A 31 años del ataque terrorista a la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA), el presidente Javier Milei ratificó el compromiso del Gobierno nacional con el pedido de justicia por las 85 víctimas fatales y más de 300 heridos. “No vamos a parar hasta que se haga justicia”, afirmó frente a la sede de la mutual, en lo que fue su única declaración antes de participar del acto conmemorativo junto a familiares y sobrevivientes.
El presidente Milei llegó a la sede de la AMIA poco antes de las 9 de la mañana, a bordo de una camioneta oficial y bajo estrictas medidas de seguridad, en compañía de su hermana y secretaria general de la Presidencia, Karina Milei; la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich; y el vocero presidencial, Manuel Adorni.
A la delegación presidencial se sumaron el ministro de Justicia, Mariano Cúneo Libarona; el ministro de Defensa, Luis Petri; el jefe de Gabinete, Guillermo Francos; y el ministro de Salud, Mario Lugones, además del actual titular de la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE), Sergio Neiffert, y el secretario de Educación, Carlos Torrendel, que también fueron parte de la convocatoria.
En contraste con el aniversario anterior, la vicepresidenta Victoria Villarruel decidió no asistir al acto. Si bien expresó su respaldo a los reclamos de justicia a través de las redes sociales, la titular del Senado nacional se mantuvo al margen del evento y del entorno presidencial, luego del encono que mantiene con el líder libertario.
En tanto, previo al arribo del Presidente, Guillermo Francos mantuvo un breve intercambio con la prensa y valoró el inicio del juicio en ausencia como un avance significativo en la causa que permanece abierta desde hace más de tres décadas. “Hay posibilidad de llegar a un final de esta investigación y de saber quiénes fueron las personas responsables. Es increíble que 31 años después todavía no podamos tener condena sobre quienes han sido responsables”, sostuvo el jefe de Gabinete.

Por otro lado, durante la ceremonia, el presidente de la AMIA, Osvaldo Armoza, agradeció al Gobierno nacional por su respaldo explícito a Israel en el marco del conflicto con Hamas y celebró que la Argentina haya tomado la decisión de pararse en “el lugar correcto de la historia”. “El apoyo expreso del gobierno nacional hacia Israel, particularmente en un momento tan dramático, es un ejemplo digno de ser reconocido”, afirmó.
Este año, el aniversario coincidió con la implementación de un nuevo marco legal que permite juzgar a personas acusadas que eluden la acción de la justicia. En ese sentido, la Ley de Juicio en Ausencia fue celebrada por funcionarios y dirigentes comunitarios como una herramienta fundamental para reactivar causas que permanecían paralizadas durante años.
Cabe destacar que el atentado del 18 de julio de 1994 sigue siendo el ataque más sangriento perpetrado en suelo argentino. La explosión en la sede de la AMIA, ubicada en pleno barrio de Once, destruyó gran parte del edificio y provocó la muerte de decenas de personas. Sin embargo, a más de tres décadas del hecho, la causa judicial aún no logró identificar ni condenar a los responsables directos del atentado.
Cómo fue el atentado a la AMIA
El 18 de julio de 1994, a las 9:53 horas, un coche bomba subió a la vereda e impactó contra el frente del edificio de la AMIA, ubicado en Pasteur 633. La camioneta Trafic llevaba en el furgón, entre los asientos y el buche de las ruedas traseras, una combinación de nitrato de amonio, un hidrocarburo pesado, trinitrotolueno y nitroglicerina. La carga explosiva, similar a unos 350 kilos de TNT, se cobró la vida de 85 personas.

Desde entonces hubo varios juicios. El primero contra la llamada conexión local en donde se acusó a un grupo de policías bonaerenses de haberse llevado la camioneta bomba. Ese juicio terminó con todos absueltos: el propio tribunal sostuvo que la acusación nació de un pago “espurio e ilegal” que se había ordenado desde el juzgado y la central de inteligencia.
A raíz de ello, el gobierno de Néstor Kirchner firmó un decreto en 2005 en donde reconocía la responsabilidad del Estado argentino por no haber esclarecido ni haber prevenido el atentado terrorista y se comprometió a realizar una serie de medidas para cumplir sus obligaciones. Sin embargo, desde la agrupación Memoria Activa destacaron que “pasaron los gobiernos, pero nadie las cumplió”.
Con el impulso de la ley de Juicio en Ausencia, el Juzgado Federal N° 6 decidió en junio de este año enviar a juicio a Alí Fallahijan, Alí Akbar Velayati, Mohsen Rezai, Ahmad Vahidi, Hadi Soleimanpour, Mohsen Rabbani, Ahmad Reza Asghari, Salman Raouf Salman, Abdallah Salman y Hussein Mounir Mouzannar, todos funcionarios iraníes y/o miembros de Hezbollah.





