Este martes, se dieron a conocer los datos provisorios de la consultora Scentia, en los que se advierte una continua caída del consumo, como producto de la pérdida del poder adquisitivo frente a la inflación desatada desde que asumió el presidente de la Nación, Javier Milei.
De esta manera, los especialistas registraron que, los supermercados, en febrero, tuvieron una caída de las ventas en unidades del 8,3%, comparado con el mismo mes del año pasado, mientras que para la semana de marzo que va del 4 al 10 se registró una baja interanual del 9%.
“Creció considerablemente la venta de leche en polvo, la gente compra menos postrecitos lácteos y más mantecas, menos snacks y más tomates en puré, cayó el atún y creció la caballa, el desodorante de ambiente se vende menos”, detallaron desde la consultora, sobre la caída del consumo en los primeros meses del año.
Vale mencionar que, según un relevamiento anterior de Scentia, la caída del consumo de enero también fue del 8,3% interanual, por lo que las comercializadores y las empresas productoras de consumo masivo calculan que la tendencia se mantendrá al menos hasta julio.
Para entender la caída del consumo, es preciso mencionar que, como consecuencia de la inflación, también se registró un cambio de comportamiento en los supermercados, de forma que hay una mayor frecuencia de compra y una menor cantidad de unidades por ticket.
En ese contexto, se dieron las reuniones que tuvo el ministro de Economía nacional, Luis Caputo, con los titulares de supermercados, para tratar el desacuerdo con las promociones que ofrecen algunas líneas, y por lo que definió la apertura de las importaciones de productos de la canasta básica alimentaria.
Además, el Banco Central de la República Argentina (BCRA) informó que permitirá a los importadores de alimentos pagarlos en 30 días de plazo, mientras que la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) suspendió por 20 días la percepción de los Impuestos a las Ganancias y al Valor Agregado (IVA) para los mismos.
En este marco, los supermercados estiman que, debido a la logística que conlleva, la mayor afluencia de productos importados se comenzará a notar en uno o dos meses, a la vez que, por su cercanía, se calcula que la mayoría de las importaciones podrían venir de Brasil.
Para finalizar, los empresarios consideraron que la caída del consumo en los supermercados continuará hasta, al menos, mediados del año, en tanto que esperan que para el segundo semestre suba considerablemente producto de las medidas que estarán puestas en marcha y permitirán mayor variedad de precios.
Vale recordar que, el presidente de la Federación de Almaceneros de la provincia de Buenos Aires (FABA), Fernando Savore, analizó en diálogo con Diputados Bonaerenses que la liberación de las importaciones puede ser una respuesta favorable para el mercado, pero siempre que no quede en manos de los grandes monopolios la logística y el traslado de los productos.





