El diputado bonaerense de Fuerza Patria, Ricardo Lissalde, en las últimas horas presentó un proyecto de ley para crear una Oficina de Presupuesto en la Legislatura, que tiene por objetivo fortalecer el análisis fiscal y promover la transparencia económica parlamentaria. Esta propuesta se trata de un viejo pedido de la oposición que nunca llegó a ser tratado pero que ahora, por primera vez, encontró apoyo de un legislador del oficialismo.
En concreto, la iniciativa de Lissalde propone la creación de la Oficina de Presupuesto y Análisis Fiscal (OPYAF) como un organismo desconcentrado dentro de la Legislatura bonaerense que apunta a asistir técnicamente a las comisiones en el estudio de las cuentas públicas. Entre sus funciones centrales, el dirigente peronista destaca el análisis del presupuesto, la evaluación del impacto fiscal de los proyectos de ley y el seguimiento de la ejecución del gasto público.
En ese sentido, la propuesta hace hincapié en la necesidad de fortalecer el rol del Poder Legislativo en materia presupuestaria, en línea con lo que establece la Constitución provincial. “Se concibe la misma como una herramienta para fortalecer el rol de la Legislatura bonaerense en el análisis, seguimiento y evaluación presupuestaria, el análisis de supuestos, la estimación de ingresos, el análisis de consistencia financiera y el impacto fiscal de cada proyecto”, sostiene el texto que lleva la firma de Lissalde.
“La democracia se fortalece a partir del equilibrio entre los distintos poderes del Estado. En materia presupuestaria, sin embargo, existe una marcada asimetría de información entre el Poder Ejecutivo y el resto de los actores -el Legislativo, el periodismo y la ciudadanía-, que responde principalmente a dos factores: por un lado, la mayor parte de los datos se generan dentro del propio Gobierno, y por otro, el Ejecutivo concentra equipos técnicos especializados capaces de analizar el impacto de cada medida, una capacidad que no encuentra un equivalente fuera de su órbita, más allá de algunas organizaciones del sector privado”, enfatizó el autor de la propuesta.

Por eso, para revertir esa situación, el texto propone no sólo la creación de la Oficina de Presupuesto sino también la obligación del Ejecutivo de suministrar información clave. “El proyecto de ley pretende disminuir tal asimetría informativa a partir de la creación de un organismo técnico y de la obligación del Poder Ejecutivo de suministrar toda la información necesaria”, plantea el legislador de Fuerza Patria, en la búsqueda de establecer un vínculo institucional que garantice el acceso a datos presupuestarios, tributarios y de deuda.
Al unísono con el proyecto de Lissalde, la diputada de UCR + Cambio Federal, Silvina Vaccarezza, también impulsa la creación de una Oficina de Presupuesto en la Legislatura bonaerense, aunque con un énfasis particular en la necesidad de equilibrar el acceso a la información entre los poderes del Estado. La iniciativa de la legisladora monzoísta forma parte de un diagnóstico similar al de Lissalde, pero pone mayor peso en las limitaciones que enfrenta el Legislativo para ejercer control sobre el Ejecutivo.
En los fundamentos, la diputada de la oposición advierte que el actual esquema genera una dependencia estructural del Poder Legislativo respecto de los datos que produce el Gobierno bonaerense, lo que condiciona el debate parlamentario. En ese marco, Vaccarezza plantea que una Oficina de Presupuesto permitiría analizar con mayor profundidad el impacto de las leyes, evaluar políticas públicas y mejorar la calidad del proceso legislativo.
En tanto, el proyecto destaca la importancia de contar con informes independientes que acompañen el tratamiento del presupuesto y de las leyes impositivas que envía el Ejecutivo, así como de las iniciativas de los diputados y senadores con impacto fiscal. En esa línea, Vaccarezza propone que la Oficina de Presupuesto funcione como un órgano de consulta permanente para los legisladores, y que aporte información objetiva y sistematizada.

Al igual que la iniciativa de Lissalde, la propuesta de Vaccarezza contempla la publicación de informes y la necesidad de garantizar el acceso a la información pública, aunque en su caso el énfasis está puesto en fortalecer el control político de la Legislatura. De esta manera, la legisladora enfatiza que la creación de este organismo permitiría reducir la discrecionalidad en el manejo de datos y mejorar la transparencia en la toma de decisiones.
Los antecedentes para crear una Oficina de Presupuesto en la Legislatura bonaerense
Es preciso recordar que, la discusión sobre la creación de una Oficina de Presupuesto en la Legislatura bonaerense no es nueva y acumula una serie de antecedentes impulsados desde distintos espacios políticos. Uno de los primeros proyectos fue presentado en 2019 por el entonces diputado Marcelo Daletto, que propuso la creación de un organismo técnico dentro del Poder Legislativo para asesorar a ambas Cámaras en materia fiscal.
“La iniciativa surge con el espíritu de que haya una oficina, financiada con los fondos de la misma Legislatura bonaerense, que asesore en materia de presupuesto y análisis fiscal a los diputados y senadores que integran el cuerpo”, explicó en ese momento el legislador, que fue pionero en la necesidad de contar con herramientas propias para el análisis económico.
En esa línea, Daletto también planteó que uno de los principales problemas del sistema vigente es la dependencia del Legislativo respecto de la información que provee el Ejecutivo, y señaló que “cuando ingresa el Presupuesto quedamos sujetos a los datos que pasa el Ministerio de Economía”, por lo que propuso que la Oficina de Presupuesto cuente con acceso al sistema de esa cartera y, de ese modo, que los legisladores puedan tomar decisiones más oportunas.

En 2024, la entonces diputada radical, Viviana Dirolli, retomó el planteo de Daletto mediante la presentación de un proyecto para crear el Área Técnica de Presupuesto (ATP), con funciones similares de análisis fiscal y evaluación del impacto de las leyes. “Es muy difícil acceder a la información pública. La puesta en funcionamiento del ATP mejorará el análisis realizado por las comisiones de Presupuesto e Impuestos, al tiempo que transparentará el debate presupuestario”, fundamentó la legisladora, que insistió en la necesidad de terminar con la opacidad de las cuentas públicas.
Ese mismo año, el Senado bonaerense comenzó a tratar otra iniciativa en la misma dirección, impulsada por Daletto junto al senador Agustín Maspoli. Sin embargo, la iniciativa no avanzó ni siquiera hasta el recinto de la Cámara alta, por lo que la posible creación de una Oficina de Presupuesto quedó trunca.
Finalmente, en 2025, la diputada de la Coalición Cívica, Romina Braga, presentó un nuevo articulado que apuntaba a fundar un área técnica especializada en el ámbito parlamentario. “El contexto actual, caracterizado por una creciente complejidad en los asuntos económicos, fiscales y presupuestarios, exige contar con una estructura técnica que permita anticipar el impacto de las decisiones normativas”, argumentó, al subrayar que este tipo de herramienta permitiría fortalecer la responsabilidad institucional del Poder Legislativo y mejorar la transparencia en la toma de decisiones.





