El intendente de Mar del Plata, Guillermo Montenegro, tiene bien claro dónde apunta de cara a lo que serán las próximas elecciones. Y es por esto que, en los últimos meses, le dio vida a una estrategia comunicacional que exhiba en primer plano el uso y abuso de las facultades que tienen los empleados municipales para contentar las necesidades del jefe comunal.
En concreto, el exfiscal puso en servicio a una tropilla que tiene como fin terminar con la actividad de los trapitos, cuidacoches y limpiavidrios, además de quitar a aquellas personas que duermen en la calle. Todo, a través de un sistema que sobrepasa los límites y que puede convertir a de Mar del Plata en una zona de conflicto permanente.
El video en el que se ve a uno de los integrantes de la llamada Patrulla Municipal golpeando a un trapito dio vuelta por todos los medios. Y fue el punto de quiebre que generó la reacción de la política. Tras compartir las imágenes con orgullo, Montenegro fue denunciado penalmente.
Vale recordar que en los últimos días, el bloque de concejales de Unión por la Patria dio a conocer un comunicado en el que también acusó al intendente de “cobarde” a través de un escrito firmado por todos los integrantes del espacio. “Te hacés el bravo con gente en situación de calle. Hacés que trabajadores municipales protagonicen videos crueles. Y al final, todo sigue igual. La seguridad en Mar del Plata está peor que nunca”, aseguraron.

Las críticas llovieron desde todos los sectores. Desde la Iglesia Católica lamentaron el accionar municipal y cuestionaron que “la represión y el desalojo (estén) por encima de la escucha y la dignidad”.
Mar del Plata: la estrategia política de Montenegro
Montenegro es, quizá, uno de los jefes comunales bonaerenses que mejor provecho busca sacarle al gobierno nacional de Javier Milei. El intendente reconoció el cambio de mando como una señal de largada para un accionar que siempre estuvo cerca de su verdadero deseo, pero que nunca pudo poner en práctica por el temor a la respuesta política.
El intendente dio un giro en su estrategia, eliminó las palabras complicadas y comenzó a bajar una línea más directa y menos políticamente correcta. Al punto en el que, en cada uno de los videos que comparte sobre desalojos o maltratos, acompaña las imágenes con un texto de lenguaje coloquial.
Montenegro ya lo había anticipado en noviembre pasado cuando adquirió armas no letales. “Voy a usar todas las herramientas que tenga a mi alcance para mantener el orden público. Me importa tres carajos lo que opinen desde atrás del escritorio los que siempre defendieron a los violentos por sobre los vecinos”.

Sin embargo, el jefe comunal de Mar del Plata todavía no pudo poner en la calle las 30 pistolas 9 milímetros y los 15 rifles de asalto que le demandaron una inversión de más de 50 millones de pesos y que tienen como fin seguir sumando herramientas para una ciudad que sigue presentando numerosos casos de inseguridad.
“El ‘Gordo’ quiere pegar el salto a la Provincia y está decidido a llamar la atención de la manera que sea para poder comenzar a instalarse de a poco para el 2027”, le dijo a este medio un dirigente marplatense que juega con el PRO pero que no viste su propia camiseta.
“Nunca quiso quedarse en Mar del Plata, pero después entendió que era una plataforma. El tema es que le puede salir mal”, sostuvo la misma fuente. Y ejemplificó: “El ‘muni’ no está capacitado para hacer lo que los ponen a hacer. Te encontrás uno de los que agarrás que responda y se te arma un quilombo bárbaro”.
Mar del Plata: ¿Modelo firme?
La estrategia comunicacional del gobierno municipal no tiene contento a todos los que forman parte del ejecutivo. Sucede que aquello que el intendente siempre vendió como un ejemplo único y a seguir hoy podría estar por llegar a su fin.
Al día de hoy, Mar del Plata es una de los pocos distritos bonaerenses que mantiene una estructura de poder repartida entre los diferentes actores de Juntos por el Cambio. Desde su llegada en 2015, el jefe comunal nombró a dirigentes de la UCR y de la Coalición Cívica en diferentes carteras.
En la actualidad, pese a que JxC ya no existe más este modelo hoy continúa. Por nombrar algunos casos, la radical Vilma Baragiola, se desempeña como secretaria de Desarrollo Social; Bernardo Martin, de la CC, sigue al frente del Ente Municipal de Turismo (EMTUR); Franco Luchina (GEN), continúa al frente de Inversiones e Integración Público Privada; mientras que la histórica peronista anti k, Mercedes Morro, es una aliada clave en el HCD.
Además, Montenegro mantiene buen vínculo con el senador radical Maximiliano Abad, quien hoy contiene a toda la troupe del oficialismo partidario. Se trata justamente de dos dirigentes que serán claves a la hora de evaluar los pro y los contra de unirse a La Libertad Avanza en busca de un gran golpe electoral en la Provincia.
Sin embargo, producto de los propios movimientos del intendente, en relación a su accionar mediático, y también en torno a lo que podría ser un salto político, el “Modelo Mar del Plata” corre riesgo. “Se está dejando llevar por el ‘voto twiter’ y no se da cuenta de que, a la larga, termina perjudicando la imagen de una ciudad que siempre mostró una gran apertura”, manifestó una fuente municipal.
Y dejó en claro que el malestar existe. “La gente se envalentona en las redes, pero no podemos avalar las formas”, agrega el mismo dirigente quien deja en claro que todavía no sabe de qué manera seguirá la alianza actual hasta que “no lo dejen claro de arriba”.
Así las cosas, Montenegro puso contra las cuerdas una estrategia política que supo ser modelo y que hoy podría romperse. Habrá que ver cómo sigue la historia.





