El diputado bonaerense de Fuerza Patria, Carlos Puglelli, presentó un proyecto de ley en el que manifestó su preocupación por el aumento de la pobreza registrada en el primer semestre del año y advirtió que las cifras no reflejan el panorama completo, debido a la demora en la actualización de la medición del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC).
En ese sentido, Puglelli se hizo eco de los datos dados a conocer en el último informe del INDEC, el cual arrojó que la pobreza aumentó de 28,2% al 32,3% durante el primer semestre de 2026, lo cual afectó a más de 15,5 millones de argentinos. En tanto, la indigencia se ubicó en el 7,5%, alcanzando a más de 3,6 millones de personas.
“La situación de quienes se encuentran en condiciones de indigencia reviste particular gravedad. Que millones de personas no tengan garantizado el acceso al sustento alimentario básico constituye una problemática social que no puede ser soslayada ni naturalizada por el Estado”, puntualizó el diputado bonaerense.
En detalle, la indigencia también experimentó un alza de 1,2 puntos porcentuales con relación al 6,3% que había arrojado en los seis meses anteriores, lo que se traduce en 595.300 nuevos indigentes y alcanzó al 5,6% de los hogares.

Dado que la incidencia de la pobreza y la indigencia resultan de la capacidad de los hogares de acceder a la canasta básica alimentaria (CBA) y a la canasta básica total (CBT), Puglelli hizo mención a que la metodología del INDEC no refleja actualmente el peso de servicios esenciales como transporte, vivienda y comunicaciones.
En rigor, el mecanismo vigente utiliza para la composición de la Canasta Básica Alimentaria patrones de consumo provenientes de la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares (ENGHo) de 1996/1997, posteriormente validados con información de la ENGHo 2004/2005.
Si bien las autoridades del INDEC habían anunciado la puesta en marcha este año de una nueva metodología de cálculo con base en la Encuesta de Ingresos y Gastos de los Hogares 2017-2018, esta aún no fue puesta en funcionamiento. En rigor, la nueva medición pone mayor peso en el aumento de los servicios.
“Una medición que no refleje adecuadamente la estructura contemporánea de gastos puede generar una distancia entre el valor teórico de las canastas utilizadas para establecer las líneas de pobreza e indigencia y el costo efectivo que enfrentan cotidianamente los hogares”, alertó Puglelli.
Por último, el titular de la comisión de Seguridad y Asuntos Penitenciarios de la Cámara baja consideró que contar con estadísticas públicas precisas, transparentes y actualizadas “constituye una condición indispensable para diseñar políticas públicas eficaces, y evaluar el impacto concreto de las decisiones económicas y sociales sobre la población”.




