En las últimas horas, el Gobierno nacional de Javier Milei dispuso la creación de un fondo especial para asistir a los damnificados por las inundaciones que en mayo afectaron a las localidades del norte bonaerense de Zárate, Campana, Arrecifes, Capitán Sarmiento, Salto, Mercedes y San Antonio de Areco.
Es preciso mencionar que, la medida se oficializó en el Boletín Oficial con la firma de la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, que tiene bajo su órbita a la Agencia Federal de Emergencias, y de acuerdo a lo que reza la resolución, el dinero estará destinado a otorgar subsidios directos que compensen las pérdidas materiales ocasionadas por las intensas lluvias y crecidas que afectaron a la región los días 16 y 17 de mayo, con el objetivo de implementar “mecanismos ágiles, transparentes y efectivos” que permitan canalizar la ayuda estatal.
Así, el Decreto 497/25 creó el fondo extraordinario, mientras que la resolución ministerial aprobó las normas complementarias del Suplemento Único para la Reconstrucción (SUR), que será el instrumento de asistencia. Este suplemento busca garantizar que los damnificados puedan acceder rápidamente a los recursos para “reparar viviendas, recuperar bienes esenciales y recomponer la infraestructura mínima necesaria”, a pesar de que llega tres meses después del siniestro.
En tanto, la cartera de Seguridad precisó que el titular de la Agencia Federal de Emergencias será el encargado de controlar y aprobar los desembolsos, de acuerdo a las solicitudes que resulten en “estado aprobado”. Una vez cumplido este proceso, la información deberá ser remitida a la Secretaría de Coordinación Administrativa del Ministerio encabezado por Bullrich.
Es preciso recordar que, el informe oficial dejó en claro que la magnitud de los daños exigía “respuestas urgentes”, dado que numerosas familias del norte bonaerense perdieron bienes, sufrieron el anegamiento de sus hogares y vieron afectada su actividad económica por las inundaciones.

Además de las pérdidas domésticas, los municipios involucrados reportaron serios daños en caminos rurales, sistemas de drenaje y servicios básicos, lo que complicó aún más la recuperación de las zonas afectadas. Con este fondo, el Ejecutivo nacional pretende mitigar las consecuencias de las inundaciones, y al mismo tiempo facilitar la reconstrucción paulatina de la vida cotidiana en las comunidades damnificadas.
En tanto, el Gobierno remarcó que el objetivo central es “asistir a las personas físicas”, aunque las autoridades de las localidades del norte bonaerense afectadas podrán colaborar en la identificación de beneficiarios y en la supervisión de la implementación del programa. La medida excluye expresamente a grandes empresas, ya que el foco está puesto en los hogares y pequeños productores que vieron dañados sus bienes de subsistencia.
En paralelo, la administración libertaria busca que el Suplemento Único para la Reconstrucción funcione con criterios de equidad y transparencia, evitando demoras burocráticas y priorizando a los sectores más vulnerables. Con este mecanismo, Nación intenta dar una respuesta tras semanas de reclamos de intendentes y legisladores de la región.
Inundaciones en el norte bonaerense: los reclamos al Ejecutivo por la inacción
Es preciso mencionar que, el anuncio se da en un contexto de fuertes críticas de dirigentes locales hacia la Casa Rosada por la demora en la asistencia para los vecinos damnificados del norte bonaerense, ya que varios municipios debieron afrontar los costos iniciales con fondos propios en medio de serias limitaciones presupuestarias.

Es que, intendentes y legisladores habían advertido que la magnitud de los daños registrados tras las inundaciones en los distintos municipios del norte bonaerense superaba las posibilidades de respuesta de las arcas comunales. Sin embargo, el Gobierno nacional se mantuvo firme en el camino de lograr el superávit fiscal, y no exigió las cuentas del Estado, ni siquiera ante la inminente catástrofe que atravesaron miles de familias.
En este contexto, los jefes comunales de Arrecifes, Salto y San Antonio de Areco fueron algunos de los más enfáticos en señalar que la situación de las localidades tras las inundaciones “se volvió crítica” cuando decenas de familias quedaron evacuadas durante varios días y no recibieron ayuda nacional de manera inmediata.
Por su parte, la oposición también llevó el reclamo al Congreso con proyectos que exigían la creación de un fondo de asistencia especial y la declaración de emergencia hídrica para la región del norte bonaerense, mientras organizaciones sociales denunciaron que el retraso en la asistencia agudizó las consecuencias de la catástrofe.
Ahora, con la creación formal del fondo de $10.000 millones, el Gobierno abre una nueva etapa en la que los intendentes esperan que la ayuda llegue de manera rápida y efectiva, y que no se repitan los problemas de coordinación que caracterizaron las primeras semanas posteriores al desastre climático.





