Este martes, el Senado bonaerense dio media sanción a un proyecto presentado por el dirigente de La Libertad Avanza, Luciano Olivera, que propone entronizar de forma permanente en el recinto de la Cámara alta la imagen de las Islas Malvinas, Georgias del Sur, Sándwich del Sur y los espacios marítimos circundantes, acompañada por la leyenda “Las Malvinas son Argentinas”, como símbolo de la soberanía que nuestro país reclama sobre esos territorios australes.
“No se trata simplemente de una imagen o de colgar un cuadro. Las Islas son parte de nuestra identidad como argentinos, y poder traer un pedacito de ellas a este recinto sería un verdadero orgullo. Porque Malvinas no tiene que ser una palabra que pronunciemos en algunas fechas, sino un tema sobre el que tenemos que trabajar y que nos tiene que mantener unidos a todos”, expuso Olivera en el discurso que dio durante la sesión.
En los fundamentos del escrito, el senador libertario sostuvo que los representantes del pueblo de la provincia de Buenos Aires “tienen la responsabilidad institucional de promover, preservar y transmitir los valores y principios vinculados con la identidad histórica, política y cultural de la Argentina”, entre los cuales ubica la defensa de la soberanía sobre las Islas, una causa que trasciende generaciones, gobiernos y circunstancias coyunturales.
En esa línea, la iniciativa que logró el respaldo del Senado bonaerense y ahora deberá ser tratada por Diputados busca que la presencia permanente de la imagen de las islas en el recinto de la Cámara alta constituya una expresión concreta del compromiso institucional con la cuestión Malvinas, además de un acto de contenido histórico y simbólico orientado a reafirmar la vigencia de los derechos soberanos argentinos y mantener viva la memoria colectiva.
En el escrito, Olivera reafirmó la imagen de las islas también servirá para acompañar las decisiones que se adopten en el ámbito legislativo y que le recordará a la institución su deber de sostener y defender la integridad territorial de la Nación. “La entronización en este recinto no representa únicamente la colocación de un símbolo de valor histórico, sino también la reafirmación visible y permanente de un mandato constitucional”, destacó el oriundo de Malvinas Argentinas.

Durante su exposición en el Senado, el libertario también planteó que la cuestión de Malvinas debe constituir una política que trascienda las gestiones, los partidos políticos y los ideales; y señaló que la Constitución Nacional establece la recuperación de las islas como un objetivo irrenunciable. “Esta lucha tiene que ser una política sostenida. Los símbolos importan, y tienen un significado que contiene muchísimas emociones”, completó el legislador.
En tanto, el proyecto plantea que la cuestión Malvinas constituye una política de Estado y sostiene que la reivindicación de la soberanía argentina sobre las islas se consolidó como uno de los consensos más amplios de la vida democrática. Además, indica que su legitimidad se encuentra respaldada por argumentos históricos, geográficos, jurídicos y diplomáticos reconocidos a nivel internacional.
Otro de los aspectos destacados en el escrito que lleva la firma de Olivera es el carácter de homenaje de la iniciativa, ya que la entronización de la imagen de las Islas Malvinas es presentada como un acto de gratitud hacia los excombatientes, y especialmente hacia aquellos soldados que regresaron a la Argentina luego de luchar por la soberanía de nuestro país.
“Esta imagen va a estar acá todos los días, e incluso cuando nosotros no seamos más senadores, cuando cambien los bloques y las mayorías, y ese día creo que le vamos a encontrar el verdadero sentido”, afirmó Olivera.
Vale aclarar que la última figura entronizada en la Legislatura fue el expresidente radical Raúl Alfonsín, cuya imagen es exhibida en la Cámara de Diputados de 2022, junto a otros históricos dirigentes políticos como Mariano Moreno, José de San Martín, Manuel Belgrano, Bernardo de Irigoyen, Bartolomé Mitre, Carlos Pellegrini, Valentín Gómez y Valentín Alsina. El año pasado, se aprobó la entronización del Papa Francisco en el Senado, pero aún no fue concretado.




