En las últimas horas, la precandidata a presidenta del PRO por Juntos por el Cambio, Patricia Bullrich, volvió a cuestionar el número de desaparecidos durante la última dictadura cívico-militar y, a pesar de no negar que fueron 30.000, reforzó que la premisa en Argentina debe ser la libertad de expresión y de pensamiento.
“A mí lo que no me parece bien es que en la Argentina tengas que decir ‘son 30.000 desaparecidos’ o te tratan de traidor a la patria, creo que la base tiene que ser la libertad”, reflexionó la precandidata a presidenta de Juntos por el Cambio.
En la misma línea, Bullrich expresó que la base del número 30.000 “fue científica y salió de la Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas (Conadep), pero independientemente de si fueron 30.000 u ocho mil, la Argentina nunca más puede tener esos enfrentamientos fratricidas”, advirtió.
Para concluir su reflexión sobre el número correcto de desaparecidos durante la última dictadura, la aspirante a la Casa Rosada remarcó que el país no debe regresar nunca más a “construir la violencia como la forma de resolución de los conflictos que puede tener una sociedad”.
Es preciso remarcar que, Bullrich también habló sobre su participación en las organizaciones clandestinas revolucionarias, específicamente en Montoneros, al destacar que ella no niega su pasado ni reivindica a la generación diezmada, por el contrario, realiza fuertes autocríticas a su historial político.
“Lo más importante es la autocrítica, yo asumo lo que hice, fui parte de la Juventud Peronista y reivindiqué a Montoneros, pero soy una de las pocas argentinas que habló de lo mal que le hace la violencia a la política”, expresó la ex titular del ministerio de Seguridad nacional.
Cabe recordar que, el número de 30.000 desaparecidos fue elaborado por la Conadep a partir de estimaciones de los organismos de derechos humanos, y apoyado de manera abierta por declaraciones del ex agente de la Dirección Nacional de Inteligencia (DINA) de Chile, que auspiciaba de enlace entre la agencia estatal y el Batallón de Inteligencia 601.
En este contexto, la precandidata presidencial advirtió que, en caso de llegar a la Casa Rosada, los mandos militares tendrán un mayor protagonismo, al mismo tiempo que deslizó como propuesta que los sectores castrenses “tengan mayor intervención en el combate contra el narcotráfico”.
“Si me toca ser presidenta de la Nación voy a ser comandante en jefe de las Fuerzas Armadas y le voy a dar el lugar que tienen que tener. No las voy a dejar en un rincón, como la usaron como ‘punching ball’ durante tantos años. Voy a tener una verdadera jefatura como lo hice con las fuerzas de seguridad”, concluyó Bullrich luego de recordar su paso en la gestión de Mauricio Macri durante 2015 y 2019.





