En medio del receso invernal, el bloque de La Libertad Avanza del Congreso de la Nación se encuentra en plenas negociaciones con la oposición dialoguista para conformar la comisión Bicameral encargada de analizar el regreso de la de la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE), un cuerpo parlamentario que al oficialismo le está significando un dolor de cabeza debido a su composición.
Es que, para conformar la Comisión Bicameral de Fiscalización de los Organismos y Actividades de Inteligencia, el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, dialogó periódicamente con el líder del bloque Hacemos Coalición Federal, Miguel Ángel Pichetto. No obstante, las charlas no llegaron a buen puerto y la negociación se encalló.
El titular de la bancada que reúne a legisladores provenientes de los Gobernadores provinciales y que nutrió de votos al oficialismo durante el tratamiento de la Ley Bases, pretendía que el diputado de Coalición Federal, Emilio Monzó, tenga un lugar en la Bicameral sobre la SIDE. Sin embargo, Menem decidió darle ese sillón a un libertario.
Vale recordar que, la semana pasada el Gobierno anunció una reestructuración en todo el esquema de inteligencia del Estado, que contempla la disolución de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI) y la vuelta de la SIDE, que tendrá control operativo de cuatro agencias creadas con el fin de “transformar y modernizar el sistema de inteligencia“.
En ese sentido, la comisión Bicameral de Fiscalización de los Organismos y Actividades de Inteligencia toma protagonismo ya que tiene como tarea dictaminar si el decreto que sacó el Ejecutivo sobre la SIDE es constitucional. Actualmente, está formada por los diputados Gabriel Bornoroni (LLA), César Treffinger (LLA), Mariela Coletta (UCR) y Cristian Ritondo (PRO), y los senadores Enrique Goerling Lara (PRO), Mariana Juri (UCR), Edgardo Kueider (Unidad Federal) y Edith Terenzi (Cambio Federal).
Actualmente, faltan en la comisión Bicameral sobre la SIDE tres senadores, tres diputados, los representantes de Unión por la Patria, y la definición sobre su Presidente. Si bien desde dentro de La Libertad Avanza insistían que el liderazgo del cuerpo les pertenecía a ellos, todo pareciera indicar que se lo llevaría el legislador peronista disidente Kueider, que votó a favor de la Ley Bases en la Cámara alta el mes pasado.
De todas formas, la falta de acuerdo entre el oficialismo y la oposición dialoguista no se queda solo en la Bicameral de la SIDE. Tras el fallido diálogo entre Pichetto y Menem sobre el lugar que se llevó el sector libertario, fue el propio Monzó quien pidió no escuchar los ofrecimientos de La Libertad Avanza al entender que la bancada liberal no cumplió el acuerdo político con Hacemos Coalición Federal.
Recién la semana que viene se sabrá la conformación de la comisión Bicameral de la SIDE, además de la de Fiscalización de los Órganos y Actividades de Seguridad Interior, Mixta Revisora de Cuentas y Administradora de la Biblioteca del Congreso de la Nación. Ambas integraciones, serán anunciadas cuando la titular del Senado, Victoria Villarruel, oficialice las designaciones.
Congreso: la puja del oficialismo por la Bicameral de las privatizaciones
Al igual que la Bicameral de la SIDE, el bloque de La Libertad Avanza también pone sus ojos en la comisión de Reforma del Estado, que está encargada de hacer un seguimiento de los procesos de privatizaciones de las empresas que figuran en la Ley Bases como libres a ser concesionadas.
En rigor, esas ocho empresas que podrían ser privatizadas son Intercargo SAU, Enarsa, Nucleoeléctrica Argentina, Yacimientos Carboníferos de Río Turbio, Agua y Saneamientos Argentinos S.A., Belgrano Cargas y Logística S.A., Sociedad Operadora Ferroviaria S.E. y Corredores Viales S.A.
En ese marco, el oficialismo necesita hacer un equilibrio con el oficialismo dialoguista en la composición de 12 legisladores de la Bicameral, sobre todo en la Cámara baja, con el fin de seguir por encima de los 99 diputados de Unión por la Patria, que es primera minoría en ese recinto legislativo.
Por esta situación, desde el Ejecutivo se encuentra expectantes tanto por los nombres que integrarán la Bicameral de las privatizaciones, como así también por quién la presidirá. De eso, dependerá la mayoría de los planes que pretenden realizar el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, y el secretario de Empresas y Sociedades del Estado, Diego Chaher.





