La interna que atraviesa al radicalismo bonaerense sumó esta semana un nuevo capítulo en la Cámara de Diputados a partir de la decisión del presidente del bloque UCR + Cambio Federal, Diego Garciarena, de desplazar del Consejo de la Magistratura al legislador Valentín Miranda, uno de los principales referentes del sector que responde al exintendente de Trenque Lauquen, Miguel Fernández.
La maniobra se produjo durante la sesión ordinaria de la Cámara baja, cuando los diputados aprobaron la renuncia del consejero titular del PRO, Martín Endere, una disposición que derivó automáticamente en la caída de la suplencia que Miranda ejercía dentro del organismo desde julio de 2022.
Como parte del mismo movimiento, Garciarena volvió a proponer a Endere como consejero titular, aunque esta vez se reservó para sí mismo el lugar de suplente. De esa manera, el legislador alineado con el senador nacional Maximiliano Abad quedó posicionado dentro de uno de los organismos institucionales más relevantes de la provincia de Buenos Aires, mientras que Miranda perdió representación en el cuerpo encargado de intervenir en los concursos y procesos de selección de magistrados.
La decisión no pasó inadvertida dentro del radicalismo. Es que, detrás de una modificación administrativa que se votó sin mayores sobresaltos en el recinto, varios dirigentes leyeron una nueva demostración de fuerza del sector abadista frente al espacio que conduce Fernández, luego de meses de tensiones por la conducción partidaria y las estrategias electorales de la UCR bonaerense.
En ese marco, el desplazamiento de Miranda fue interpretado como una jugada destinada a reducir los espacios de representación del sector referenciado en el exintendente de Trenque Lauquen, pese al impasse entre las distintas facciones para alcanzar la renovación de autoridades del Comité Provincia de la UCR.

Los movimientos de Garciarena en el Consejo de la Magistratura
El Consejo de la Magistratura bonaerense está integrado por 18 miembros y tiene entre sus principales funciones la selección de candidatos para ocupar cargos judiciales. La Legislatura provincial aporta seis representantes titulares y seis suplentes, distribuidos en partes iguales entre la Cámara de Diputados y el Senado, respetando la proporcionalidad de las distintas fuerzas políticas.
En ese contexto, la representación legislativa dentro del organismo suele ser objeto de negociaciones políticas de peso, debido a la incidencia que tiene el Consejo en el funcionamiento del Poder Judicial bonaerense. Por eso, el corrimiento de Miranda trasciende el plano administrativo y adquiere una dimensión política dentro de la puja que mantienen los distintos sectores del radicalismo.
La jugada de Garciarena también contó con el acompañamiento del resto de los bloques legislativos, que avalaron la modificación sin objeciones durante la sesión. Incluso, fue llamativo que La Libertad Avanza no reclamara el lugar vacante, pese a haberse consolidado como la principal fuerza opositora dentro de la Cámara de Diputados bonaerense.
Así, detrás de una modificación que pasó casi inadvertida en el recinto, el abadismo sumó una nueva victoria interna sobre el sector de Miguel Fernández. La disputa se trasladó esta vez al Consejo de la Magistratura, uno de los organismos más codiciados de la provincia por su influencia en los procesos de designación judicial.





