Mientras la atención pública se concentra en el partido que la Selección argentina jugará esta tarde contra Austria por el Mundial de Fútbol 2026, el Congreso tendrá esta semana un capítulo central en la ofensiva opositora contra Manuel Adorni. En las últimas horas, La Libertad Avanza (LLA) alcanzó un acuerdo con el PRO y la Unión Cívica Radical (UCR) en la Cámara de Diputados para evitar el quórum en la sesión que busca avanzar con la interpelación al jefe de Gabinete por el incremento patrimonial que analiza la Justicia.
La jugada política quedó en manos del titular de la Cámara baja, Martín Menem, que ofreció habilitar el tratamiento del tema en las comisiones de Asuntos Constitucionales y de Peticiones, Poderes y Reglamento. A partir de esta maniobra, el oficialismo busca desactivar la sesión opositora de este martes, ganar tiempo hasta el receso invernal y evitar que la polémica por el ministro libertario bloquee la agenda legislativa de la Casa Rosada.
De acuerdo con los trascendidos periodísticos, fuentes del PRO y de la UCR habrían avalado la salida que propuso Menem, aunque en ambos espacios todavía persisten dudas sobre el nivel de acompañamiento interno al acuerdo. Por caso, la tensión aparece en las conducciones partidarias, que mantienen fuertes cuestionamientos públicos contra Adorni, mientras que los bloques parlamentarios evalúan una estrategia propia para la sesión.
Por su parte, desde el oficialismo buscan convocar a una sesión propia el miércoles para tratar el denominado Super RIGI y el acuerdo con los holdouts, con el objetivo de correr el foco de la crisis política que rodea al coordinador ministerial y ordenar el debate parlamentario alrededor de iniciativas económicas que interesan al Gobierno nacional.
En tanto, la pulseada también se concentra en la Cámara alta nacional, donde LLA busca garantizar una mayoría de bloqueo para la sesión del próximo jueves. Si el cuerpo legislativo exige dos tercios para habilitar el debate sobre tablas, la oposición necesitará 48 votos y la bancada libertaria podría frenar la citación con apenas 25 legisladores.

Ante este escenario, la Casa Rosada podría postergar el interrogatorio de los legisladores y ordenar la discusión alrededor del informe de gestión que Adorni tiene previsto brindar el próximo 2 de julio. Este formato le daría margen al funcionario de Javier Milei para responder o no las preguntas vinculadas a su crecimiento patrimonial, de acuerdo a la estrategia que defina el Gobierno nacional.
En tanto, la jugada parlamentaria en el Senado quedó en manos de la jefa del bloque libertario, Patricia Bullrich, que busca modificar el acta de Labor Parlamentaria que había habilitado otro criterio. En la reunión anterior, los representantes del oficialismo aceptaron la postura del titular de la bancada justicialista, José Mayans, quien sostuvo que el artículo 101 de la Constitución Nacional permite interpelar al jefe de ministros con una mayoría absoluta de 37 votos.
No obstante, desde LLA pasaron a rechazar esa lectura y ahora buscan aplicar el reglamento sin atajos. Bajo esta interpretación, cualquier proyecto sin dictamen de comisión requiere siete días de espera para llegar al recinto o una mayoría agravada de dos tercios para su tratamiento sobre tablas, una regla que también defiende Menem en la Cámara de Diputados.
El PRO y el peronismo suben la presión contra Adorni antes del debate en el Congreso
A pocos días de que el Congreso defina el tratamiento de la interpelación a Manuel Adorni, el PRO y el peronismo endurecieron sus críticas contra el dirigente nacional y alimentaron el clima de tensión política que rodea al Gobierno. Mientras referentes del partido amarillo insistieron con el pedido de explicaciones, desde Fuerza Patria denunciaron una maniobra oficialista para evitar una eventual censura en el Senado.

Entre las voces del PRO, el diputado nacional Álvaro González respaldó la posibilidad de avanzar con una interpelación, aunque tomó distancia de una moción de censura sin una instancia previa de explicaciones. “Creo sí en la interpelación. La interpelación oficiaría, en este caso, como cuando vos tenés un problema judicial, de indagatoria”, afirmó el legislador, que además consideró que la salida del conflicto depende del propio presidente Milei.
Por el lado del Senado, el titular justicialista, José Mayans, sostuvo que Adorni “no puede estar cinco minutos más” en el cargo y reclamó su destitución por la vía constitucional. El legislador formoseño también apuntó contra Milei y advirtió que la permanencia del exvocero puede profundizar el costo político del Gobierno en una semana clave para la relación con el Congreso.
Finalmente, el conteo fino favorece por ahora a las filas oficialistas, que cuentan con 21 senadores propios y esperan sumar a los dos legisladores de Encuentro Misionero, a la radical Silvana Schneider y a algún aliado provincial. En paralelo, el Ejecutivo podría aceptar que la comisión de Asuntos Constitucionales trate primero el proyecto de resolución, una salida que demoraría la discusión hasta agosto por el receso invernal de julio.





