La diputada bonaerense de la Coalición Cívica, Romina Braga, en las últimas horas presentó un proyecto para que la Legislatura declare su preocupación y reclame medidas de monitoreo ante la ola de peces muertos que se registraron en los ríos que cruzan las localidades de Carmen y San Antonio de Areco.
“La situación es alarmante y es imperativo que todos los actores sociales tomemos conciencia de la importancia de repensar las actividades fluviales. Asimismo es fundamental contar con el compromiso de los gobiernos locales y provincial con medidas acordes de monitoreo y supervisión que comprometan a los ciudadanos a proteger nuestros recursos hídricos y la biodiversidad que habita en ellos”, advirtió Braga.
Resulta que, en el último tiempo en las orillas del río Areco (Carmen de Areco) y el arroyo Doblado (San Antonio de Areco) aparecieron decenas de peces muertos que alarmaron a los vecinos. A raíz de un estudio de las condiciones del agua realizado por el Conicet y la Universidad Nacional de San Martín, se descubrió que el bioma de estos animales se encuentra en un estado “alarmante”.
“Los análisis de componentes de las muestras revelaron niveles de nitrito, amonio y fosfato que superan los máximos permitidos. También hallaron metales, tales como manganeso, zinc, cobre, cromo y hierro, en concentraciones que exceden el nivel guía de protección de vida acuática. Y además se encontró más de una veintena de plaguicidas, entre ellos, uno prohibido por el Gobierno nacional”, señaló la autora del proyecto.
En ese sentido, el informe liderado por la especialista en ecotoxicología Carolina Aronzon, apunta contra un frigorífico de Carmen de Areco que, según reportes gubernamentales, no realiza el tratamiento de sus desechos antes de volcarlos al agua. Justamente, los estudios arrojaron que la mayor mortalidad está presente en la desembocadura del arroyo Tatay, río abajo de donde la empresa vuelca sus efluentes.

Si bien las autoridades avanzaron en una clausura parcial provisoria del lugar, esta medida aún no tuvo lugar porque el frigorifico está adherido al Programa de Gestión de Efluentes Líquidos con Fortalecimiento Industrial del Ministerio de Ambiente, con el compromiso de crear una unidad de separación de fases (líquidos-sólidos) y una playa de compostado para el tratamiento de residuos cadavéricos.
“El deficiente tratamiento de residuos, las malas prácticas productivas, los restos no procesados de industrias frigoríficas, mataderas y basurales, ponen en peligro no solo a la flora y fauna del ambiente, sino también la salud de cada uno de los habitantes de la zona”, puntualiza Braga sobre la situación de Carmen y San Antonio de Areco.
Si bien la muerte de peces e incluso de larvas es algo que sucede en el río Areco desde hace diez años, en el último tiempo la situación comenzó a agravarse, siendo así que en lo que va del 2024 ya hubo cuatro episodios. Pese a que no hay causas concretas, según los expertos la principal hipótesis que explicaría la mortandad de estos animales radica en la falta de oxígeno en el agua.
“Los microorganismos descomponen la materia orgánica y, para poder comerla, consumen oxígeno, por lo tanto sacan el oxígeno disponible en el agua. Entonces, si de repente tenés un crecimiento de estos microorganismos por el calor o porque tenés más materia orgánica, eso te va a bajar aún más el oxígeno disuelto, y puede provocar la mortandad de peces”, explicó Arozon.
Frente a este contexto, Braga pidió reconsiderar el funcionamiento de los organismos de control de los recursos hídricos que “permiten operar” al frigorífico, y bregó por el acompañamiento de su proyecto para declarar preocupación por la ola de peces muertos en Carmen y San Antonio de Areco. “Hoy más que nunca necesitamos una acción urgente para dar respuesta a estos problemas apremiantes, y para garantizar la integridad de los bonaerenses y su medio ambiente”, sentenció.





