El JP Morgan redujo su previsión de crecimiento para 2026 del 2,7% al 1,5% y proyectó una contracción anualizada del 4% para el tercer trimestre, luego de que el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) informara una caída mensual desestacionalizada del 2,9% en el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE). En la comparación interanual, el indicador retrocedió 1,4%.
Si bien JP Morgan esperaba una disminución cercana al 1%, el registro oficial prácticamente triplicó esa estimación, por lo que entidad actualizó sus cálculos para el conjunto del año. En tanto que, si la contracción prevista para el tercer trimestre se confirma con los datos oficiales de agosto y septiembre, la economía acumularía dos períodos consecutivos de caída, condición asociada a una recesión técnica.
El retroceso del EMAE, en la comparación con julio de 2025, mostró que el comercio mayorista, minorista y las reparaciones cayó 5,1%, mientras que la industria manufacturera disminuyó 4,6%, mientras que la explotación de minas y canteras creció 8,4%, agricultura, ganadería, caza y silvicultura avanzó 0,7% y la pesca registró un fuerte incremento, aunque con una incidencia sectorial específica.
Para JP Morgan, parte del resultado puede explicarse por un día hábil menos, las alteraciones vinculadas al Mundial de Fútbol, interrupciones en el suministro de gas y condiciones climáticas que incidieron sobre distintas actividades. La entidad también señaló que la industria manufacturera y la construcción tuvieron bajas mensuales importantes, mientras que el comercio mostró un retroceso que consideró elevado y que podría haber estado afectado por distorsiones estadísticas.
El banco estadounidense proyecta para el año próximo, una expansión del PBI del 2,5%, sostenida principalmente por las exportaciones, para las que estima un incremento del 11%, pero JP Morgan calcula que el consumo privado crecerá apenas 0,4%, lo que contrasta con el aumento de 3,4% contemplado por el Gobierno en el proyecto de Presupuesto 2027.

La entidad considera que la evolución de la economía continuará siendo desigual entre los sectores orientados al mercado externo y aquellos que dependen principalmente de la demanda interna. JP Morgan también advirtió que “es probable que persista la doble restricción de políticas monetarias y fiscales contractivas”.
El JP Morgan mencionó en el informe que el aumento de la morosidad contribuyó a frenar la expansión del financiamiento, y si bien la entidad espera que esas restricciones puedan moderarse, con una recuperación del crédito en moneda local y condiciones más flexibles para los préstamos en dólares, considera que ese proceso no alcanzaría para generar un crecimiento homogéneo entre las distintas actividades.
La entidad bancaria incorporó en su análisis la evolución del empleo urbano, que permaneció prácticamente estable en julio después de cinco meses de bajas. Según el informe, el nivel se ubicó 1,1% por debajo del registrado un año antes, un dato que limita la recuperación del gasto de los hogares.




