En la previa a una sesión determinante para abordar la crisis de la obra social, Leticia López relata cómo el Instituto de Obra Médico Asistencial (IOMA) somete a las familias a un laberinto burocrático cuando solo reclaman lo que les corresponde por derecho. En este caso, denuncia demoras en la provisión de una medicación oncológica vital para su madre, Miriam Aurora Boudouba, una paciente con cáncer de ovario grado IV metastásico, que incluso debió recurrir a la Justicia para acceder al tratamiento.
“Nosotros somos conscientes que esta pérdida de tiempo es para que mamá se muera, porque es más fácil para ellos pagar una multa por un incumplimiento que pagar $30 millones por lo que sale la medicación, los tiempos oncológicos no son los de ellos”, confió Leticia López en dialogo exclusivo con Diputados Bonaerenses.
Pero, la historia de Miriam Boudouba con IOMA no comenzó con la demora de la medicación que hoy reclama su familia. Desde hace cuatro años, la mujer transita un tratamiento oncológico bajo la supervisión del Dr. Iñaki Casarini, en la Clínica Colón de Mar del Plata. Durante ese tiempo atravesó múltiples esquemas de quimioterapia que lograban reducir el tumor por algunos meses, hasta que la enfermedad volvía a avanzar.
Sin embargo, el cuadro se complejizó aún más en los últimos años. Según relató Leticia López, los problemas que atravesó la obra social con distintos prestadores de salud impactaron de lleno en la atención de su madre. Aunque el oncólogo continuó atendiéndola a través de la mutual, la familia debió comenzar a afrontar los costos de la internación ambulatoria necesaria para cada sesión de quimioterapia.

“Cuando entro el gobierno nuevo empezó a haber un montón de clínicas que dejaron de trabajar con IOMA, entre ellas, donde se atiende mamá, Casarini la atiende por la obra social, pero el sistema de internación ambulatoria no, lo tenemos que pagar, son alrededor de $150.000 cada vez que entra a una quimio, que lo pagamos con rifas”, relató Leticia.
A comienzos de este año la situación sanitaria de Miriam se agravó. El 14 de enero sufrió una fuerte descompensación producto del avance de la enfermedad. Según explicó su hija, cuando los tratamientos dejan de ser efectivos el organismo comienza a acumular líquidos que comprometen el funcionamiento de distintos órganos.
Frente a ese escenario, los médicos indicaron un nuevo tratamiento con Mirvetuximab Soravtansina, una droga específica nueva para pacientes con su diagnóstico, que podría mejorar considerablemente su calidad de vida. Fue entonces cuando comenzó una nueva batalla para la familia de Miriam.
En enero, la familia presentó ante IOMA la documentación necesaria para obtener la cobertura del medicamento, pero las respuestas nunca llegaron. Tras semanas de espera y ante la urgencia del cuadro clínico, decidieron iniciar una acción judicial que derivó en una medida cautelar favorable. Aun así, denuncian que las demoras continuaron y que cada aplicación de la medicación depende de nuevas gestiones administrativas.


IOMA: la falta de respuestas de los funcionarios
Los tiempos de la Justicia y la falta de respuestas por parte de IOMA llevó a la familia a hacer público el caso a través de redes sociales y medios de comunicación. Fue entonces cuando recibió el llamado de Celeste Lazo, directora regional de IOMA en Mar del Plata, quien se comprometió a intervenir para destrabar la situación y agilizar la incorporación del medicamento al vademécum de la obra social.
La mujer aseguró en dialogo con este medio que las exposiciones públicas fueron determinantes para acelerar trámites que permanecían paralizados y cuestionó cómo puede ser que una paciente oncológica deba recurrir constantemente a la presión mediática para acceder a un tratamiento ordenado por sus médicos. Según su relato Leticia, las diferencias con la funcionaria se profundizaron cuando volvió a denunciar públicamente las demoras en la entrega de la medicación.
“Nosotros no solo luchamos con una enfermedad, sino con toda esta burocracia que es agotadora, ellos hacen todo cada vez más complicado, no respetan fechas, tenemos una cautelar que todavía el juez no respondió, no respetan nada, nosotros lo único que pedimos es que la medicación llegue en tiempo y forma, es la vida de ella”, enfatizó Leticia con respecto a la demora burocrática del IOMA.
La historia de Miriam Aurora Boudouba es una de tantas que hay en la provincia de Buenos Aires. Cada demora, cada expediente y cada trámite representan tiempo valioso para pacientes cuyos tratamientos no admiten pausas. Una historia que vuelve a poner en evidencia el choque entre los tiempos de la burocracia y los de la enfermedad.
En este escenario, este lunes, a las 13:00 horas, el titular de la Cámara baja, Alejandro Dichiara, dará inicio a una sesión especial, solicitada por la oposición, para abordar una batería de proyectos que prometen darle respuesta a la crisis que atraviesa la obra social que comanda Homero Giles. Entre las iniciativas, más de 40 legisladores solicitaron en el recinto la presencia del titular del organismo a fin de que brinde explicaciones sobre esta situación.





