Durante todo este jueves, casi toda la oposición de la Cámara de Diputados sacó la calculadora para hacer números y ver si alcanza el número mágico de los 47 escaños, es decir la mitad más uno del recinto, para forzar la sesión especial por la crisis del Instituto de Obra Médico Asistencial (IOMA). Aunque finalmente alcanzó esa cifra, el peronismo guardó un as bajo la manga para bloquear el inicio de la audiencia legislativa que, entre otras cosas, podría haber dado luz verde a una interpelación contra el presidente de la obra social, Homero Giles.
Como informó este medio, el Mundial de Fútbol se metió de lleno en el poroteo, dado que varios diputados viajaron a Estados Unidos a alentar por el combinado nacional liderado por Leo Messi, aprovechando el parate que se toma la Legislatura que genera el principal evento deportivo del planeta. Pese a todo, La Libertad Avanza, el PRO, las dos UCR, Unión y Libertad, la Coalición Cívica, Hechos, el Frente de Izquierda y Derecha Popular juntaron 47 bancas, exactamente las necesarias para forzar la sesión.
Como la oposición llegó al quórum, la sesión inició con las bancas del peronismo vacías. Sin embargo, al votar la batería de las iniciativas orientadas a los problemas en la atención de afiliados del IOMA como así también los atrasos en los pagos a médicos, los legisladores del oficialismo se sentarían en sus asientos para agrandar el número de los dos tercios del recinto.
¿El resultado? Los bloques desertores no pudieron sancionar ninguna iniciativa para que el Ejecutivo brinde explicaciones ni decrete medidas para solucionar esos problemas. De esta forma, el peronismo desactivaría una gran bomba programada por la oposición, teniendo en cuenta que, dentro de esas propuestas, se encuentra la interpelación a Giles.
En concreto, el eje principal del temario de la sesión especial es el pedido expreso de la oposición para que el líder de la mutual que nuclea a más de 2 millones de afiliados bonaerenses baje a la Legislatura para atender las preguntas de los diputados. Tanto el radical Diego Garciarena como el libertario Juan Osaba presentaron textos parlamentarios que van en esa línea.

Las interpelaciones a funcionarios son una herramienta en desuso en la Legislatura. A pesar de que durante el mandato de Kicillof la oposición pidió la presencia de ministros y funcionarios como Sergio Berni y Javier Alonso, ex y actual titular de Seguridad; de Nicolás Kreplak, por Salud; de Cristian Girard, por ARBA, y del mencionado Giles, por IOMA. Incluso en la gestión de María Eugenia Vidal el peronismo también presentó pedidos contra, por ejemplo, el ministro de Seguridad, Cristian Ritondo, de Educación, Gabriel Sánchez Zinny, o de Salud, Andrés Scarsi.
En el capítulo XXI del reglamento interno de Diputados, se contempla la interpelación como una herramienta con la cual cualquier legislador puede pedir la presencia de ministros del Poder Ejecutivo para que informe datos y/o conteste preguntas sobre un determinado tema.
Si es que la oposición logre milagrosamente interpelar a Giles, el titular del IOMA tendría que asistir al recinto para brindar un informe a viva voz sobre el panorama actual de la obra social, para luego responder a la catarata de preguntas de los legisladores opositores. Algo similar a lo que sucede en el Congreso con el Jefe de Gabinete de la Nación, quien legalmente debería asistir una vez por mes a alguna de las dos Cámaras para informar acerca de la actividad de los ministros. Aunque este postulado no se cumple hace varios Gobiernos nacionales, nunca hubo sanciones.
Diputados: los otros proyectos del IOMA que la oposición quiere tratar esta tarde
La interpelación a Giles no es la única normativa que las bancadas desertoras incluyeron en la sesión especial por el IOMA. También se encuentra la propuesta del jefe de bloque de Unión y Libertad, Martín Rozas, en el que reclama que la administración provincial implemente medidas que permitan normalizar el funcionamiento del IOMA.
También aparece como tema a tratar esta tarde la iniciativa de la diputada bonaerense de la UCR – Unión Cívica Radical, Priscila Minnaard, que propone crear una comisión Bicameral de Saneamiento, Normalización y Seguimiento del IOMA, a fin de intervenir sobre la “crisis estructural” que atraviesa la mutual.
En paralelo, los legisladores opositores piden sancionar el proyecto de Garciarena para garantizar la autarquía financiera del IOMA. El texto modifica el artículo 12 de la Ley que legisla la obra social (N° 6.982), para que Kicillof tenga que transferirle los fondos a la mutual antes del día 15 de cada mes con el objetivo de que “sea autosuficiente en términos financieros y administrativos”.

De esta manera, la obra social podría disponer del uso de fondos sin que ingresen antes a la Tesorería de la Provincia, lo que aumentaría la disposición de recursos para reestablecer los servicios. Según aportaron desde la bancada conducida por Garciarena, la autarquía del IOMA permitiría mejorar la capacidad de planificación y acción independiente de la mutual provincial.
Por último, la oposición solicita tratar la iniciativa que impulsaron, a principios de marzo, en conjunto La Libertad Avanza, el PRO, las dos alas del radicalismo y la Coalición Cívica sobre el saneamiento del IOMA. La intención del texto parlamentario es suspender el pago de pauta oficial y destinar esos fondos a cancelar las deudas de la entidad.




