El armado nacional de La Libertad Avanza (LLA) entró en la recta final de las negociaciones para destrabar la reforma de la Ley de Tierras y los cambios en el sistema de las elecciones Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO), con el regreso del Congreso previsto para el próximo 6 de agosto y varios aliados todavía en duda.
El primer examen llegará en el Senado, donde la Cámara alta retomará el debate de la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada después del cuarto intermedio que pidió Patricia Bullrich ante la falta de consenso. El principal conflicto gira alrededor del capítulo que modifica los límites para la compra de tierras por parte de extranjeros, aunque el proyecto también incluye cambios sobre desalojos, manejo del fuego y expropiaciones.
Vale precisar que la administración de Javier Milei pretende modificar el régimen vigente desde 2011, que establece un límite del 15% para la tenencia extranjera de tierras a nivel nacional y fija un máximo de 1.000 hectáreas por titular. En ese sentido, el Ejecutivo libertario sostiene que una flexibilización de las restricciones podría facilitar el ingreso de capitales extranjeros al mercado rural.
No obstante, las diferencias con los bloques provinciales obligaron al oficialismo a modificar reiteradas veces el texto y las negociaciones produjeron al menos 15 borradores antes de la última sesión. La versión más reciente reconoce la jurisdicción de cada provincia sobre su territorio y sus recursos naturales, además de habilitar a los gobiernos provinciales a establecer el régimen jurídico correspondiente dentro de sus competencias.
Si bien el titular de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger había expresado sus reparos sobre esas concesiones, aunque el ministro finalmente habría aceptado el texto que Bullrich acordó con representantes provinciales. Por otra parte, la bancada de LLA cuenta con 21 senadores propios, tres del PRO y otros cuatro aliados, por lo que necesitaría sumar al menos nueve votos para alcanzar los 37 necesarios para aprobar la iniciativa.

La principal incógnita pasa por los dos representantes de Misiones, los senadores de Santa Cruz y las diez bancas que controla el radicalismo, un espacio que podría definir el resultado de la votación. Incluso, el bonaerense Maximiliano Abad ya manifestó señales de rechazo, mientras que el Comité Nacional de la Unión Cívica Radical (UCR) cuestionó la reforma porque, según planteó, compromete “la soberanía nacional, el control sobre las fronteras y los recursos estratégicos del país”.
La presión también llegará desde afuera del Congreso, ya que las dos CTA, sectores del peronismo, partidos de izquierda, organizaciones sociales y agrupaciones ambientales convocaron a movilizarse el próximo 6 de agosto. La oposición buscará trasladar a las calles el rechazo a la modificación de la Ley de Tierras mientras el bloque libertario intenta cerrar acuerdos parlamentarios antes de la sesión.
En tanto, las dificultades para reunir apoyos también atraviesan la reforma política que impulsa la Casa Rosada, que inicialmente pretendía eliminar de manera definitiva las PASO pero ahora analiza alternativas ante las objeciones de sus aliados. El Gobierno evalúa suspender las primarias únicamente durante 2027 o avanzar hacia un sistema optativo, mientras Bullrich, Diego Santilli y Karina Milei profundizan las conversaciones con los Gobernadores que también resultarán claves para las alianzas electorales del próximo año.
LLA flexibiliza su reforma de las PASO, ante la presión aliada
Pese a la incertidumbre del poroteo en la previa del debate, las filas libertarias todavía mantienen como objetivo político la eliminación del sistema implementado por primera vez en 2011, aunque la resistencia de los bloques aliados abrió la puerta a alternativas menos ambiciosas.

Una de las posibilidades que analizan desde Balcarce 50 consiste en suspender las PASO solamente durante 2027, mientras que otra opción contempla reemplazarlas por primarias optativas para los espacios que presenten más de una lista. El PRO y otros sectores impulsan esta última variante, que permitiría conservar una instancia para resolver internas sin obligar a participar a todas las fuerzas políticas.
Por el lado del Gobierno, Diego Santilli quedó al frente de parte de las negociaciones con las provincias y esta semana recibió al gobernador de Corrientes, Juan Pablo Valdés, mientras Karina Milei también tendría encuentros con mandatarios aliados. La secretaria general de la Presidencia viajaría a Chaco para reunirse con Leandro Zdero y podría sumar conversaciones con dirigentes de Catamarca y Santiago del Estero.
Por su parte, los líderes provinciales advierten que los eventuales acuerdos con LLA no garantizarán automáticamente el respaldo a los proyectos del Ejecutivo, especialmente porque algunos de estos dirigentes necesitan las PASO para ordenar sus propias internas provinciales. Aunque en el entorno presidencial aseguran que mantienen una buena relación con al menos 13 gobernadores, el debate electoral volverá a poner a prueba esa sociedad cuando el Congreso retome su actividad.





