El diputado bonaerense del bloque UCR – Unión Cívica Radical, Valentín Miranda, presentó un proyecto para pedirle a la gestión provincial de Axel Kicillof que adhiera al sistema nacional de licencia de conducir en formato digital, que ya fue implementado en la mayoría de las provincias del país.
En la iniciativa, que también lleva la firma de la presidenta del bloque, Alejandra Lordén, y de su compañera de banca, Priscila Minnard, los legisladores le encomiendan al Gobierno bonaerense que otorgue al documento un carácter permanente, dado que en el último tiempo el Ejecutivo provincial solo permitió el uso de la licencia de conducir digital de forma temporal, en el marco de las dificultades en la provisión de insumos para emitirlas.
“Dicha habilitación no implicó una adhesión plena al sistema aprobado por la Agencia Nacional de Seguridad Vial, ni otorgó estabilidad normativa al uso del formato digital. Esta situación genera incertidumbre para los conductores bonaerenses, así como para las autoridades de control, al tratarse de un régimen transitorio con fechas de vencimiento”, advirtió Miranda.
De esta manera, el diputado radical ejerció presión contra la gestión de Kicillof para que ponga en marcha la adhesión a una política que fue lanzada en marzo de 2025 y está vigente desde mayo de ese año. La nueva licencia de conducir es válida en todo el país y podrá ser renovada de modo remoto, con el envío de una constancia de aptitud física otorgada por profesionales registrados.
En el caso la VTV, la revisión podrá realizarse en talleres y concesionarias de cualquier jurisdicción, siempre y cuando tengan instalaciones aptas y equipamiento adecuado. En cuanto a los plazos de vigencia en vehículos particulares, desde su patentamiento inicial tendrá una validez de cinco años, mientras que en los de menos de 10 años de antigüedad, la revisión será cada dos años, en vez de uno.
Inclusive, Miranda no fue el único legislador que pidió por esta normativa. En marzo de 2025, días después de que sea oficializada la licencia de conducir digital, la diputada bullrichista de La Libertad Avanza, Oriana Colugnatti, también presentó un proyecto que sigue la misma naturaleza que el del radicalismo.

La explicación del Gobierno sobre el rechazo a la licencia de conducir digital
En los últimos meses, el Gobierno provincial se mostró reticente a adecuarse a la licencia digital, promovida por el Ejecutivo de Javier Milei para que los conductores puedan utilizar vehículos por medio de un código QR en la App Mi Argentina. En mayo de 2025, el ministro de Transporte, Martín Marinucci, bajó al Senado y dejó entrever que no hay muchos ánimos para sumarse a esa política.
“Vemos algunas cuestiones muy sensibles en la licencia digital, como que la renovación sea con un examen psicotécnico, que un ente privado sea quien en definitiva habilite a conducir. Por el sentido que tenemos este ministerio, cuyo objetivo principal es disminuir la siniestralidad, creemos que ahí se empieza a hacer mucho más laxos los controles y esta imposibilidad de revalidar en un período de tiempo determinado, que no tenga vencimiento la conducción y los exámenes teóricos y prácticos, generan un potencial riesgo”, advirtió Marinucci en aquel momento.
A pesar de que en aquel momento 19 provincias sí se adhirieron a la licencia digital, que comenzó a tener vigencia en ese mayo y que propone un sistema por el que los conductores realizan el trámite de forma digital y no presencial, el ministro Marinucci aclaró que, entre varias razones, la falta de implementación se debe a un factor trascendental: la recaudación de los municipios.
“La licencia digital tiene la imposibilidad de que los municipios sean quienes emiten la licencia, con lo cual le bajamos la recaudación a los distritos. Estas cuestiones yo las con el titular de la Agencia de Seguridad Vial, Pedro Scarpinelli. Había una intención de reducir lo que es el CENAT para la provincia, por lo cual nosotros mantenemos el 36% de coparticipación. No nos queremos mover porque entendemos también que es lo que los municipios necesitan en función también de sus presupuestos”, apuntó Marinucci.

En rigor, el Certificado Nacional de Antecedentes de Tránsito (CENAT) es un documento que se debe presentar al Registro Nacional de Antecedentes de Tránsito al momento previo de otorgarse una licencia de conducir. De la recaudación de ese trámite, el 36% es la coparticipación que va a parar a las arcas de la provincia y del municipio en cuestión. Por tal motivo, el recorte de esos fondos más la desaparición de los centros de emisión impactarían de lleno en los tesoros de los intendentes bonaerenses.
Frente a este contexto, Marinucci había anticipado que su gestión estaba en conversaciones con las autoridades nacionales para que la adhesión a la licencia digital sea “con reservas”, para que algunas facultades sean delegadas a los municipios. Algo parecido ocurrió con el gobierno de la Ciudad de Buenos Aires (CABA), que no se sumó al nuevo sistema por completo, sino solo a la emisión de licencias profesionales interjurisdiccionales, por lo que los conductores porteños pueden renovar el documento en los centros de emisión correspondientes. Sin embargo, a día de hoy no hubo avances en esas tratativas.
“Como se pasa un sistema de licencia digital, nosotros creemos que es positivo tener como alternativa la física, que no sea la única válida. Es necesario seguir emitiéndolo el plástico porque hay zonas que no tienen conectividad y que no tienen posibilidad de tener la digital en el mismo. No estamos lejos de ese acuerdo pero lleva un proceso de implementación y eso es lo que estamos discutiendo con la agencia. Definitivamente sería una irresponsabilidad muy grande una licencia que está vigente hasta ayer, y que hoy no dejen usarla”, cerró Marinucci.





