El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) publicará este lunes 31 de marzo el informe sobre la pobreza correspondiente al segundo semestre de 2024. Según estimaciones previas de consultoras y del propio Gobierno nacional, los datos reflejarían una caída en los índices de pobreza e indigencia en comparación con la primera mitad del año pasado.
En este marco, los especialistas proyectan que la pobreza habría cerrado 2024 en torno al 37%, impulsada por una desaceleración de la inflación. En el caso de la indigencia, se espera que el índice se ubique entre el 8% y el 10%, lo que representaría una baja significativa respecto del 18,1% registrado en el primer semestre de 2024 y del 11,9% en la segunda mitad de 2023.
El primer semestre de 2024 estuvo marcado por un fuerte aumento de la pobreza y la indigencia. La devaluación del peso en diciembre de 2023, el aumento de la inflación, la caída en la actividad económica y el ajuste en salarios y programas sociales provocaron un deterioro en las condiciones de vida.
Sin embargo, en la segunda mitad del año, esta tendencia habría cambiado. La desaceleración inflacionaria, una leve recuperación de la actividad económica y el aumento de ingresos en algunos sectores habrían contribuido a una mejora en los indicadores. Además, el incremento en la asistencia estatal, particularmente a través de la Asignación Universal por Hijo (AUH) y la Tarjeta Alimentar, habría sido clave para reducir la indigencia.

En la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA), la Encuesta Trimestral de Ocupación e Ingresos (ETOI) del Instituto de Estadística y Censos porteño (IDECBA) tambiém reflejó una disminución en las tasas de pobreza e indigencia.
Sobre una población de 3.086.000 personas, el 24,2% se encontraba en situación de pobreza al cierre de 2024, mientras que a fines de 2023 la cifra ascendía al 30,2%. En términos absolutos, el número de personas en situación de pobreza cayó de 928.000 a 746.000, lo que representa una reducción de 182.000 personas.
En cuanto a la indigencia, el informe porteño mostró una baja del 12,2% al 6,5%. Esto significa que la cantidad de personas sin ingresos suficientes para cubrir la Canasta Básica Alimentaria descendió de 376.500 a 200.590, lo que implica que 176.000 personas lograron superar esa condición en el último tramo del año.
Milei destacó una baja en la pobreza y espera que el INDEC confirme la tendencia
En su discurso de apertura de sesiones ordinarias, el presidente Javier Milei destacó la baja en la pobreza durante el segundo semestre de 2024. Según las declaraciones del líder libertario, el índice habría descendido del 56% al 33%, lo que en términos absolutos significaría que 10 millones de personas salieron de la línea de pobreza.

“Esta caída se vio impulsada por la baja de la inflación, el aumento sostenido de los salarios reales y las jubilaciones, y el incremento de la AUH en términos reales y del Plan Alimentar”, sostuvo el mandatario libertario, al tiempo que afirmó: “En definitiva, ajustar a la política no solo no es recesivo, es expansivo. Y elimina la pobreza”.
Por otro lado, un informe de la Universidad Di Tella estimó que la tasa de pobreza en Argentina habría sido inferior al 37% en el segundo semestre de 2024. De confirmarse esta cifra, representaría una reducción significativa respecto del 52,9% registrado en la primera mitad del año y se ubicaría en niveles similares a los del primer semestre de 2022, cuando alcanzó el 36,5%.
En tanto, la publicación del INDEC será clave para confirmar las tendencias anticipadas por la administración libertaria y las consultoras privadas. Más allá de la reducción estimada, los especialistas advierten que la pobreza sigue en niveles elevados y que la recuperación económica no ha sido homogénea.
En los sectores informales y de bajos ingresos, la supuesta “mejora” habría sido menos pronunciada, mientras que en otros segmentos los ingresos lograron recomponerse con mayor rapidez.

Aunque la baja en la inflación es un factor relevante, la evolución del empleo, los salarios y la asistencia social determinarán la sostenibilidad de la recuperación en los próximos meses. Con los datos oficiales en la mano, el debate en torno a la situación social y económica del país tomará nueva relevancia en el ámbito político y académico.





