Con intenciones de continuar motorizando el trabajo legislativo, la Cámara de Diputados bonaerense prepara su quinta sesión ordinaria del año, que tendría lugar el próximo martes 29 para darle rienda suelta a proyectos despachados por las comisiones permanentes como así también sancionar las normativas que el Senado bonaerense aprobó esta semana.
La novedad fue adelantada por la titular de la comisión de Ludopatía, Micaela Olivetto, el miércoles pasado. En medio del anuncio sobre una ley de apuestas online, la diputada camporista anticipó que los bloques de la Cámara baja están pendientes de una posible audiencia que tendría lugar en los últimos días de septiembre. “A fin de mes puede que tengamos sesión”, confesó.
Desde su llegada a la Presidencia de la Cámara de Diputados en 2024, con una breve interrupción en 2025 y un regreso en 2026, Alejandro Dichiara siempre puso sobre la mesa la misión de que el recinto sesione una vez por mes. Si bien en este año no se cumplió del todo, dado que no existieron sesiones ordinarias en marzo y en abril, todo apuntaría a que la regla se cumpliría en septiembre.
El dilema recae en cómo será el temario de iniciativas, dado que en el trabajo de comisiones aún no se dejó una ley de peso lista para ser tratada en sesión. Los más importantes son los proyectos para crear un tribunal electoral y para descomprimir la agenda de juicios orales, pero ambos textos necesitan pasar por otros dos cuerpos para llegar al recinto con tres despachos.
Se trata de iniciativas que fueron impulsadas por uno de los miembros de la Suprema Corte de Justicia bonaerense, Daniel Soria, en colaboración con el oficialismo. No obstante, las propuestas también reúnen el consenso de la oposición dura, como el PRO y La Libertad Avanza, y terceras vías, como el radicalismo.

Por ello, no resultaría extraño que las normativas sean empujadas directamente a la Cámara sin pasar por las comisiones faltantes, para que sean aprobadas con los dos tercios de los votos del recinto. No obstante, también existieron reparos en el contenido de los textos durante su tratamiento en Legislación General, principalmente provenientes del Frente de Izquierda y Nuevos Aires, quienes pusieron algunos reparos en el contenido y pidieron la opinión de la Junta Electoral.
También está en el radar los proyectos provenientes del Senado que, si bien no dará el tiempo para que sean despachados en comisiones, cuentan con una unanimidad que, a priori, los deja con altas probabilidades de ser sancionados sin dificultades. La principal propuesta es la adhesión a la Ley Nicolás, una normativa impulsada por el peronismo y La Libertad Avanza, que apunta a prevenir errores en diagnósticos médicos y mejorar la seguridad sanitaria.
Por detrás, aparecen otras iniciativas de menor calibre, como la creación de un Sistema de Gestión de Riesgo ante desastres naturales, el endurecimiento de penas ante casos de violencias en escuelas y hospitales, la modificación a la Ley del Turf, una distinción al Papa León XIV, la regulación de la actividad de asistentes de personas con discapacidad y un incentivo al turismo gastronómico.
Sin embargo, el principal interés está en los proyectos más resistidos por la oposición, que son una ley para frenar la concesión de Chapadmalal y otra para que el Gobierno provincial pueda intervenir en el proceso de privatización de Nucleoelétrica, la empresa que administra las centrales nucleares del país. Ambas fueron aprobadas por el Senado, pese al fuerte rechazo de sectores como el macrismo y los libertarios.

En rigor, son dos normativas que buscan, de alguna manera, ponerle un freno a dos medidas ordenadas por Milei que tienen impacto en la provincia de Buenos Aires. Por el lado de Chapadmalal, la iniciativa de la camporista Fernanda Raverta apunta a que el Ejecutivo bonaerense asuma la administración del complejo turístico de Mar del Plata. En cuanto a Nucleoeléctrica, el kirchnerista Sergio Berni insiste en que la gestión provincial tiene que tener voz en la venta de la firma, debido a que tiene su sede principal en Zárate.
Lo discursivo seguramente será un eje central de la sesión. Por La Libertad Avanza, se estima que buscarán capitalizar la problemática de la inseguridad y recordarán en pleno recinto que presentaron un pedido de interpelación al ministro Javier Alonso. Por el peronismo, se espera que retomen conceptos de la agenda pública, como la lucha por Malvinas, la morosidad, el fracaso de la Ley de Tierras o cualquier eje temático que sirva para castigar a Milei.




