La senadora bonaerense del PRO, Aldana Ahumada, presentó un pedido de informes para que el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, brinde explicaciones por una supuesta millonaria compra de manuales para la implementación de la Educación Sexual Integral (ESI) en las escuelas.
“Bajo la coordinación de la Dirección de Educación Sexual Integral (DESI), dependiente de la Subsecretaría de Educación de la provincia de Buenos Aires, se llevó a cabo la adquisición de una serie de 28 títulos que abarca obras literarias, material de formación para docentes y herramientas pedagógico-didácticas para la aplicación de la ESI“, expuso en su iniciativa la senadora Ahumada.
En esa línea, la legisladora del PRO mencionó que esta compra y distribución de estos manuales de ESI habría significado para el Gobierno bonaerense un gasto de $4 mil millones, por lo que cuestionó a la gestión de Kicillof por haber destinado esa cantidad de dinero en un contexto de profunda recesión.
“La adquisición de 28 títulos y su difusión por parte de la administración pública provincial a un altísimo costo, no parecería adecuarse a la situación de necesidad y urgencia que nuestra provincia atraviesa, como así tampoco lo hacen las órdenes emitidas posteriormente a la inversión inicial destinadas al mismo fin”, fustigó Ahumada.
Por esta razón, la senadora bonaerense de la oposición pidió que el gobierno de Kicillof informe acerca de la adquisición de los 1.218.000 manuales de ESI, el monto total, los proveedores y editoriales involucradas, los criterios de selección de los contenidos, de qué forma se contempló la distribución para las escuelas y los mecanismos de evaluación para medir el impacto de los materiales.

“Es menester analizar el contenido de los títulos adquiridos para la ESI. Si bien la integración de la ESI en la estructura del sistema educativo provincial es un objetivo plausible y deseable cuando es realizado de forma adecuada, resulta imperativo asegurar que los materiales seleccionados sean apropiados para los diferentes niveles de desarrollo y que su contenido se encuentre alineado con los objetivos educativos establecidos”, resaltó la autora de la iniciativa.
Para hacerse eco de la realidad económica que atraviesa el territorio bonaerense, Ahumada recordó el informe del Ministerio de Economía titulado “Primer semestre de 2024: Las consecuencias de las políticas económicas de Milei sobre las finanzas de la provincia de Buenos Aires“, en el que el titular de la cartera, Pablo López, menciona una pérdida de unos $6,3 billones en tan solo seis meses.
“Dicho escenario, expuesto por la actual gestión, exige una evaluación rigurosa del uso de los fondos públicos, donde se deben priorizar los gastos que impacten de forma directa y positiva en las áreas más urgentes”, reclamó Ahumada sobre la compra de los manuales de ESI.
Asimismo, la senadora del PRO también cuestionó que estos materiales vayan destinados a niños y niñas de las escuelas primarias, ya que contienen temáticas como la orientación sexual y la identidad de género. “Esto requiere un escrutinio exhaustivo para garantizar que estos temas sean abordados de manera responsable y pedagógicamente sólida”, profesó.
Por eso, Ahumada resaltó que el proceso de selección de los contenidos de los manuales de ESI debió haber sido transparente, con criterios claros y que muestre una evidencia pedagógica con expertos en la materia, con el fin de garantizar que estos libros sean pertinentes para la formación del alumnado.
“En este sentido, la inversión en materiales educativos de ESI debe ser analizada no solo desde el punto de vista económico, sino también en relación con su pertinencia pedagógica en un momento en que la calidad educativa enfrenta serios desafíos”, subrayó la legisladora que preside la comisión de Educación en el Senado.
Por último, Ahumada indagó acerca de si contenidos como el lenguaje inclusivo son la mejor opción para componer estos manuales de ESI, o si los materiales debieron haber sido compuestos con otras temáticas que abordaran más directamente las deficiencias en el aprendizaje básico.
“La preocupación no solo radica en el elevado costo de la compra, sino también en la necesidad de una evaluación crítica de los contenidos y la justificación de su pertinencia en el contexto actual, donde coexisten simultáneamente una crisis económica y educativa en el territorio bonaerense. Resulta imperativo garantizar que los fondos destinados sean empleados de manera óptima y que los materiales distribuidos sean apropiados para los estudiantes, contribuyendo efectivamente a su desarrollo”, sentenció Ahumada.





