Cuando María José Gentile se hizo cargo del municipio de 9 de Julio, en diciembre de 2023, no imaginó nada de lo que pasaría tiempo después. La actual jefa Comunal venía de tener una buena gestión como parte del equipo que acompañaba al exalcalde, Mariano Barroso. Primero como presidenta del HCD local, luego como secretaria de Salud y más tarde como jefa de Gabinete. Su trabajo era reconocido. Sin embargo, en pocos meses, todo cambió.
La dirigente sufrió dos duros golpes que la dejaron sin independencia política y sin salida en un distrito de clara cepa rural. Un golpe que no vio venir y que la dejó expuesta ante los vecinos del distrito de la Cuarta sección electoral. Sin y recursos necesarios para enfrentar la reciente crisis hídrica y con mucho menos margen de acción en lo político para salir en busca de una ayuda.
Como parte de esta difícil situación, tras las prolongadas inundaciones, la intendenta fue en busca de auxilio y se reunió con el secretario de Agricultura de la Nación, Sergio Iraeta, para poder exponer la compleja actualidad de la región. Sin embargo, todavía no consiguió aquello que ya les prometió a los productores agropecuarios locales.
Hoy, Gentile es cuestionada con fuerza de parte de la oposición y también del propio campo. Sucede que días atrás planteó la necesidad de un aumento del 50 por ciento de la tasa vial, algo que generó el rechazo de parte de los sectores rurales, quienes avisaron que de continuar con esa iniciativa saldrían a protestar.
“Recaudar no es resolver. La intendenta está más preocupada en ver cómo junta plata que en lo que pasa. Todos sabemos que las tasas nunca vuelven. Lo vemos a diario”, le dijo a este medio un productor damnificado por las inundaciones.

Cabe recordar que, en junio, la oposición realizó un pedido de informes para saber cómo había gastado el ejecutivo local la tasa cobrada con anterioridad. Pero no hubo respuesta de parte del gobierno.
El conflicto crece por la situación económica del sector. Los campos anegados no permiten levantar la cosecha no sembrar la próxima. Y desde el campo ya aseguran que el 2026 será más difícil de lo pensando.
Con esa radiografía de fondo, la jefa comunal enfrenta horas complicas. La situación no mejora. Y las críticas se acumulan. Vale mencionar, además, que esto se suma a la preocupación de los vecinos por el arsénico en el agua. Algo que pasa desde hace más de diez años pese a la instalación de la planta potabilizadora, como ya contó este medio semanas atrás.
El derrumbe político de Gentile
Gentile tampoco tuvo un año afortunado en lo político. La jugada de abrirse del PRO para competir a través de Somos Buenos Aires, junto a su par de Junín, Pablo Petrecca, no salió según lo planeado. Las elecciones del 7 de septiembre dejaron como resultado un rotundo fracaso local.

La jefa comunal armó la boleta que terminó en el cuarto lugar y ni siquiera alcanzó el 12 por ciento de los votos: más de siete vecinos eligieron a otra lista antes que la de la mandataria local. Un resultado que impactó de lleno y que cambió la estructura del Concejo Deliberante.
Somos Buenos Aires quedó por debajo de La Libertad Avanza (29.7), Fuerza Patria (24.7) y Nuevos Aires (22.1). Con este número por delante, Gentile logró solo un concejal a favor contra 8 de los diferentes espacios opositores.
Ahora, la jefa comunal tendrá cinco ediles propios. Misma cantidad de LLA y Fuerza Patria. Mientras que Nuevos Aires aportará los tres restantes. Un equilibrio que no funcionará como tal debido a que, en concreto, tendrá 13 de los 18 concejales en contra.





