Tras la marcha de intendentes y funcionarios provinciales al Ministerio de Capital Humano, para reclamar el envío de fondos adeudados por la Nación destinados al Servicio Alimentario Escolar (SAE), el gobernador bonaerense Axel Kicillof endureció su reclamo por la falta de respuesta de la administración de Javier Milei.
“Aunque no quiera ver la realidad, el Gobierno nacional tiene la obligación de dar una respuesta. No a nosotros, sino a las millones de personas que la están pasando mal por culpa del modelo económico que están llevando adelante”, manifestó Kicillof en un encuentro con jefes comunales en la sede de la Federación Argentina de Municipios (FAM).
Según precisó el mandatario provincial, los intendentes son los primeros en contener el padecimiento de sus vecinos, pero el acompañamiento de la provincia “no resulta suficiente”, tras lo cual sostuvo que el Gobierno nacional busca trasladar las consecuencias del ajuste a las provincias.
En detalle, desde el Ejecutivo bonaerense argumentaron que Nación aportó historicamente un 33% del total del programa del SAE, el programa que alcanza a casi 2.400.000 niños, niñas y adolescentes en más de 11.000 establecimientos educativos, mientras que ahora esa cifra apenas sólo alcanza el 14%.

Asimismo, Kicillof indicó que esta disminución en la inversión nacional para comedores escolares provoca que la demanda creciente de los costos de los alimentos descarguen sobre la provincia de Buenos Aires, el sistema educativo y al mismo tiempo sobre los intendentes.
Es preciso mencionar que, la marcha de jefes comunales a Capital Humano no encontró recepción por parte de Sandra Pettovello, ni de ninguno de los funcionarios.“Intendentes, diríjanse a quien corresponda. Si su gobernador no sabe administrar, deje paso a los que saben”, fue el cartel que encontraron en la sede.
En el escrito dirigido a Pettovello, los jefes comunales remarcaron que la brecha entre lo solicitado para el programo SAE y lo efectivamente aportado “evidenció una caída constante del aporte año a año y que tiene como consecuencia una deuda acumulada de $220.809 millones”.
Esta semana, el Gobierno de la provincia de Buenos Aires oficializó la suspensión por 90 días el programa Módulo Extraordinario para la Seguridad Alimentaria (MESA), una de las políticas alimentarias complementarias al programa SAE y destinadas a estudiantes en situación de vulnerabilidad social y vigente desde 2020.
Según precisaron desde el Ministerio de Desarrollo de la Comunidad, la suspensión por tres meses del programa MESA responde a “consolidar la inversión de los recursos provinciales en el SAE, por ser el eje central de la política alimentaria”.
“La diferenciación entre ambos dispositivos reviste carácter sustancial, en tanto el programa MESA ha probado ser una herramienta eficaz pero accesoria del SAE. Dado el dificultoso contexto económico que se encuentra transitando la Provincia, corresponde consolidar la inversión de los recursos provinciales en el SAE”, manifestaron desde la cartera a cargo de Andrés Larroque.




