El diputado bonaerense del bloque de Fuerza Patria (FP), Juan Malpeli, presentó un proyecto de ley a fin de establecer un marco regulatorio para la habilitación, funcionamiento y fiscalización de las escuelas de boxeo.
La iniciativa pretende establecer medidas de seguridad mínima para la práctica de boxeo, tanto recreativa como competitiva, en gimnasios o establecimientos afines, para garantizar la seguridad de los individuos que lo practiquen.
“La ausencia de normativa al respecto, en el ámbito local, dio lugar a la existencia de establecimientos que no poseen el más mínimo control sobre la seguridad y salud de las personas que practican boxeo”, alegó Malpeli.
Según explicó Malpeli, son numerosas las regulaciones que en consecuencia dicto la Federación Argentina de Box, organismo rector que establece las normas técnicas, disciplinarias y de salud tanto para el ámbito profesional como amateur.

En la misma sintonía, el Sindicato de Boxeadores Argentinos Agremiados (BAA), entidad creada para defender los derechos laborales, sociales y económica de los deportistas, persiguió la mejora de condiciones en las que se realiza la actividad.
Sin embargo, nunca se llegó a una reglamentación unificada. “Debemos tener en cuenta que se trata de una actividad deportiva de riesgo, que requiere de permanentes actualizaciones”, recalcó Malpeli.
En ese marco, el massista subrayó que resulta vital la existencia de mínimas de control por parte de las autoridades provinciales y municipales, tanto de las condiciones en que se desarrolla la actividad, como los requisitos mínimos donde se lleva a cabo la misma.
Entre las reglamentaciones, el legislador estableció que los gimnasios presenten certificado de aptitud edilicia; seguro de responsabilidad civil con cobertura para riesgos; contratación de emergencias médicas; y certificado de normas de Seguridad e Higiene.
Además, el texto establece que toda escuela de boxeo deberá contar con la supervisión directa de un instructor o director técnico que acredite su certificación oficial emitida por la Federación Argentina de Box (FAB) y conocimientos de reanimación cardiopulmonar.
Por último, Malpeli insta a que las escuelas de boxeo exijan a sus aspirantes certificado de aptitud física de alta competencia o recreativo, según corresponda, con validez anual, emitido por un establecimiento público, privado o profesional de la salud.




