La diputada de la UCR + Cambio Federal, María Belén Malaisi, ingresó a la Legislatura bonaerense un pedido de informes al Poder Ejecutivo de Axel Kicillof para que detalle el impacto del uso de celulares en las aulas de los establecimientos educativos de la provincia de Buenos Aires.
De acuerdo a lo escrito por la propia legisladora bonaerense, el proyecto busca evaluar el uso pedagógico de los celulares en las aulas y su incidencia en la enseñanza, en un contexto de creciente debate sobre la influencia de las pantallas y las herramientas digitales sobre los niños, niñas y adolescentes.
El planteo de Malaisi se enmarca en la Resolución 778/16, que habilitó el uso de celulares en las escuelas bonaerenses tras la derogación de la resolución 1728/2006, que los prohibía de forma expresa. A través de su presentación, la legisladora reclama datos oficiales que permitan dimensionar el alcance y la utilidad de esta política educativa que introdujo un cambio de paradigma en el abordaje tecnológico dentro del aula.
En el documento ingresado a la Honorable Cámara de Diputados, Malaisi pide a la Dirección General de Cultura y Educación de la provincia de Buenos Aires, encabezada por Alberto Sileoni, que detalle cómo se evalúa actualmente el uso de los celulares en las aulas, al tiempo que solicita que se informe si existen estadísticas oficiales disponibles que permitan dimensionar la problemática.
Entre los puntos que Malaisi exige esclarecer, también se incluye el número y tipo de capacitaciones brindadas a docentes y estudiantes para convertirlos en “lectores usuarios críticos y autónomos”, y específicamente, el proyecto demanda información sobre iniciativas para formar a la comunidad educativa en habilidades como localizar, seleccionar, procesar, evaluar y utilizar información digital.

Por caso, Malaisi también pide conocer qué recursos se pusieron a disposición desde el sistema provincial para integrar la educación con el desarrollo de la ciencia y la tecnología, con el objetivo de verificar si la incorporación de los celulares al aula es aprovechada más allá del entretenimiento, y utilizada como una herramienta pedagógica concreta.
Asimismo, la diputada provincial solicitó que la Provincia informe sobre los beneficios reales que trajo el uso de los celulares al proceso de enseñanza y aprendizaje, según estadísticas oficiales, ya que busca establecer si la incorporación de la tecnología tuvo un impacto positivo y medible en la calidad educativa.
El pedido incluye también un apartado para conocer si se han generado conflictos dentro del aula o en las instituciones como consecuencia del uso de celulares, y de ser así, la legisladora pidió que el Ejecutivo detalle la naturaleza de esos problemas y las medidas adoptadas para resolverlos.
Finalmente, el escrito que lleva la firma de Malaisi abre la puerta a que el Gobierno provincial brinde cualquier otro dato que considere de interés en torno al tema. En sus fundamentos, la diputada resalta que este es un asunto que “preocupa a la comunidad educativa en su conjunto” y que, por lo tanto, amerita un análisis exhaustivo para definir políticas públicas acordes.
Es preciso mencionar que, la iniciativa de Malaisi reavivó una discusión que existe en las escuelas de la provincia de Buenos Aires, los gremios docentes y las familias desde hace años: cuál es el verdadero rol que deben ocupar los celulares dentro del aula. Es que, mientras algunos sectores los defienden como herramientas de aprendizaje, otros advierten sobre los riesgos de distracción y problemas de convivencia.
Sin embargo, el debate sobre el uso de celulares en las aulas no es exclusivo de la provincia de Buenos Aires, sino que forma parte de una discusión global sobre cómo articular las nuevas tecnologías con los objetivos tradicionales de la educación. Con esta presentación, la Legislatura bonaerense abre una instancia para revisar, corregir o reafirmar los lineamientos vigentes.





