La Provincia de Buenos Aires envió brigadistas y equipamiento pesado a Chubut para reforzar el combate de los incendios forestales que mantienen en alerta a distintos puntos de la Patagonia. El despliegue respondió a un pedido de asistencia formulado por la Agencia Federal de Emergencias y se encuadró en el marco del Sistema Federal de Manejo del Fuego, ante múltiples focos activos y riesgo extremo.
El operativo se activó durante el último fin de semana, y quedó bajo la coordinación del Ministerio de Seguridad bonaerense, con aval del gobernador Axel Kicillof. En ese marco, la administración provincial dispuso el envío del personal especializado luego de recibir la solicitud formal de apoyo, en un contexto marcado por el avance sostenido del fuego y condiciones climáticas adversas en el sur del país.
Desde la Dirección Provincial de Defensa Civil, el Gobierno bonaerense coordinó el traslado de 40 brigadistas especializados en incendios forestales. El contingente incluyó motosierristas, motobombistas y equipos tácticos preparados para operar en zonas de difícil acceso, con pendientes pronunciadas y vegetación cerrada.
Junto al recurso humano, Provincia también aportó una flota de 17 vehículos especialmente acondicionados para tareas de emergencia. El esquema logístico contempló camionetas 4×2 y 4×4 para el traslado de personal y abastecimiento, además de unidades preparadas para operar directamente sobre el frente de fuego en áreas rurales y de montaña.
Además, dentro del equipamiento enviado se destacó un camión autobomba 4×4 URO, diseñado para penetrar sectores hostiles, y dos vehículos UTV con kit forestal, claves para llegar a las denominadas “zonas rojas”. El contingente bonaerense concentró sus tareas en los incendios que afectan el área de Puerto Patriada y el sector de Laguna Villarino, donde los técnicos describieron un comportamiento extremo del fuego.

Vale precisar que el despliegue se inscribe en una emergencia de alcance regional que mantiene bajo amenaza a cuatro parques nacionales y a varias localidades patagónicas. De acuerdo a los datos oficiales, el fuego ya arrasó decenas de miles de hectáreas en áreas protegidas como Los Alerces, Lago Puelo, Nahuel Huapi y Lanín, con impacto sobre ecosistemas sensibles, zonas productivas y corredores turísticos.
Frente a este escenario, las autoridades nacionales y provinciales coincidieron en que la combinación de sequía prolongada, altas temperaturas y vientos intensos complicó las tareas de contención. En tanto, la Administración de Parques Nacionales reforzó los operativos terrestres y aéreos, mientras el Gobierno nacional amplió la emergencia ígnea a nuevas provincias para acelerar la movilización de recursos.
Mientras continúan las tareas de combate y enfriamiento, los equipos priorizan la protección de poblaciones cercanas, infraestructura crítica y áreas de alto valor ambiental. El avance del fuego y la magnitud de la superficie afectada volvieron a poner en agenda la necesidad de fortalecer las políticas de prevención y manejo del fuego frente a eventos más frecuentes y severos.
El Gobierno transfirió $100 millones para combatir los incendios en la Patagonia
El gobierno de Javier Milei dispuso una transferencia de $100 millones destinada a los Bomberos Voluntarios para reforzar el combate de los incendios forestales que afectan a la Patagonia. La decisión se adoptó luego de los reclamos de gobernadores del sur, que exigieron a la Casa Rosada medidas concretas frente a los daños provocados por el fuego.

La administración que encabeza Javier Milei canalizó los fondos a través de la Agencia Federal de Emergencias, que tendrá a su cargo la ejecución de los recursos. En tanto, el destino del aporte contempla la compra de equipamiento, materiales, indumentaria y otros insumos esenciales para las tareas de protección civil y respuesta ante emergencias.
Además del refuerzo específico por los incendios, el esquema de asistencia incluyó partidas adicionales para el sistema de Bomberos Voluntarios. Bajo esa premisa, las federaciones provinciales recibirán fondos para funcionamiento institucional y capacitación, mientras que la Agencia Federal de Emergencias contará con recursos para fiscalización, equipamiento estratégico y asistencia extraordinaria.
Desde el Gobierno nacional advirtieron que la distribución de los fondos quedará sujeta al cumplimiento de los requisitos administrativos vigentes. En la misma línea, las autoridades aclararon que cualquier irregularidad en la rendición o en el uso del subsidio podrá derivar en la suspensión de la entidad beneficiaria y en el inicio de acciones legales correspondientes.





