El paro general convocado por la Confederación General del Trabajo (CGT) contra la reforma laboral desató un fuerte cruce político en la provincia de Buenos Aires. Un puñado de legisladores bonaerenses de La Libertad Avanza (LLA) cruzó a los sectores políticos que alentaron la medida de fuerza y denunciaron un intento de desestabilización contra el gobierno libertario de Javier Milei.
En primer lugar, el jefe del bloque libertario en la Cámara de Diputados bonaerense, Agustín Romo, cuestionó el rol de la central obrera durante la gestión anterior y lanzó una crítica directa. “A Alberto Fernández que dejó 7 de cada 10 niños en la pobreza la CGT no le hizo ni un solo paro general. Y el tipo lo cuenta como algo que, de alguna manera, habla bien del peronismo y de la CGT. Extraordinario”, escribió el alfil de LLA.
El diputado provincial por la Octava sección electoral, Francisco Adorni, vinculó el descontento gremial y el deterioro del sector comercial con las decisiones adoptadas durante la pandemia de COVID-19 y responsabilizó al kirchnerismo por las consecuencias económicas de ese período. En ese marco, el legislador, hermano del jefe de Gabinete Manuel Adorni, aseguró que ese espacio político nunca asumió responsabilidades por el impacto de las restricciones y afirmó que, cuando no gobierna, busca generar caos.
Para fortalecer su posición, Adorni retomó un informe de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) que registró el cierre de 90.000 comercios minoristas durante la cuarentena y sostuvo que esos datos evidencian el impacto que dejaron las decisiones económicas del ex Frente de Todos sobre la actividad productiva.
Por su parte, la diputada de la Segunda sección, Analía Corvino, acusó a los sectores sindicales de desconocer los indicadores oficiales y respaldó el plan económico libertario. “Datos matan relato. Crece la actividad, crece el empleo y baja la desocupación. El paro de mañana es absolutamente político. El triunfo del programa económico de Javier Milei entierra definitivamente el relato populista y por eso están desesperados y buscan desestabilizar al gobierno. No pasarán”, afirmó la legisladora.

En esa misma línea, Corvino cimentó su postura en cifras del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) correspondientes al tercer trimestre de 2025. En ese sentido, la representante parlamentaria precisó que las tasas de actividad, empleo y desocupación se ubicaron en 47,5%, 44,5% y 6,3%, respectivamente, y sostuvo que esos indicadores desmienten el planteo sindical.
En tanto, el dirigente de la Tercera sección, Ramón “Nene” Vera, cuestionó a intendentes del conurbano bonaerense en el marco del debate por la reforma laboral que continúa su recorrido en la Cámara de Diputados. “Algunos intendentes del conurbano entre ellos los de Moreno, Quilmes y Merlo les pagan a los empleados municipales 300 mil por mes. Y después están en contra de la modernización laboral. Hipocresía a full. Dicen defender a los trabajadores y así los esclavizan. Gerentes de la pobreza”, señaló el opositor bonaerense.
Por su parte, el diputado bonaerense por la Segunda sección electoral, Pablo Morillo, aseguró que el sindicalismo no representa a los trabajadores, al tiempo que consideró que Argentina “necesita reformas, no paros” al señalar que casi el 50% de lo trabajadores está en la informalidad. “El verdadero desafío es devolverle la formalidad a los laburantes que hoy están afuera del sistema y están buscando nuevas oportunidades“, señaló.
Vale precisar que el paro general impulsado por la CGT comenzó durante la madrugada y afectó el transporte, los bancos y la actividad universitaria en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA). Por caso, mientras la conducción sindical ratificó su rechazo a la reforma laboral que el oficialismo debate en el Congreso, el bloque libertario bonaerense endurece su postura y reafirma su defensa del programa económico nacional.
El paro general de la CGT impactó en transporte, bancos y universidades del AMBA
El paro general convocado por la Confederación General del Trabajo (CGT) contra la reforma laboral que impulsa el Ejecutivo de Javier Milei impactó de lleno en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA). La medida comenzó durante la madrugada y paralizó el transporte público, la actividad bancaria y el dictado de clases en facultades.
Durante la mañana de este jueves, en la región más populosa del país, no funcionaron trenes, subtes ni colectivos, mientras que varias aerolíneas reprogramaron vuelos desde Aeroparque y Ezeiza. En ese contexto, Aerolíneas Argentinas confirmó la suspensión de más de 200 servicios y precisó que la medida alcanzó a casi 25.000 pasajeros.

Por su parte, la Unión Tranviarios Automotor (UTA) difundió un comunicado oficial en el que fijó su posición frente al conflicto sindical de alcance nacional. “La Unión Tranviarios Automotor informa a sus afiliados, trabajadores del transporte y a la sociedad en su conjunto que ha resuelto adherir al paro general convocado, en defensa de los derechos laborales, cercenados por la pretendida reforma laboral”, informó el gremio.
En paralelo, la Asociación Bancaria confirmó que no habría atención en entidades públicas ni privadas, mientras que gremios docentes y no docentes suspendieron actividades universitarias. En contrapartida, el Ministerio de Capital Humano buscó intimar a la UTA y a La Fraternidad a respetar la conciliación obligatoria, en una jornada que profundizó la tensión política en torno al debate legislativo.





