Este viernes, el Gobierno nacional oficializó la reestructuración integral del Instituto de Obra Social de las Fuerzas Armadas y de Seguridad (IOSFA), y dispuso la creación de dos nuevas entidades autárquicas, lo que separó de manera definitiva la cobertura de salud de los militares de la correspondiente a las fuerzas policiales federales, en una decisión que impacta de forma directa sobre más de 500 mil beneficiarios.
De acuerdo a los argumentos expuestos por la administración libertaria, la reestructuración de la obra social de las Fuerzas Armadas busca “dar respuesta a una profunda crisis financiera que arrastra el organismo desde hace años”, y que habría puesto en riesgo la continuidad de las prestaciones médico-asistenciales para todos los militares y policías.
La medida, que ya había sido anticipada a fines de 2025, se fundamenta en la delicada situación económica del IOSFA, cuya deuda ronda los 200 mil millones de pesos, según reconocen fuentes oficiales, y que había generado serias dificultades operativas para garantizar servicios básicos de salud. Desde el Ejecutivo sostienen que este escenario es consecuencia de irregularidades en la gestión de administraciones anteriores, lo que derivó en un desfinanciamiento estructural que volvió inviable el funcionamiento del esquema unificado que regía hasta ahora.
En tanto, el impacto de la crisis se volvió particularmente visible en localidades como Punta Alta, donde, de acuerdo con datos aportados por la Asociación de Trabajadores Estatales (ATE), de los 77.000 habitantes de la ciudad, unos 42.000 dependen del IOSFA y llevan meses sin poder acceder con normalidad a prestaciones esenciales. Este cuadro fue uno de los elementos que aceleró la decisión del Gobierno de avanzar con una reorganización de fondo del sistema de cobertura sanitaria para las fuerzas de defensa y seguridad.
En ese contexto, el ministro de Defensa, Carlos Presti, mantuvo reuniones con el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y con el ministro de Economía, Luis Caputo, para evaluar alternativas que permitieran evitar el colapso definitivo del IOSFA. De esos encuentros surgió la definición de dividir estructuralmente el organismo y crear dos nuevas obras sociales con marcos institucionales diferenciados, una bajo la órbita del Ministerio de Defensa y otra dependiente del Ministerio de Seguridad Nacional.

Así nació la Obra Social de las Fuerzas Armadas (OSFA), concebida como un ente autárquico con personería jurídica propia y alcance en todo el territorio nacional, cuya misión será brindar cobertura médico-asistencial y social a la totalidad de su población beneficiaria, conforme a un Programa Integral de Prestaciones aprobado por su Directorio. El decreto establece de manera expresa que las prestaciones no podrán ser inferiores al Programa Médico Obligatorio fijado por el Decreto N° 492/1995 ni a sus futuras actualizaciones, y dispone que el Ministerio de Defensa ejercerá la fiscalización y el control como autoridad de aplicación.
En este sentido, OSFA contará con un Directorio integrado por representantes de cada una de las Fuerzas Armadas, lo que, según el Gobierno, “permitirá una conducción especializada y ajustada a las necesidades del personal militar”. Entre sus afiliados titulares se incluye al personal militar en actividad, al personal civil de las Fuerzas Armadas, a los empleados de la propia obra social y a retirados y pensionados, además del grupo familiar primario. En tanto, el Directorio podrá autorizar la incorporación de afiliados adherentes, siempre que no cuenten con otra cobertura y que se garantice la sustentabilidad financiera.
En paralelo, el decreto creó la Obra Social de las Fuerzas Federales de Seguridad (OSFFESEG), también como ente autárquico, pero dependiente del Ministerio de Seguridad Nacional. Su objetivo será brindar cobertura médico-asistencial y social al personal de la Gendarmería Nacional Argentina, la Prefectura Naval Argentina y eventuales futuras incorporaciones de otras fuerzas federales.
Por su parte, el Directorio de OSFFESEG estará compuesto por cinco miembros titulares designados y removidos por el Ministerio de Seguridad de la Nación, con una presidencia a cargo de una persona con probada idoneidad y antecedentes técnicos en gestión pública o privada.

De esta manera, las dos nuevas obras sociales tendrán una estructura financiera basada en aportes personales, contribuciones patronales, cuotas de adherentes, recursos presupuestarios y otros ingresos permitidos, y deberán destinar al menos el 80% de sus fondos a prestaciones de salud, con un tope del 8% para gastos administrativos.
Al mismo tiempo, el decreto prevé una transición ordenada con transferencia de activos, personal y derechos desde el IOSFA, bajo supervisión de una comisión especial, con el objetivo de preservar las prestaciones y garantizar el derecho a la salud de los afiliados. Desde el Gobierno subrayaron que la reorganización responde a “circunstancias excepcionales” y busca asegurar la continuidad, regularidad y calidad del sistema sanitario para las fuerzas, con la idea de evitar una afectación actual o inminente de los beneficiarios.
Un hospital suspendió la atención por la obra social de las Fuerzas Armadas por deudas millonarias
La semana pasada, en el marco de la crisis que atraviesa el IOSFA a nivel nacional, un hospital privado de Mar del Plata anunció la suspensión de prestaciones a los afiliados “debido a las deudas impagas” por parte de la obra social. Es que, las autoridades del Hospital Privado de la Comunidad precisaron a través de un comunicado que suspende todos los servicios programados para el personal militar afiliado a IOSFA, “a excepción de oncología, pediatría, obstetricia y emergencias con riesgo de vida”.
Desde la Fundación Médica de Mar del Plata, entidad titular del Hospital Privado de la Comunidad, manifestaron que a partir del 30 de enero se suspendieron “la totalidad de las internaciones programadas, clínicas y quirúrgicas, las prestaciones ambulatorias y la atención de servicio de guardia para casos que no categoricen como código rojo”.

“La Fundación Médica de Mar del Plata se pone a disposición, a través de los canales habituales de comunicación, para mantener las instancias de diálogo necesarias tendientes a regularizar la gravedad de la deuda y reestablecer la totalidad de los servicios en cuanto las condiciones lo permitan”, puntualizaron desde el instituto médico.
Es que, la deuda que actualmente tiene IOSFA, por todo concepto, con el Hospital Privado de la Comunidad en Mar del Plata ascendería hasta los $800 millones, mientras que a nivel nacional se estima en casi $200.000 millones, una cifra que para la recaudación del ámbito del Ministerio de Defensa nacional resulta impagable.





