La diputada bonaerense de la Coalición Cívica, Romina Braga, volvió a poner en el centro del debate la crítica situación que atraviesan las pequeñas y medianas empresas (pymes) en la provincia y el país. En un contexto de caída sostenida de las ventas, aumento de costos y pérdida de empleos, la legisladora cuestionó la decisión del Gobierno nacional de cerrar la Secretaría encargada del sector y absorberla dentro de la Secretaría de Coordinación de la Producción.
El Ejecutivo nacional justificó la medida, anunciada el 5 de agosto, bajo el argumento de “simplificar la estructura” y “optimizar recursos”, pero, para Braga y distintos referentes productivos, el recorte no es menor, ya que significa eliminar un organismo clave para la articulación de políticas de financiamiento, innovación y desarrollo del sector. “Apostar por las pymes es apostar por una Argentina fuerte, productiva y con oportunidades para todos”, subrayó la diputada.
Según datos del Observatorio pyme de febrero de 2025, el 62% de las empresas industriales operó en 2024 por debajo de su capacidad instalada y el 55% espera que su situación empeore en el transcurso del año. El informe detalla que el 64% identifica la caída de la demanda como principal obstáculo, seguido por el aumento de costos y la falta de acceso a insumos, mientras que solo un 18% accedió a crédito bancario en condiciones competitivas.
“En un país donde las PyMEs generan el 70% del empleo formal privado y más del 40% del PBI, esta decisión erosiona las bases del desarrollo productivo”, subrayó Braga, al considerar que la eliminación de la Secretaría es un golpe directo a la columna vertebral de la economía. La legisladora insiste en que sin una institucionalidad sólida y con capacidad de articulación, se diluyen las agendas estratégicas de largo plazo que integran conectividad, innovación, transición energética, formación de talento y políticas de financiamiento inteligente.

En abril del año pasado, Braga ya había advertido sobre el deterioro del sector durante una intervención en la Cámara baja bonaerense. Allí reclamó un “alivio fiscal” para las pymes y expuso datos de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) que marcaban una caída interanual del 12,6% en las ventas de marzo. “Esto no viene desde ahora. Tenemos inflación descontrolada, pobreza creciente y una informalidad laboral crónica que golpea el consumo interno”, afirmó entonces.
La diputada también puso el foco en el impacto de los aumentos de tarifas y precisó que “un comercio que consume 1.200 kilovatios afrontó facturas con un 270% de incremento”, al tiempo que consideró que “no es justo ni estratégico que las pymes paguen por todo esto”. A su entender, el Estado bonaerense debe avanzar en un plan integral de desarrollo productivo que incluya alivio impositivo real para que las empresas puedan crecer.
El reclamo de Braga se da en un escenario agravado por la apertura de importaciones impulsada por el Gobierno nacional, que ya encendió alarmas en el sector textil. De hecho, la diputada radical, Belén Malaisi, se plegó a la advertencia y señaló que entre enero y mayo de 2025 cerraron más de 68 pymes textiles, con la pérdida de 4.000 empleos y un 40% de la maquinaria industrial detenida.
Empresarios cuestionan el cierre de la Secretaría pymes
Para los pequeños y medianos empresarios habituados a gestionar en los pasillos ministeriales, la salida de Marcos Ayerra de la Secretaría pymes y el posterior cierre del organismo, no fueron sorpresas. “La Secretaría fue una herramienta muy útil para el sector, ahora estaba sin recursos y eso hacía que no pudiera cumplir el objetivo por el cual se creó”, expresó el presidente de Industriales Pymes Argentinos (IPA), Daniel Rosato.

Rosato valoró la predisposición de Ayerra, pero advirtió que la falta de herramientas hacía imposible responder a la creciente demanda, alimentada por los altos costos de producción y el incremento de las importaciones. En la misma línea, cuestionó que el secretario de Producción, Pablo Lavigne, que absorberá el área, “siempre se mostró a favor de las importaciones” y no representa, a su entender, un defensor de la industria nacional.
Por caso, Marcelo Fernández, de la Confederación General Empresaria de la República Argentina (CGERA), remarcó que la Secretaría pymes, creada en los años 90, funcionaba como “embajadora” del sector ante los funcionarios de turno. La CAME también expresó su preocupación, al destacar que la dependencia trabajaba en programas como la plataforma virtual Capacitar y el plan “Creando Capacidades Locales” para fomentar el crecimiento y la innovación.





