A tres años del intento de asesinato a Cristina Kirchner, el peronismo encabeza este lunes una caravana desde la sede del Partido Justicialista (PJ) a nivel nacional hasta el domicilio de la ex presidenta en San José 1111, en el barrio porteño de Constitución, para reclamar justicia.
De la actividad, participarán referentes de la juventud peronista, organizaciones sociales y sindicales, así como el senador nacional y primer candidato de Fuerza Patria (FP) para la Cámara Alta, Itai Hagman, la candidata a diputa nacional, Kelly Olmos, y la secretaria general de La Cámpora, Lucía Cámpora.
En simultáneo, el Instituto Patria, ubicado en Rodríguez Peña 80, será sede de la charla titulada “La bala que no salió, el fallo que sí saldrá“, en referencia al título de una nota periodística posterior al atentado, con la participación de Juan Martín Mena, ministro de Justicia y Derechos Humanos bonaerense.
Posteriormente, cerca de las 20:00 horas, la militancia se trasladará en caravana hacia San José 1111 para expresar su apoyo a la ex presidenta y principal líder de la oposición, Cristina Kirchner, y exigir su libertad bajo la consigna “Ni muerta, ni presa. Libre e inocente“.
Cabe destacar que, la jornada se llevará a cabo en el marco de los tres años del intento de asesinato que Fernando Sabag Montiel y Brenda Uliarte llevaron a cabo el 1 de septiembre del 2022, cuando la ex presidenta saludaba a militantes en la puerta de su casa en el barrio de Recoleta.
En ese sentido, en el debate oral que se lleva adelante en el marco del juicio por el intento de asesinato, el Ministerio Público, a través de la fiscal Gabriela Baigún, expuso sus argumentos ante el Tribunal Oral Federal 6, donde pidió 15 años para Fernando Sabag Montiel y 14 para Brenda Uliarte.
En paralelo, legisladores bonaerenses de Unión por la Patria reclamaron la reactivación de la investigación judicial del atentado a Cristina Kirchner, a tres años de los hechos, para esclarecer quiénes fueron los autores intelectuales y financiadores.
Cómo viene el juicio por el intento de asesinato a Cristina Kirchner
A tres años en la que Sabag Montiel le gatilló en la cabeza a la por entonces vicepresidenta, está por terminar el juicio oral contra los autores materiales, a quien disparó y su novia Brenda Uliarte, quien lo acompañaba y lo motivaba a cometer el magnicidio.
En ese marco, la jueza María Eugenia Capuchetti, a cargo de la investigación de la causa, la elevó a juicio sin investigar a las personas señaladas como posibles instigadores, autores intelectuales y financistas.
Es que, en la causa, la magistrada apunto solo contra Sabag Montiel y Uliarte. Sin embargo, nunca se profundizó en la autoría intelectual del intento de asesinato, como pujaba la defensa de la ex presidenta, quien apuntó contra el legislador del PRO, Gerardo Milman, y mano derecha de Patricia Bullrich.

En efecto, Milman, horas antes del atentado se lo escuchó decir “cuando la maten, estoy camino a la Costa“, según declaró el asesor legislativo Jorge Abello, a quien le auditaron el celular pasados tres años del intento de asesinato.
Tampoco se siguió la pista del financiamiento a Jonathan Morel, líder del movimiento de ultraderecha Revolución Federal, que llevó adelante multiples protestas en la calle incentivando a asesinar a Cristina Kirchner. Además, de haber recibido financiamiento del ministro de Economía, Luis Caputo.
En detalle, Morel tenía una pequeña empresa de carpintería en Boulogne, Buenos Aires, la cual comenzó a recibir dinero de la empresa Caputo Hermanos: le pagaron $13 millones (en 2022) para que equipara un edificio entero de 60 departamentos cerca de Vaca Muerta, en Añelo, Neuquén. Un trabajo enorme para un emprendimiento tan pequeño, ubicado a 1.200 kilómetros.
Cabe destacar que, un peritaje del Cuerpo de Contadores de la Corte Suprema de Justicia detalló que los pagos no tienen explicación y que son un 20% superiores a los valores de mercado. Las querellas mostraron anomalías e incongruencias rotundas en la facturación. La defensa de la expresidenta señaló facturas por trabajos de carpintería y sommiers de una jubilada que atendía un kiosco y no tenía relación con el rubro, por ejemplo.





