Este jueves, los municipios de Olavarría y Tapalqué, ambos pertenecientes a la Séptima sección, se declararon en emergencia. Mientras que el primero oficializó su emergencia en Seguridad a través de su Concejo Deliberante, el segundo anunciará en los próximos días su emergencia económica y financiera.
En rigor, esta semana el Concejo Deliberante de Olavarría aprobó por unanimidad la ordenanza municipal para decretar la emergencia en Seguridad por el término de 180 días, con el objetivo de optimizar los recursos destinados a la prevención y abordaje del delito.
En ese plazo, el intendente camporista Maximiliano Wesner podrá adoptar medidas de forma ágil para resolver el flagelo de la inseguridad, pero deberá informarle periódicamente al Concejo Deliberante y al Consejo de Seguridad Municipal sobre las acciones implementadas.
Con esta emergencia, el Ejecutivo olavarriense fortalecerá el trabajo conjunto entre las distintas áreas del Estado local, los organismos de seguridad y la comunidad, promoviendo acciones de prevención, planificación y coordinación institucional.
Además, la intendencia de Olavarría deberá elaborar un diagnóstico sobre el panorama de seguridad con un informe de situación que contemple los recursos utilizados, las acciones desarrolladas, el mapa del delito y el sistema de monitoreo urbano. También, la gestión de Wesner tendrá que reforzar los canales de comunicación con la comunidad para dar a conocer los números de emergencia.

Casi al mismo tiempo que Olavarría, Tapalqué decretará su emergencia económica
Por otro lado, el intendente peronista de Tapalqué, Gustavo Cocconi, anunció que la próxima semana el municipio decretará la emergencia económica y financiera para hacerle frente a la situación presupuestaria.
Durante un encuentro con funcionarios municipales realizado en las últimas horas, Cocconi presentó un “plan de optimización de recursos” con el que buscará garantizar el pago de salarios a costa de recortar fondos de otras áreas.
Según expone la medida del Gobierno de Tapalqué, la emergencia económica incluirá “diferentes políticas de gestión, compra y recaudación para optimizar la administración ante la situación crítica que ha generado la política que desarrolla el Gobierno nacional”.
En esta línea, Cocconi dispuso que los salarios de los funcionarios podrán ser postergados respecto de los trabajadores municipales, suspendió las bonificaciones de los cargos jerárquicos y le recortó el 20% del salario a los funcionarios que no perciban estos bonos.
Asimismo, la gestión del intendente de Tapalqué realizó un relevamiento en distintas áreas municipales para redistribuir las horas extras, lo que permitió una “reducción significativa del gasto”. Ante el rechazo de los gremios, que manifestaron esos fondos debe ser destinados a mejorar el salario, la Municipalidad adelantó que trabajará con los dirigentes sindicales para llegar a un acuerdo.





