Este lunes, en el marco de la habitual conferencia de prensa que brinda en Casa Rosada, el vocero presidencial Manuel Adorni anunció que el Gobierno nacional tomó la sugerencia realizada por la Comisión Nacional de Regulación del Transporte (CNRT) y declarará la emergencia ferroviaria en todo el país tras el trágico accidente que involucró a dos formaciones de la línea San Martín y Mitre.
“Se va a decretar la emergencia ferroviaria en línea con el informe de finales de abril de la CNRT. Nada tiene que ver el decretar la emergencia con lo que ocurrió con las líneas San Martín y Mitre, sino por el informe que recibimos de la CNRT que advierte sobre una red ferroviaria devastada”, especificó Adorni en la conferencia.
Es preciso mencionar que, la declaración de la emergencia ferroviaria le permitirá al Gobierno nacional disponer de la administración de fondos para afrontar contingencias que sufrieron algunas líneas de trenes en los últimos meses, como el robo de cables o los daños en la infraestructura.
No se puede dejar de lado que en marzo de este año, la Sociedad Operadora Ferroviaria Sociedad del Estado (SOFSE), que se ocupa del mantenimiento y de las tareas de infraestructura, sufrió más de 100 despidos en marzo. Con un recorte del 56%, SOFSE fue una de las ramas de Ferrocarriles Argentinos más afectada.
Si bien SOFSE es la empresa que tiene la mayor cantidad de empleados dentro del Gobierno nacional, también es la que debe garantizar el funcionamiento de las líneas de pasajeros. En 2023 tuvo un resultado negativo de $47.310 millones, y para este año tiene previstas transferencias del Tesoro por $336.000 millones, pero solo se ejecutó el 40% de este monto.
En este contexto, desde Casa Rosada ya se encuentran confeccionando el decreto correspondiente que oficializará la emergencia ferroviaria, que según admiten algunos funcionarios “pedían desde hace un tiempo los gremios ferroviarios”. Asimismo, desde el Gobierno nacional señalaron que en el rubro ferrocarriles “el desmanejo es muy grande”.
Cabe recordar que, el área de Trenes Argentinos durante el gobierno de Alberto Fernández estuvo bajo el ala del massismo, como lo demuestran los pasos por el Ministerio de Transporte de Mario Meoni, Alexis Guerrera y Diego Giuliano, todos soldados del Frente Renovador que creó Sergio Massa.
En ese sentido, la falta de inversión crónica en el sistema ferroviario por parte de Trenes Argentinos, empresa que hoy funciona bajo la órbita del Ministerio de Economía que conduce Luis Caputo, se refleja en que las transferencias del Tesoro a las empresas ferroviarias públicas tuvieron un recorte del 60% en los primeros cuatro meses de 2024 respecto del mismo período del año anterior, según el análisis presupuestario realizado por el área de Justicia Fiscal de la organización no gubernamental Asociación Civil por la Igualdad y la Justicia (ACIJ).
Así, la sociedad estatal que soportó el mayor ajuste en la gestión de Javier Milei fue la Administración de Infraestructuras Ferroviarias, con un 92% de reducción, y entre otras obras pendientes, está una licitación para la electrificación de la línea San Martín con un préstamo del BID, anunciada en 2017, que sigue sin adjudicación.
En tanto, la última vez que se declaró la emergencia ferroviaria en Argentina fue en 2002, durante el gobierno de Eduardo Duhalde, y se mantuvo durante años. Lo hizo mediante el decreto 2075 que abarcó a todas las líneas que operaban en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) e incluso a los subterráneos de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.





