El gobernador peronista de Tucumán y aliado clave del oficialismo, Osvaldo Jaldo, adelantó este viernes su rechazó a la eliminación de las PASO, lo que complica al Ejecutivo nacional que maniobra a contrarreloj para conseguir los votos necesarios para aprobar su reforma electoral.
“Nosotros fuimos muy claros, y reitero, para que nadie se equivoque y sepa cual es la posición del bloque Independencia, nosotros estamos en contra de eliminar las PASO, lo dijimos la vez pasada y no lo hemos cambiado hoy bajo ningún punto de vista”, recalcó Jaldo.
En esa línea, el tucumano advirtió que todavía no vio el proyecto del oficialismo, ni tampoco tuvo una reunión con el nuevo jefe de Gabinete, Diego Santilli. “No puedo opinar de algo que todavía no nos presentaron a los gobernadores”, aclaró.
Por tal motivo, Jaldo remarcó que aguardará la presentación oficial de la iniciativa antes de emitir una opinión sobre el contenido del proyecto. Sin embargo, ratificó que su espacio no esta de acuerdo con eliminar las elecciones Primarias, Abiertas, Simultaneas y Obligatorias (PASO).

“Ahora, no sabemos qué es eso de las colectoras, no sabemos cuáles son las modificaciones que el Gobierno nacional está proponiendo o está por proponer, pero no podemos opinar de algo que todavía no se ha propuesto y mucho menos lo conocemos”, cerró Jaldo.
Además de las PASO, la reforma electoral presentada por Casa Rosada incorpora la ley de Ficha Limpia y establece nuevas exigencias para el reconocimiento de candidaturas y partidos políticos. El proyecto propone que los candidatos presidenciales necesiten avales equivalentes al 0,1% del padrón electoral, mientras que, para competir por cargos legislativos, deberán reunir el respaldo del 0,5%.
El proyecto de reforma electoral también impulsa profundas modificaciones en lo que respecta al financiamiento de la política. Es que, el Gobierno de Milei busca eliminar el patrocinio estatal de las campañas electorales, ampliar del 2 al 35% los aportes privados permitidos, y terminar con los espacios gratuitos de publicidad en medios de comunicación.
Otro de los puntos que genera cuestionamientos en la reforma electoral que ingresó al Congreso es el endurecimiento de los requisitos para conservar la personería jurídica de los partidos políticos, ya que la propuesta establece que perderán reconocimiento aquellas fuerzas que no participen en dos elecciones consecutivas o que obtengan menos del 3% de los votos en dos comicios seguidos, una medida que distintos sectores consideran perjudicial para los partidos minoritarios.
Por último, el texto oficialista modifica aspectos vinculados con la Boleta Única de Papel (BUP), al incorporar nuevamente la posibilidad de marcar “lista completa” y habilitar que puedan sumarse cargos provinciales y municipales en caso de elecciones concurrentes, puntos que habían sido eliminados en el debate que se dio el año pasado en el Congreso.
Jaldo anticipó su rechazó a la eliminación de las PASO: cómo votaría cada bloque
En la pecera de respaldos, al oficialismo le queda vacante pescar voluntades en el bloque peronista que comanda Miguel Ángel Pichetto, Encuentro Federal, que suele tener una postura más pragmática sobre las propuestas de la bancada violeta.
Por obvias razones, La Libertad Avanza sabe que cuenta con el respaldo incuestionable de la Unión Cívica Radical (UCR), el PRO, y algunos provincialismos que podrían inclinar la balanza a favor, en el último momento.
En tanto, Provincias Unidas podría mostrarse receptivo a una suspensión o eliminación de las PASO, si dentro del esquema de negociaciones, los libertarios prometen no presentarle un candidato propio en los distritos de gobernadores consolidados.
Por el rechazo ya se expresó la bancada de Democracia para Siempre, quienes alegaron que las primarias son una sana herramienta de competencia interna y fortalecimiento institucional; una postura similar a la de la Coalición Cívica, que recalcaron que las PASO permiten mayor transparencia y participación ciudadana.





