A modo de cumplir el plan del titular de La Libertad Avanza bonaerense, Sebastián Pareja, el bloque de diputados libertarios presentó un proyecto de ley para que la Legislatura pase a funcionar bajo un sistema unicameral. Este viejo deseo de la oposición fue propuesto en reiteradas ocasiones, pero nunca llegó a ser tratado en el recinto.
La propuesta pertenece al diputado bullrichista Héctor Gay, quien busca realizar una reforma parcial de la Constitución bonaerense en lo que respecta a todo lo referido al sistema bicameral de la Legislatura. En rigor, el texto parlamentario convoca a una Convención Reformadora para revisar los artículos 55°, 61°, 67°, 125°, 126°, 128°, 129°, 135°, 143°, 144°, 146°, 154°, 159°, 175°, 182°, 190°, 201°, 208° y los capítulos I a VII de la sección Poder Legislativo.
En enero de este año, durante su participación en el evento “Derecha Fest” en Mar del Plata, Pareja adelantó que en 2026 La Libertad Avanza iría a fondo con las transformaciones políticas en la provincia, y enumeró una serie de propuestas tales como la reforma constitucional, la Boleta Única de Papel, una Legislatura bonaerense unicameral y reducción de la planta estatal.
Con respecto a la bicameralidad existente en la Legislatura, el diputado nacional libertario aseguró que con el nuevo sistema “se terminarán esas dos cámaras de chorros”. La propuesta golpea de lleno a la caja de la política bonaerense dado que, con la eliminación de un recinto, se recortarían varios gastos de la estructura administrativa del parlamento provincial.
A nivel nacional, 16 jurisdicciones poseen Legislaturas unicamerales (15 provincias y CABA). En tanto, la provincia de Buenos Aires, Catamarca, Corrientes, Mendoza, Salta, San Luis, Entre Ríos y Santa Fe tienen en su organigrama legislativo en las cámaras de Diputados y Senadores.

El cambio del sistema en la legislatura generaría un cambio significativo en todo el arco político, dado que se reduciría el número de alfiles y asesores, el flujo de proyectos sería distinto, se deberían unificar un sinfín de comisiones y, quizás lo más importante, se tendría que rehacer el cálculo de cuántos legisladores corresponden a cada sección.
De hecho, otro de los caballitos de batalla de Pareja es la fusión de municipios pequeños para pasar la motosierra en gastos provinciales destinados a distritos que no llegan a los 15 mil habitantes, como las sedes del Banco Provincia o el envío de fondos a intendentes. Si bien la propuesta es necesaria para efectuar la unicameralidad, se espera que genere reticencia tanto en los propios dirigentes como así también en los habitantes de los distritos en pugna.
De qué trata el proyecto de unicameralidad de Gay
En rigor, la Convención Reformadora del proyecto de Gay estará compuesta exclusivamente por legisladores bonaerenses, que tendrán un plazo de 120 días para revisar la unicameralidad existente en la provincia de Buenos Aires. Cabe aclarar que el deseo del diputado por la Sexta sección electoral para que dejen de haber dos cámaras viene desde sus tiempos como jefe comunal bahiense.
“El sistema bicameral suele actuar como un freno burocrático. El trámite de ‘revisión’ entre cámaras a menudo deriva en el bloque de iniciativas necesarias o en dilaciones temporales que desconectan la urgencia social de la respuesta normativa. Una sola Cámara garantiza un proceso de formación y sanción de leyes más dinámico, eliminando la redundancia y permitiendo que la provincia cuente con un marco legal ágil frente a los cambios de la realidad económica”, justificó el exintendente de Bahía Blanca.
Según explicó Gay en su texto, que la Legislatura bonaerense pase de bicameral a unicameral representa una “reforma estructural y sistémica”. En este sentido, defendió su iniciativa al alegar que la estructura parlamentaria actual conlleva “una duplicidad de estructuras administrativas, técnicas y políticas que resultan insostenibles”.
“El argumento histórico de que el Senado representa al territorio y los Diputados a la población ha perdido vigencia práctica en el ámbito provincial, donde ambas cámaras suelen responder a las mismas lógicas partidarias. La propuesta de una Asamblea Legislativa única busca una representación más genuina, eliminando privilegios de ‘casta’ política y optimizando la representatividad bajo un criterio de unidad funcional”, esgrimió Gay.

Por último, el legislador de La Libertad Avanza recordó los casos exitosos de provincias como Córdoba, San Luis y Tucumán, que se pasaron al sistema unicameral, al tiempo que remarcó que su propuesta no solo busca el ahorro fiscal, sino que es “un imperativo moral y funcional”. “La propuesta de transición en la provincia de Buenos Aires no representa un quiebre, sino una evolución hacia la sinceridad institucional”, sentenció.
Legislatura Bonaerense: los antecedentes para unificar las Cámaras
El pedido de la unicameralidad en la Legislatura no es nuevo. En noviembre de 2022, la por entonces senadora de Juntos, Nidia Moirano, presentó un proyecto que seguía esa misión, además de reducir el 50% de los concejales de los 135 municipios de la provincia de Buenos Aires.
Según la propia Moirano, la bicameralidad de la Legislatura Bonaerense “entorpece que las leyes salgan, porque muchas veces en el Senado se aprueba un proyecto, pasa a Diputados y pierde estado parlamentario”, lo que causa un gran gasto público, es decir un argumento muy parecido al de Gay. Vale aclarar que ambos dirigentes son muy cercanos dado que Moirano fue la mano derecha de Gay durante su mandato como intendente bahiense.
En ese mismo mes, el por entonces diputado bonaerense de la Cuarta Sección electoral, Fabio Britos, presentó un proyecto de ley para unificar las cámaras de la Legislatura bonaerense y eliminar las elecciones de medio término.
De acuerdo con Britos, la unicameralidad permitiría reducir gastos, ya que bajaría el número de asesores, permitiría que los legisladores puedan cumplir con su responsabilidad política sin tener cruces entre las Cámaras de la Legislatura Bonaerense, y garantizaría “el control que la ciudadanía tiene derecho de ejercer sobre los poderes públicos”.
En septiembre de 2023, Juntos por el Cambio elevó su propia iniciativa para unificar el Senado y la Cámara de Diputados, lo que significaría la reducción del 40% de los miembros, que pasarían a ser 138, y para modificar la periodicidad de las elecciones, pasando de votar cada 2 años a cada 4.
“El primer beneficio es que se mejora la gestión de gobierno porque no estaríamos votando año por medio, sino cada 4. El segundo, es que se baja significativamente el gasto en el funcionamiento legislativo. En tercer lugar, le da a nuestro poder legislativo una doble representación, la de poder representar al pueblo y a todas las secciones electorales. Y, en cuarto lugar, que brindará una mayor eficiencia legislativa para sancionar las leyes que la sociedad demanda”, había explicado el autor del texto, el senador bonaerense de Juntos, Marcelo Daletto.
El último caso ocurrió en octubre de ese año, cuando el por entonces candidato a gobernador bonaerense de Juntos, Néstor Grindetti, ordenó al bloque cambiemita presentar otra normativa del mismo estilo en la Cámara de Diputados. Al igual que el proyecto de Gay, el proyecto declaraba la necesidad de reforma parcial de los artículos de la Sección VI de la Constitución provincial.
“Que el Poder Legislativo de la provincia de Buenos Aires se organice con una Legislatura unicameral, conformada por 80 legisladores provinciales, la mitad (40) se elegirán por un total de 5 para cada una de las 8 secciones electorales en las que se divide la provincia de Buenos Aires, y la otra mitad (40) se elegirán por una lista de orden provincial”, establecía esa norma.





