Esta mañana, en medio de la guerra desatada por el ataque de Hamas, despegó el primer vuelo del avión de la Fuerza Aérea Argentina (FAA) con 70 personas repatriadas desde Tel Aviv, Israel, que, en el marco del operativo “Regreso Seguro”, aterrizó en Roma, Italia, tres horas más tarde.
Es preciso mencionar que, desde que inició la guerra en Israel, se acumularon más de 1.400 solicitudes de repatriación de ciudadanos argentinos, por lo que, el jefe del operativo, Jorge Berredo, afirmó que tiene el objetivo de “sacar hasta el último argentino de la zona de conflicto, en el menor tiempo posible”.
En ese marco, los ministros de Defensa, Jorge Taiana, y de Relaciones Exteriores, Santiago Cafiero, anticiparon que el avión de la FAA, Hércules C130, que salió desde El Palomar, llegaría por la noche del miércoles a Tel Aviv, para comenzar a transportar a los repatriados hasta Roma.
En detalle, el Hércules C130 que partió desde Israel, aterrizará en la base militar aledaña al Aeropuerto Internacional de Fiumicino, en la ciudad de Roma, lugar desde el que Cancillería pretende repatriar a los argentinos en aviones de Aerolíneas Argentinas.
“Nuestro plan es trasladar a 210 personas por día, con tres puentes aéreos diarios”, confirmó el jefe del operativo “Regreso Seguro“, a la vez que anticipó que “la situación es cambiante, el espacio aéreo se cierra y se abre de acuerdo a las amenazas de guerra”.
Por ese motivo, la aeronave de la Fuerza Aérea, que tiene una capacidad para 70 pasajeros, lleva dos tripulaciones de diez personas cada una, con el objetivo de evitar escalas de descanso y larga duración, más allá de las paradas técnicas para cargar combustible.
“Estamos entrando en un aeropuerto que está en zona de guerra, y el Hércules C130 es el mejor sistema de armas, el más versátil, el que mayor capacidad de respuesta tiene para entrar“, señaló Berredo, al ser cuestionado por el operativo en una entrevista radial.
Vale recordar que, desde que iniciaron los bombardeos y ataques, el Estado de Israel confirmó a la Cancillería la muerte de siete argentinos, así como de otros 15 desaparecidos, mientras que la cantidad total de víctimas civiles continúa en alza.





