El Colegio de Ingenieros bonaerenses (CIPBA) expresó su preocupación ante el desguace del Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) por parte del Gobierno nacional, a cargo de Javier Milei, y alertó que la eliminación de los controles de trazabilidad de los productos que consumimos pone en riesgo la salud.
Es que, en los últimos días, en el marco del Plan Motosierra, el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, cesó 900 servicios tecnológicos del organismo clave para garantizar la seguridad y calidad de los alimentos y bebidas en Argentina.
En efecto, la reciente resolución de su Consejo Directivo oficializa que cesen los servicios sistematizados que, hasta ahora, funcionaban como un pilar fundamental para el control técnico independiente en un sector crítico para la salud pública. Así, el Ejecutivo dio paso a un nuevo capítulo en el desmantelamiento de áreas estratégicas del Estado.
En ese marco, el Colegio de Ingenieros bonaerenses, que preside Jorge Castellano, advirtió que la decisión genera un “vacío legal” y cuestionó que lo que se presenta como una simplificación administrativa, “representa un debilitamiento directo de la salud pública y la soberanía tecnológica”, que pone en peligro la salud de los argentinos.

Según indicaron los ingenieros bonaerenses, la eliminación de funciones del INTI sin la incorporación de organismos alternativos para la fiscalización técnica implica un riesgo en la trazabilidad de los productos.
En ese sentido, las autoridades del organismo colegiado remarcaron que la metrología legal cumple un rol central en el control de calidad. “La metrología legal no es un trámite; es la garantía de que el contenido de un producto coincide con lo declarado”, señalaron.
Desde el CIPBA también alertaron que la falta de controles sobre balanzas, medidores y procesos de envasado puede derivar en irregularidades en el mercado. Además, advirtieron que la medida impacta en el ejercicio profesional de los ingenieros que se desempeñan en la industria, al quedar sin un marco regulatorio de referencia.
“Sin el respaldo y la auditoría de un organismo certificador, la responsabilidad técnica recae exclusivamente en el profesional que trabaja bajo presiones de mercado y en la mayoría de los casos sin los elementos para efectuar dichos controles”, expresaron los ingenieros bonaerenses.
Por último, el Colegio señaló que la desregulación podría afectar la competitividad, especialmente de las pequeñas y medianas empresas. “Al igualar hacia abajo, se fomenta la competencia desleal en perjuicio de los consumidores y se cierran puertas a la exportación hacia mercados internacionales de primera que exigen certificaciones”, concluyeron.
Ingenieros bonaerenses repudiaron la motosierra de Milei por el INTI: los cambios más importantes
Esta semana el Gobierno nacional avanzó con una resolución del directorio del INTI que dispone el cese inmediato de una amplia gama de ensayos y prestaciones técnicas que el organismo brindaba al sector privado. Entre los servicios eliminados se encuentran controles clave para la industria alimentaria, como análisis de aditivos, estudios de vida útil, perfiles sensoriales y detección de contaminantes, que funcionaban como instancia independiente de verificación sobre la calidad y seguridad de los productos.
La medida alcanza también evaluaciones específicas sobre componentes como cafeína, edulcorantes, entre ellos aspartamo, sucralosa y acesulfame K, antioxidantes y análisis cromatográficos, además de estudios aplicados a carnes, lácteos, aceites, bebidas y productos procesados. Es decir, herramientas técnicas que no solo utilizaban organismos de control, sino también empresas que requerían validar sus procesos productivos bajo estándares reconocidos.
En la práctica, la decisión administrativa implica que estos controles pasarán a depender exclusivamente del ámbito privado, sin intervención estatal. Esto supone, según advierten distintos sectores, una pérdida de instancias de verificación independiente, tanto para las empresas como para los consumidores, que contaban con el respaldo técnico del organismo para garantizar condiciones de calidad, composición y seguridad alimentaria.
Además, la resolución respecto del INTI impacta sobre servicios orientados al propio entramado productivo, como los estudios de consumidores y evaluaciones sensoriales, que eran utilizados por las empresas para testear productos antes de su lanzamiento al mercado. La normativa establece que las prestaciones continuarán únicamente en aquellos casos donde existan convenios o contratos vigentes, pero una vez vencidos, cesarán definitivamente.




