Los intendentes de las localidades de Zárate y Ramallo, le pidieron al gobernador, Axel Kicillof, una ayuda en materia de seguridad ante la escalada de la delincuencia y el narcomenudeo, es que el avance del narcotráfico que representa una dura amenaza para el país empezó a tener en vilo la zona norte de la provincia de Buenos Aires.
De esta manera, el intendente de Unión por la Patria de Ramallo, Mauro Poletti, reveló que en la localidad que dirige existe una sospecha sobre la posible “vinculación de bandas locales con bandas de Rosario”, relacionadas con la venta de drogas. Asimismo, el alcalde explicó que la situación tiene a los ramallenses “muy preocupados” a partir de la falta de agentes policiales.
“Nos está faltando personal para impedir el avance del narcotráfico en el norte bonaerense, por eso desde el Estado municipal invertimos para poder hacer frente a esta situación con los medios que tenemos. También hemos solicitado el auxilio de la provincia de Buenos Aires, y hasta el momento no hemos podido avanzar”, aseguró Poletti.
En ese contexto, el intendente de Ramallo celebró la llegada de móviles policiales a la ciudad bonaerense de San Nicolás, y lo caracterizó como una “medida acertada” de Kicillof. “Esperemos que Ramallo no quede fuera de esa política que lleva adelante nuestro Gobernador”, afirmó.
Por su parte, el flamante intendente del municipio bonaerense de Zárate, Marcelo Matzkin, señaló que en la localidad que dirige se ven “cada vez más delitos que se cometen para conseguir fondos para consumir drogas, situación que está claramente atada a un aumento del consumo de estupefacientes”.
Asimismo, el jefe comunal del PRO detalló que no ve con malos ojos el retorno de los “escudos del norte”. “Yo la intervención de la provincia de Buenos Aires en Rosario no la veo mal porque creo que es una cuestión donde o todos nos ponemos del mismo lado o todos somos perjudicados”, señaló.
De esta manera, la pelea contra el narcotráfico se puso por encima de todas las diferencias ideológicas que puedan tener los dirigentes provinciales y locales. El avance del narcomenudeo en el norte bonaerense despierta una fuerte preocupación en los intendentes que aguardan una ayuda inmediata del Gobierno provincial.
En la misma línea, Kicillof dejó a un costado la cuestión partidaria para enviar refuerzos de la Policía bonaerense a la ciudad de Rosario, que en el último mes vio intensificado el grave problema que arrastra desde hace años respecto al avance del narcotráfico y, en consonancia, el crecimiento de la inseguridad en todos los puntos de la localidad.





