La Cámara Argentina de Distribuidores y Autoservicios Mayoristas (CADAM) se sumó al rechazo del proyecto de Ley de Góndolas bonaerense que anunció a principios de julio el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, y está próxima a iniciar su camino por las comisiones de la Legislatura.
“No estamos de acuerdo con promover ninguna normativa que condicione el libre mercado. Imponer una cantidad mínima de proveedores por producto es insostenible, sobre todo cuando las ventas vienen cayendo”, adviertieron los mayoristas, que también mencionaron que actualmente registrar tan solo un 5% de ganancias.
Vale recordar que, el pasado 3 de julio Kicillof ingresó en la Legislatura bonaerense un proyecto para crear una Ley de Góndolas, con el fin de amortiguar los efectos de la estanflación y fortalecer a las Pequeñas y Medianas Empresas (PyMEs) frente a la competencia de las grandes empresas. La normativa, podría ser presentada la próxima semana por el ministro de Producción, Ciencia e Innovación Tecnológica, Augusto Costa.
De esta manera, la iniciativa de Kicillof que elevó al Senado bonaerense y que figura como plato fuerte en los temarios de la comisión de Usuarios y Consumidores, considera que “en las últimas décadas se evidenció un proceso de concentración de tipo oligopólico” en la producción y la venta en la provincia de Buenos Aires, por lo que busca fomentar la competencia en las góndolas a través de la regulación del mercado de consumo masivo.

En ese sentido, los mayoristas aclararon que las marcas provenientes de las PyMEs están “creciendo considerablemente”, y apuntaron que esta tendencia implica tanto una mayor competitividad empresarial como así también una oportunidad para las pequeñas y medianas empresas. “Están ganando mercado frente a las multinacionales“, aseguraron, en un intento por bajarle precio a la Ley de Góndolas de Kicillof.
Asimismo, los mayoristas recordaron que la Ley de Góndolas nacional “fue un claro ejemplo de que no funciona el sistema de imposición y no presentó beneficios para las pymes, así que no entendemos porqué se intenta recrear algo que ya fracasó y ahora pretendan además condicionar el origen de los productos”.
Es preciso rememorar que, la Ley de Góndolas nacional fue uno de los 30 preceptos que el presidente de la Nación, Javier Milei, derogó en los primeros días de su mandato, al considerar que el Estado “debe dejar de meterse en las decisiones de los comerciantes argentinos“.
“Por otra parte, muchas pymes no están preparadas o no se enfocan al mercado mayorista y no pudieron cumplir con los pedidos. Lo que necesitamos en un contexto de crisis como este, es que los gobiernos nos saquen una mano de encima”, sentenciaron los mayoristas.

De qué trata la Ley de Góndolas de Kicillof
En rigor, el proyecto de Ley de Góndolas que arribó el pasado julio a la Legislatura bonaerense, busca “abrir el juego” en rubros esenciales como alimentos, bebidas, higiene personal y textil, a las micro, pequeñas y medianas empresas bonaerenses, mediante la definición de un mínimo de proveedores por categoría en los comercios.
Según indica la iniciativa de Kicillof, se brindarían mayores oportunidades de crecimiento a las PyMEs bonaerenses, debido a que se pondría un tope máximo para la exhibición de artículos de un mismo proveedor y/o grupo económico, lo que también beneficiaría al consumidor, que tendría una mayor variedad de precios en las góndolas.
Además, la Ley de Góndolas provincial busca “consolidar la identidad bonaerense” mediante la inclusión de los productores artesanales, regionales y de la agricultura familiar, a través de un marco normativo que garantizaría “la venta de los productos regionales mediante un sistema equitativo de comercialización”.
Por otra parte, la Ley de Góndolas de Kicillof establece que, además de exhibir una cantidad mínima y obligatoria de proveedores de PyMEs de la provincia de Buenos Aires, los productos deberán estar señalizados por el isologotipo creado por la normativa, que rezaría la leyenda “Producción bonaerense”.
De acuerdo al proyecto, las góndolas físicas de los establecimientos asentados en el territorio bonaerenses deberán exhibir, en el caso de cadenas comerciales, a cinco proveedores por producto como mínimo, mientras que, en el caso de los que no pertenezcan a cadenas comerciales estarán obligados a poner tres opciones.
En caso de que la Legislatura apruebe la Ley de Góndolas, la obligación pesaría sobre todos aquellos establecimientos asentados en el territorio bonaerense que se dediquen a la comercialización mayorista y/o minorista de alimentos, bebidas, productos de higiene personal y de limpieza del hogar que se incluyan en una cadena comercial o que cuente con una superficie destinada a comercialización mayor a 300 m2 y que tenga dos o más líneas de cajas.





