El intendente camporista de Lanús, Julián Álvarez, intensificó su enfrentamiento con el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, luego de que se diera a conocer que el mandatario bonaerense incluyó un fondo que contemplaba menos mitad de lo que pedían los intendentes para el Presupuesto 2025. En tándem a su par de Quilmes, Mayra Mendoza, presionaron en la Legislatura bonaerense para que se aumentara el recurso.
Por caso, Álvarez acusó a Kicillof de “discriminar” a su distrito en la asignación de recursos en un mensaje difundido a través de sus redes sociales, en el que además de destacar los logros de su gestión, criticó el incumplimiento de compromisos financieros por parte del Gobierno bonaerense, a horas nada más de que comience el tratamiento parlamentario del Presupuesto 2025, la Ley Impositiva y el pedido de endeudamiento de la provincia de Buenos Aires.
En medio de la trifulca, que se despertó a horas de que comience el debate parlamentario en la Legislatura bonaerense, entre el Frente Renovador, el insaurraldismo, los intendentes que responden a Kicillof y la oposición, Álvarez, que responde políticamente a La Cámpora, apuntó que el Gobierno provincial le transfirió solo mil de los 12 mil millones de pesos comprometidos. “Es apenas el 1% de nuestro presupuesto anual”, denunció.
En concreto, el mensaje del intendente Álvarez concluyó con un fuerte reclamo dirigido al Gobernador: “Queremos recordarle que los vecinos y vecinas de Lanús también somos bonaerenses”, fustigó el alcalde camporista, en la antesala de una sesión de la Cámara de Diputados bonaerense clave para las vías de financiamiento provincial.

En su balance de gestión, Álvarez destacó que, pese a la crisis económica y la falta de apoyo de los Gobiernos nacional y provincial, el distrito que conduce avanzó con un plan de obras ambicioso y programas destinados a mejorar la seguridad, la salud y los espacios públicos. “Pudimos cumplir con nuestros objetivos de forma eficiente, iniciando un plan de pavimentación, recambio del parque lumínico y mejoras en accesos y parques, todo con recursos municipales”, afirmó el líder municipal.
Asimismo, el intendente de La Campora también aludió al discurso de la actual presidenta del Partido Justicialista (PJ) nacional, Cristina Fernández de Kirchner del año 2000, en el que la exvicejefa de Estado cuestionaba la falta de coherencia entre las palabras y las acciones de la dirigencia. “Desde Lanús podemos afirmar con toda claridad que conjugamos la palabra con la acción”, subrayó Álvarez, marcando una distancia con la gestión de Kicillof.
La tensa reunión que enfrentó al intendente de Lanús y Kicillof
Vale recordar que este nuevo capítulo en la interna del peronismo bonaerense parte de un encuentro que buscaba coordinar financiamiento para municipios terminó en un fuerte enfrentamiento entre La Cámpora y el gobernador Axel Kicillof.

La reunión, organizada para firmar contratos de leasing del Banco Provincia con más de 20 distritos, se tornó un escenario de conflicto abierto cuando Julián Álvarez cuestionó duramente al Gobernador por el presunto incumplimiento de compromisos financieros con su municipio.
La intervención de Álvarez, quien semanas atrás ya había planteado críticas públicas a Kicillof a través de redes sociales, escaló rápidamente la tensión en la sala. Según testigos, el jefe comunal de Salto, Ricardo Alessandro, increpó a Álvarez por trasladar internas partidarias a una reunión de trabajo. “Resuelvan su discusión en otro ámbito; yo quiero volver a trabajar en mi municipio”, lanzó, dejando expuesta la incomodidad de otros intendentes presentes.
El momento más crítico llegó cuando Mayra Mendoza, intendenta de Quilmes y referente de La Cámpora, intentó abandonar el encuentro en señal de protesta. “Nos vamos, esto así no sigue”, expresó la mandataria local, invitando a Álvarez a retirarse junto con ella. Pese al intento de calmar los ánimos, la tensión marcó el resto de la reunión, dejando en evidencia las profundas fracturas entre La Cámpora y la administración provincial.
El desplante, realizado en público y frente a una amplia representación de jefes comunales de todo el territorio bonaerense, refuerza la percepción de un conflicto interno que podría ser irreversible. Desde el entorno de Kicillof prefirieron mantener silencio tras el episodio, pero fuentes allegadas reconocen que estas diferencias ya no son meramente de forma, sino de fondo.





