En una demostración más de la fragmentación del peronismo, al menos cinco senadores que responden a los gobernadores pejotistas no kirchneristas del norte adelantaron en las últimas horas que votarán a favor del Presupuesto 2026 del Gobierno nacional, a cargo de Javier Milei.
Según señalaron desde las provincias norteñas, los legisladores Fernando Salino (San Luis), Carolina Moisés (Jujuy), Fernando Rejal (La Rioja), Guillermo Andrada (Catamarca) y Sandra Mendoza (Tucumán), que responden a Raúl Jalil y Osvaldo Jaldo, adelantaron sus intenciones de acompañar la iniciativa del Ejecutivo nacional.
Sin embargo, los senadores aclararon que no acompañarán el artículo 30 del Presupuesto 2026, el cual propone la derogación en materia de financiamiento del Sistema Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación, así como el de Educación Técnico Profesional y de Defensa.
Así, la situación en el Senado representa un giro inesperado para la Casa Rosada, ya que el Presupuesto 2026 había pasado de ser una norma compleja pero abordable de aprobar, a transformarse en un foco de tensión política, luego del traspié en Diputados, cuando la oposición volteó la derogación de la emergencia en discapacidad y los fondos universitarios.
Tras ese revés, desde el Gobierno circularon versiones contradictorias sobre el futuro del proyecto, aunque la calma llegó de manera parcial cuando se resolvió dictaminar la reforma laboral y postergar su tratamiento hasta febrero, siempre y cuando el Ejecutivo vuelva a convocar a sesiones extraordinarias.
No obstante, la oposición dialoguista dejó en claro a la jefa del bloque oficialista en el Senado, Patricia Bullrich, que tanto el Presupuesto 2026 como el proyecto de inocencia fiscal debían ser sancionados sin cambios respecto de lo aprobado en Diputados, una postura que volvió a ratificarse en los últimos días durante un nuevo sondeo realizado por la exministra de Seguridad a través de una reunión virtual.
Pero, en las últimas horas, al oficialismo se le volvieron a encender las alarmas porque, en la espera de la sesión convocada para el viernes 26 de diciembre, al mediodía, los aliados comenzaron a poner reparos sobre el artículo 30 del proyecto.

Es que, la cláusula propone derogar garantías de financiamiento mínimo en áreas sensibles como educación, ciencia y tecnología, educación técnica y defensa, por lo que podría convertirse en el punto de apoyo para que la oposición fuerce el rechazo del Presupuesto 2026 y obligue al Ejecutivo a prorrogar nuevamente la ley de gastos vigente desde 2023.
Lo que pasó inadvertido para quienes impulsaron el artículo cuestionado es la composición del Senado, donde existen legisladores con un fuerte vínculo con el sistema educativo, como Maximiliano Abad, expresidente de la Federación Universitaria Argentina, y Flavio Fama, ex rector de la Universidad Nacional de Catamarca, perfiles que difícilmente acompañen una eliminación de pisos de financiamiento.
No obstante, el artículo 30 no se limita a un solo aspecto, sino que propone derogar varios ítems centrales de leyes vigentes, entre ellos los vinculados al Financiamiento del Sistema Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación, a la Educación Técnico Profesional y al Fondo Nacional de la Defensa, una combinación que ya había generado, semanas atrás, fuertes quejas de gobernadores, universidades y sectores productivos del interior del país que dependen de esos recursos para sostener programas y obras.
Así, desde el punto de vista numérico, el Gobierno parte de una base ajustada pero, en principio, suficiente, con el respaldo de 21 senadores de La Libertad Avanza, a la espera de que jure el rionegrino Enzo Fullone al inicio de la sesión, 10 radicales, tres del PRO y un puñado de representantes provinciales, lo que totaliza 44 voluntades teóricas.
No obstante, no todos esos votos están garantizados, por lo que por estas horas, la incógnita central es cuántos legisladores podrían sumarse a la decisión de los gobernadores de desmarcarse del acompañamiento especifico del artículo 30, un escenario que obligaría a la administración de Javier Milei recalcular toda la estrategia.
Presupuesto 2026: los gobernadores evalúan consolidarse como una tercera fuerza en Diputados
Lo cierto es que, la disconformidad por la conformación de listas terminó de estallar contra la ex presidenta con la estrepitosa derrota electoral del peronismo en las elecciones legislativas nacionales.
Al escenario ya caldeado se sumó la segregación que sufren por parte del Ejecutivo nacional los gobernadores alineados con el kirchnerismo puro, Axel Kicillof (Buenos Aires), Gildo Insfrán (Formosa) y Ricardo Quintela (La Rioja).
Frente a esta situación, de prosperar la jugada, el nuevo espacio federal contaría con alrededor de 15 bancas. Un suficiente poder de fuego para que los gobernadores no solo negocien fondos y obras para sus provincias, sino lugares claves en las comisiones.
A su vez, la decisión tendría un impacto inmediato en la bancada de Unión por la Patria, que quedaría con 92, una banca abajo de La Libertad Avanza, que se alzaría como primera minoría, dándole mayor poder en la conformación de las comisiones, en la Auditoría General de la Nación (AGN), y el Consejo de la Magistratura.
El escenario se tornaría aún más catastrófico para el peronismo si el salteño logra seducir a los 6 diputados ex libertarios, que abandonaron el oficialismo por diferencias con la titular del partido nacional, Karina Milei.
Según señalaron desde los pasillos del Congreso, se trataría de los integrantes del interbloque Desarrollo y Coherencia, hoy conformado por cuatro ex libertarios y dos del Movimiento de Integración y Desarrollo (MID), que responde a Oscar Zago.
De esta manera, el nuevo interbloque referenciado en los gobernadores del norte grande estaría compuesto por tres salteños, cuatro misioneros, tres tucumanos y cuatro catamarqueños.
A su vez, se sumaría desde la Patagonia una diputada neuquina que responde a Rolando Figueroa, conformando un total de 15. Sin embargo, con los santiagueños se irían directamente a más de una veintena, sin contar a los ex libertarios. Un número por demás jugoso para negociar en Diputados.





