Los dos tercios de Kicillof: tregua peronista, revival de JxC y furia libertaria

Kicillof juntó peronismo, resucitó a JxC y desató la furia libertaria. Un acuerdo que cierra una etapa en la Legislatura bonaerense.

Por Juan Manuel Negri

Axel Kicillof logró los dos tercios para aprobar el endeudamiento y, en el camino, reordenó al peronismo y volvió a juntar a la oposición no libertaria. En una Legislatura que está a punto de dar a luz un nuevo equilibrio de poder —donde el radicalismo quedará reducido, el PRO perderá volumen y La Libertad Avanza escalará a segunda minoría— el Gobernador cerró su acuerdo con una arquitectura política en extinción.

Kicillof abrió la caja, repartió cargos que llevaba meses guardados bajo llave y garantizó un fondo millonario para intendentes de todos los colores. En Gobernación se quedaron conformes. La política bonaerense mostró que todavía se define con rosca, cargos y fondos.

Tregua peronista y triunfo para Kicillof

Kicillof logró lo que parecía imposible: una tregua dentro del peronismo. El fondo de $350.000 millones para intendentes, la condonación de deudas y un reparto quirúrgico de lugares en organismos estratégicos, funcionaron como pegamento para unir a todas las tribus de un peronismo que está roto.

Pero para el mandatario, el combo significó algo más que un triunfo legislativo: aseguró financiamiento en un año clave para su proyecto político 2027 y, al mismo tiempo, mostró que su capacidad de conducción dentro del peronismo, sigue latente. Los dos negociadores del Gobernador, Katopodis y Cascallares, se anotaron un poroto.

La clave fue el Banco Provincia. Con la reforma aprobada, el Gobernador se aseguró la mayoría del directorio con cuatro sillas propias, dos para el massismo y dos para La Cámpora. Kicillof recuperó terreno, después de la negociación de las autoridades de Diputados en el que el massismo y La Cámpora apenas le dejaron una vice, que será para Cascallares.

Kicillof logró juntar los votos peronistas y de la oposición para llegar a los dos tercios de los votos.
Kicillof logró juntar los votos peronistas y de la oposición para llegar a los dos tercios de los votos.

Revival de JxC

Kicillof para esquivar la nueva composición de la Legislatura resucitó al viejo Juntos por el Cambio (UCR, PRO y Coalición Cívica). Añoranzas. Es un esquema de poder que no acordó el paquete económico los últimos dos años y que parecía disuelto desde la irrupción libertaria. En esta votación, ese tridente volvió a alinearse para garantizar los dos tercios. Y los cargos.

La repartija quedó en dos sillas del Bapro para el PRO, dos para la UCR, más tres lugares opositores en el Consejo de Educación. Kicillof la esperó, fue tiempista, y negoció con un bloque amarillo y dos radicales en baja, con apetencias de cargos.

La UCR, que en la nueva Legislatura bonaerense quedará relegada, encontró en la representación institucional una forma de supervivencia y las dos líneas internas, las de Abad y Lousteau, consensuaron lugares. El bloque de los libertarios dialoguistas de Unión y Libertad merece una mención porque logró cobrar una vieja deuda, mojó y se quedó con una silla en el Bapro. Rozas y Vargas tuvieron regalo de cumpleaños de parte del Gober y, en el recinto, Magario ofició de anfitriona para cantarle al senador.

Furia libertaria

La otra postal de la sesión fue el choque entre el PRO y La Libertad Avanza. Los amarillos acompañaron el endeudamiento —salvo el artículo central— y accedieron a cargos que los libertarios pretendían bloquear. Un dato de color, es que el PRO también se quedó con una silla en el directorio del Bapro que hasta el momento ostentaba Patricia Bullirch.

En Propuesta Republicana confluyeron los intereses de Cristian Ritondo, Diego Santilli y Mauricio Macri que jugaron su propio partido. Hubo matices: sobre la cornisa, los santillistas Agustín Forchieri, Gustavo Coria y Fernanda Antonijevich votaron en contra de la ampliación del directorio del Bapro para desmarcarse.

La reacción fue inmediata: declaraciones, mensajes en redes y acusaciones. El episodio condiciona la convivencia entre LLA y el PRO en la nueva Legislatura, en la que los libertarios ganarán influencia, pero los amarillos conservarán poder. En la definición de autoridades de la Cámara baja, cada fuerza coló un vice: Forchieri para el PRO y Osaba para LLA.

Con este telón de fondo, el lunes la jura de los senadores le terminará de dar forma a la nueva composición parlamentaria.

Se reacomoda el tablero en la Legislatura bonaerense.

Destacadas

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí