La actual vicepresidenta del Senado, Carolina Moisés, confirmó su ruptura con el Partido Justicialista (PJ) y reveló una conversación privada con Cristina Kirchner que marcó el quiebre definitivo. La senadora jujeña sostuvo que la expresidenta rechazó una propuesta para reorganizar el peronismo en el norte del país y acusó a la conducción partidaria de ejercer “disciplinamiento” interno.
La senadora, que busca moderar su perfil hacia una posición más dialoguista con el Gobierno, profundizó su análisis sobre la crisis interna y sostuvo que la caída del peronismo en la Cámara alta responde a errores propios de la conducción partidaria. En ese sentido, Moisés aclaró que el espacio atraviesa su piso histórico de representación por estrategias electorales fallidas y por la imposibilidad de retener las bancas que estaban en juego el año pasado.
Tras su salida del bloque justicialista, Moisés explicó que en febrero de 2025 mantuvo un encuentro con la exmandataria, quien pese a su condena en la causa Vialidad preside el PJ a nivel nacional. “Le propuse una presidencia alternada para el PJ de Jujuy, para sumar a todos los sectores. Pero me dijo que no”, afirmó la legisladora. Según detalló la representante jujeña, la iniciativa buscaba conformar una conducción compartida que integrara a La Cámpora y a otros espacios provinciales.
Vale recordar que, hasta este lunes, Moisés integraba el interbloque que preside el formoseño José Mayans, espacio que la senadora abandonó junto a los legisladores peronistas Sandra Mendoza y Guillermo Andrada. A partir de esa decisión, la dirigente nacional reafirmó su cercanía con el gobernador Gustavo Sáenz y sostuvo que el peronismo debe reconstruir una estrategia territorial para volver a ser competitivo en el norte del país.
En tanto, la ruptura en la bancada opositora tuvo un correlato inmediato en Jujuy, donde el PJ intervino el distrito y suspendió a más de 300 dirigentes. “A mí me suspendieron en enero junto a trescientos compañeros. También quiero aclarar que la suspensión no le aplica solo a esta senadora: echaron al presidente del bloque justicialista, a los ocho diputados provinciales y a los únicos tres intendentes que responden al justicialismo”, advirtió la parlamentaria.

Al respecto, Moisés vinculó esa decisión con su respaldo al Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI), incluido en la Ley Bases y en el proyecto de Presupuesto 2026 que impulsó Javier Milei. La legisladora díscola consideró que la sanción tuvo un objetivo ejemplificador y sostuvo que la conducción nacional intentó disciplinar a quienes votaron iniciativas del oficialismo.
“Quisieron poner una cosa disciplinadora: ‘Miren lo que les va a pasar si votan el presupuesto, si votan propuestas del gobierno’. Pero si nos echan a todos porque pensamos distinto, no vamos a dejar de existir ni de ser senadores. Vamos a seguir construyendo poder en el ámbito que corresponda”, reclamó la nueva vicepresidenta de la Cámara alta.
Al justificar su decisión de asumir la vicepresidencia del Senado, Moisés sostuvo que busca consolidar un perfil opositor con capacidad real de incidencia. La senadora, que se define dentro de un sector dialoguista, afirmó que apuesta a un peronismo que dispute espacios de poder, que represente a trabajadores y pymes y que, al mismo tiempo, sostenga el diálogo como vía para construir alternativas políticas.
Moisés y la ruptura que aceleró el quiebre del PJ en el Senado
La salida de Carolina Moisés del interbloque justicialista funcionó como antecedente directo de la ruptura que ahora reconfigura el Senado nacional. La actual vicepresidenta de la Cámara alta había anticipado su distanciamiento con la conducción del Partido Justicialista (PJ) tras cuestionar la estrategia electoral y denunciar un esquema de “disciplinamiento” interno.

La senadora jujeña abandonó el espacio que preside José Mayans junto a Sandra Mendoza y Guillermo Andrada, ambos integrantes de Convicción Federal. El trío responde a gobernadores del norte y apuesta a un armado con perfil dialoguista, en sintonía con Gustavo Sáenz, Osvaldo Jaldo y Raúl Jalil, lo que marcó un quiebre con la estrategia nacional del peronismo.
Por su parte, Fernando Salino y Jesús Rejal continuarían dentro del interbloque opositor, puesto que el gobernador Ricardo Quintela respalda a este último y mantiene distancia del esquema de acuerdos que promueve la Casa Rosada. En tanto, la fractura interna no solo responde a diferencias en la conducción, sino también al malestar que genera la agenda legislativa que impulsa Cristina Kirchner desde la presidencia del PJ nacional.
Finalmente, el movimiento redujo al interbloque peronista a 25 miembros y abrió paso a la posible conformación de un nuevo bloque de cinco senadores junto a Flavia Royón y Beatriz Ávila. Por caso, el reordenamiento impacta de lleno en la correlación de fuerzas, ya que La Libertad Avanza y sus aliados quedaron a sólo cuatro votos de los dos tercios, y fortalecieron su margen para avanzar con la reforma laboral y otros proyectos clave.





