Durante la última sesión de este martes, el Senado bonaerense aprobó ley el proyecto del legislador de Fuerza Patria, Avelino Zurro, que incorpora la actividad del trote a la Ley del Turf, la normativa que regula la actividad hípica en la provincia de Buenos Aires. No obstante, como se le sumó un artículo, la normativa deberá volver a ser tratada por Diputados.
La iniciativa, que la Cámara de Diputados aprobó en septiembre del año pasado, modifica una serie de artículos de la Ley del Turf para declarar de interés provincial a la cría American Trotter, utilizada para la práctica del trote. Hasta ahora, la normativa solo contemplaba bajo esa categoría a la cría de caballos Sangre Pura de Carrera.
En rigor, el trote hípico es un ritmo intermedio entre el paso y el galope, en el que el caballo se desplaza mediante un movimiento de dos tiempos. Durante la marcha, dos de sus extremidades diagonales se apoyan en el suelo de manera simultánea, mientras las otras dos permanecen suspendidas en el aire.
Según expresó el autor de la iniciativa durante el debate en la Cámara baja, la actividad hípica del trote “quedó totalmente afuera, sin marco de regulación, hace años que se llevan adelante cientos de carreras”, pese a que el 80% de las carreras nacionales de categoría se realizan en la provincia de Buenos Aires.

Actualmente, la provincia de Buenos Aires cuenta con cinco hipódromos en los que se desarrollan este tipo de competencias: Pehuajó, Chivilcoy, Lincoln, Navarro y Tres de Febrero. En ese sentido, la falta de regulación dentro de la Ley del Turf impactaba de forma negativa sobre una disciplina que encuentra en el territorio bonaerense su principal circuito deportivo.
En la sesión de esta semana, el Senado incluyó en el proyecto de Zurro un artículo para pedir la habilitación de estos cinco hipódromos, por lo que a raíz de esa modificación el texto tendrá que volver a ser tratado por la Cámara baja. Se estima que ingresará en la próxima sesión y que, tal como el año pasado, consiga ser aprobado sin mayores inconvenientes.
Con la inclusión del trote en la regulación vigente, el propio Zurro anticipó un mayor mantenimiento y una expansión de la actividad. Además, los trabajadores contarán con una mayor previsibilidad a partir de un marco de seguridad jurídica, mientras que los espectadores podrán realizar sus apuestas en un contexto controlado y seguro, con medidas de concientización sobre la actividad lúdica.
“Visto a la distancia pueden parecer que son pocos, pero en mi distrito hay un hipódromo que se corre más que carreras. Intervienen criadores, que son los que crían los potrillos y las potrancas, veterinarios, cuidadores, quienes amansan a los caballos y producen el alimento, los variadores, los talabarteros, los herreros, los herradores y todo el personal del hipódromo”, enumeró el impulsor de la modificación durante el debate previo a la sanción definitiva.
En efecto, de los 21 establecimientos de cría de American Trotter que existen en todo el país, 10 están radicados en la provincia de Buenos Aires, donde registran más de 400 nacimientos por año en promedio mediante técnicas modernas como la inseminación artificial y el trasplante embrionario. A eso, se suma que existen 180 caballerizas en las que trabajan más de 300 familias bonaerenses.
“Estamos equiparando al trote, regulando lo que tiene que ver con la declaración de los hipódromos, los trámites que van a tener que seguir para estar habilitados, herramientas normativas para que los municipios y el Gobierno provincial puedan aplicar los tributos correspondientes a todo lo que sucede adentro de cada hipódromo, la transparencia, la transmisión, la tecnología y el software para el juego”, concluyó Zurro sobre la iniciativa que ahora se convirtió en ley.
El Senado aprobó el proyecto que incorpora al trote en la Ley de Turf






