En vísperas de la primera sesión ordinaria del año del Senado bonaerense, la interna peronista encontró otro lugar para colarse: la reunión de Labor Parlamentaria. En la instancia en donde los legisladores cocinan los temas a tratar en el recinto, el kirchnerista Mario Ishii intentó sin éxito colar en el temario sus proyectos de emergencia sanitaria y alimentaria, dos temas engorrosos para Axel Kicillof.
En la tarde del martes, los titulares de las bancadas y los principales vices del Senado bonaerense se encontraron en la Cámara alta para terminar de definir la agenda de lo que será la primera sesión ordinaria de los últimos siete meses. A pesar de la urgencia por sesionar, la audiencia no cuenta con proyectos de peso y servirá principalmente para completar los casilleros del Consejo de la Magistratura.
Durante la reunión, Ishii interrumpió la normalidad de Labor Parlamentaria y, en su rol de Vicepresidente 1° de la Cámara, exigió que en la sesión de esta tarde el Senado bonaerense trate sus proyectos para declarar la emergencia de salud y alimentaria, lo que no solo instaría a Gobernación a aumentar partidas presupuestarias para esos sectores, sino que al mismo tiempo obligaría a Kicillof a asumir las duras situaciones de los comedores y de los hospitales.
Frente a Ishii, se encontraban los dos representantes del kicillofismo, Ayelén Durán y Germán Lago, que fueron el objetivo de los ojos de todos los presentes apenas el exintendente de José C. Paz pidió esos proyectos para el temario. Pese a que la petición del kirchnerista hubiese generado que la gestión provincial quedase en el ojo de la tormenta, los dos soldados de Kicillof optaron por el silencio y no saltaron a rechazar el reclamo del barón del Conurbano.
Irónicamente, los que sí se posicionaron fervientemente en contra fueron los senadores opositores, Carlos Curestis (LLA), Pablo Petrecca (PRO), Carlos Kikuchi (Unión y Libertad) y Marcelo “Chuby” Leguizamón (Hechos), quienes pusieron en duda que los 24 legisladores del oficialismo estén de acuerdo con darle media sanción a ambas normativas. Como las emergencias entrarían en sobre tablas, es necesario llegar a los dos tercios del recinto, por lo que si el peronismo no vota junto complicaría el poroteo.

La principal objeción que impuso la oposición fue que, por un lado, en años anteriores ninguno de sus pedidos de emergencia no fue votado y ni siquiera pasaron comisiones. Además, los titulares de bloque mencionaron que no se sabe a ciencia cierta qué propone Ishii, dado ningún cuerpo ni estudió ni despachó alguna de sus dos iniciativas. De hecho, esas propuestas recién tendrán estado parlamentario con la sesión de esta tarde, al igual que todos los textos ingresados desde noviembre del año pasado, fecha de la última actividad en el Senado.
Incluso, los representantes opositores fueron por más y desafiaron a Ishii a que sus proyectos pasen por comisiones para ser votados en el recinto, a sabiendas que en esa discusión muy posiblemente el kicillofismo rechazará la petición del kirchnerismo y dejará otra herida de guerra en el peronismo. “Hacelo, si total controlan el Senado”, chicaneó uno de los senadores que dio el presente en Labor.
Ante la férrea resistencia de la mayoría, dado que solo cosechó el apoyo del titular del bloque oficialista Sergio Berni, Ishii prometió tomar la palabra en la sesión de este miércoles para hacer saber a todos lo que sucedió en esa reunión. Por su parte, la propia oposición le advirtió que le responderá y le recordó al senador peronista un viejo lema legislativo: “Lo que sucede en Labor, se queda en Labor”.
Senado bonaerense: qué proponen las dos emergencias reclamadas por Ishii
A fines de abril, Ishii presentó un proyecto de ley para declarar “la Emergencia Alimentaria y Nutricional” en la provincia, instando así al gobernador Kicillof a incrementar las partidas presupuestarias destinadas a comedores comunitarios y programas de asistencia. El timming del envió de la iniciativa no fue casualidad, dado que fue ingresada en la misma semana de la suspensión del programa MESA.
En detalle, la declaración de la emergencia alimentaria instruye al Ejecutivo provincial a incrementar “en forma inmediata y progresiva” las partidas presupuestarias destinadas a comedores escolares, servicios alimentarios escolares, comedores comunitarios y programas de asistencia alimentaria directa, como así también una actualización bimestral automática en línea con la inflación.
“Esto no es una bandera partidaria ni una discusión electoral. Cuando está en riesgo la salud y la vida de la gente, el Estado tiene la obligación de actuar y dar respuesta. Querer esconder esta crisis detrás de una pelea política es una forma de encubrir negligencias y responsabilidades institucionales”, afirmó Ishii, alineado con el kirchnerismo, ante las críticas internas recibidas.
Semanas más tardes, Ishii redactó otra iniciativa para declarar la emergencia sanitaria y humanitaria en la provincia, en medio de un escenario que definió como “crítico” por la falta de recursos, medicamentos, insumos y profesionales en hospitales públicos.
En detalle, la iniciativa apunta a priorizar el funcionamiento del sistema sanitario por encima de cualquier gasto que no sea urgente, al tiempo que procura garantizar la provisión de medicamentos, vacunas, tratamientos y prestaciones básicas en hospitales y centros de atención primaria de toda la provincia de Buenos Aires.
Si bien los proyectos hacen responsable a la administración de Javier Milei por los recortes de fondos a la provincia de Buenos Aires, también ponen el foco en que el Estado bonaerense tiene el “deber indispensable” de readecuar partidas presupuestarias y aumentar subsidios para garantizar el funcionamiento de áreas prioritarias.





