillos de la Legislatura ya se lo menciona como un posible negociador, con interlocución fluida tanto con intendentes del interior como con referentes del conurbano. La apuesta por su nombre responde también al intento de Kicillof por reequilibrar el mapa del poder dentro del frente.
Fernanda Raverta vuelve al juego local
La ex titular de la ANSES y actual referente de La Cámpora en la región, Fernanda Raverta, también integra la nómina de posibles cabezas de lista. Con un perfil alto, experiencia en gestión nacional y territorialidad consolidada en Mar del Plata, Raverta es una figura que divide opiniones pero que nadie desconoce.

Su eventual candidatura marcaría una señal clara de que el kirchnerismo busca recuperar protagonismo electoral en la sección. Además, consolidaría una boleta con figuras reconocidas que puedan traccionar votos en un distrito donde el oficialismo no puede hacerse del Municipio.
Jorge Paredi vuelve al centro del tablero
El exintendente de Mar Chiquita, Jorge “Pitingo” Paredi, es otro de los nombres en danza. Con experiencia legislativa, territorialidad fuerte en la costa y vínculos con distintos sectores del peronismo, su inclusión es leída como un intento de equilibrio interno.
Paredi es, además, un hombre del consenso. Su posible llegada a la Legislatura podría aportar a la gobernabilidad que busca el oficialismo de cara a los próximos dos años. Se trata de una figura con bajo nivel de rechazo, capaz de ordenar en escenarios fragmentados.
Natalia Sánchez Jáuregui, una carta sindical con anclaje territorial
En ese contexto, también aparece el nombre de Natalia Sánchez Jáuregui, ex diputada provincial por la Quinta sección. Su paso por la Legislatura fue clave para destrabar votaciones sensibles, y su regreso es evaluado positivamente por varios sectores del oficialismo.

Con un anclaje fuerte en Necochea, Sánchez Jáuregui fue quien articuló la llegada de la “Casa de Axel” al distrito y consolidó un espacio que hoy tiene presencia territorial real. Desde su rol en UATRE, representa también a un sector del sindicalismo que hasta ahora había tenido poca visibilidad en las boletas provinciales.
Cheppi, el massismo busca su lugar en la boleta
Desde el Frente Renovador, el nombre que circula con fuerza es el de Juan Manuel Cheppi. Hombre de confianza de Sergio Massa y con pasado como funcionario nacional, Cheppi representa al sector que ahora busca no quedar relegado en el esquema de Fuerza Patria.
Con llegada a distintos municipios de la región, su candidatura podría ser parte de una fórmula de consenso que equilibre las tensiones entre el massismo y el kicllofismo. En las últimas horas, su nombre comenzó a sonar como posible en una boleta con fuerte impronta territorial.





