En el marco del encausamiento contra los magistrados de la Corte Suprema de Justicia, Horacio Rosatti, Carlos Rosenkrantz, Ricardo Lorenzetti y Juan Carlos Maqueda, la comisión de Juicio Político de la Cámara de Diputados de la Nación se reunirá este martes a las 13 horas para leer los descargos de los jueces del máximo tribunal.
Es preciso recordar que, el pasado jueves los ministros de la Corte Suprema, Rosatti y Rosenkrantz, presentaron su respuesta a los cargos que presentó la comisión de Juicio Político contra ellos y sus colegas en el máximo tribunal, en donde rechazaron las acusaciones y solicitaron disponer el archivo de las actuaciones del proceso, al que cuestionaron por estar “teñido de irregularidades”.
En rigor, el 20 de octubre la comisión de Juicio Político envió cargos por mal desempeño contra los magistrados de la Corte Suprema de Justicia, a los que acusó de irregularidades como “posible mal desempeño de sus funciones”, “manifiesta parcialidad”, “arbitrariedad”, “desvío y abuso de poder a la hora de emitir sus fallos”, entre otros.
En ese sentido, solo falta que se expresen los dos jueces restantes de la Corte Suprema de Justicia, Lorenzetti y Maqueda. Pero, a diferencia de lo que hicieron Rossatti y Rosenkrantz, estos dos magistrados ya no tienen la posibilidad de realizar sus descargos por escrito, ya que el plazo era hasta el pasado jueves, por lo que solo tienen la chance de presentarse ante la comisión de Juicio Político este martes. Algo que, a priori, parece imposible.
Cabe destacar que, si bien el encausamiento que inició la comisión de Juicio Político en enero de este año está en su punto de ebullición más fuerte, ya que superaron la fase de investigación y ahora entraron directamente en la etapa de las respuestas de los magistrados, el contexto electoral está jugando fuerte en el futuro del enjuiciamiento.
Teniendo en cuenta el duro descargo de los integrantes del máximo tribunal, la crítica opositora sobre la intención del kirchnerismo de seguir con el proceso judicial contra la Corte Suprema, e incluso el guiño que tuvo Rosatti para con la campaña de Unión por la Patria al sostener su deseo de que “el próximo gobierno sea de unidad nacional”, las filas del oficialismo pujan por frenar el accionar de la comisión de Juicio Político, por lo menos hasta antes del balotaje del próximo 19 de noviembre.
Desde el equipo de campaña de Massa, temen que el tema sea utilizado como estandarte de la oposición en el último tramo del camino hacia el balotaje, más considerando que la supuesta intromisión del kirchnerismo en el Poder Judicial es una de las críticas más fuertes que viene recibiendo el peronismo en los últimos años.
No obstante, por el momento ni Juntos por el Cambio ni La Libertad Avanza han sabido polemizar el tema. En las filas de Javier Milei, miran con recelo a Rosatti, ya que el Presidente de la Corte Suprema advirtió que la dolarización debería ser considerada inconstitucional, y en varias oportunidades criticó al economista libertario, siempre sin nombrarlo.
Por otra parte, el tweet que publicó esta semana el excandidato presidencial Juan Schiaretti, en el que criticó el juicio a la Corte Suprema y lo trató de una movida impulsada por “el gobierno kirchnerista del ministro Sergio Massa”, fue una alerta roja en el entorno de Unión por la Patria. El 6,73% de votos logrado por el Gobernador saliente de Córdoba es muy valioso para el balotaje, pero más lo es no seguir generando discordia en una sociedad sumamente fragmentada.
Este contexto, será el que deberá afrontar la comisión de Juicio Político en su sesión de este martes. La semana siguiente, es decir la correspondiente al balotaje del domingo 19, este cuerpo de Diputados se volverá a reunir, y a partir de allí los legisladores evaluarán cómo proseguir, con varios tiempos límites.
En primer lugar, las comisiones solo pueden trabajar hasta el 20 de noviembre, es decir el día después del balotaje. Eso, sumado a que Juicio Político solo tiene hasta el 30 de este mes para dictaminar y decidir qué hacer con un proceso sin antecedentes, que podría ser un tiro en los pies para Sergio Massa.





