El Gobierno nacional volvió a poner esta semana bajo análisis la reforma electoral que impulsa para modificar las reglas de juego de cara a las próximas elecciones presidenciales de 2027 y evalúa tres alternativas para destrabar el proyecto en el Congreso.
Si bien La Libertad Avanza (LLA) mantiene como objetivo de máxima la eliminación de las Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO), la falta de respaldos abrió la puerta a opciones más moderadas que permitan conseguir los votos entre los Gobernadores y los bloques aliados.
Es que, la administración de Javier Milei todavía apuesta a tratar la iniciativa antes de fin de año, pero la mesa política reconoce que primero deberá consolidar acuerdos con los mandatarios provinciales, el PRO y la Unión Cívica Radical (UCR). El oficialismo descarta por el momento una negociación con el peronismo, aunque admite que las diferencias con sus principales socios complican el avance del paquete en la Cámara alta.
Ante este escenario, desde Balcarce 50 analizan tres caminos posibles para el futuro de las primarias: la eliminación definitiva de las PASO, una nueva suspensión como la que rigió durante las elecciones legislativas de 2025 o la creación de una primaria sin obligatoriedad para los espacios políticos. El sector más optimista del Ejecutivo todavía respalda el proyecto original, mientras otros dirigentes libertarios consideran que una suspensión representa actualmente la salida con mayores posibilidades de reunir consensos.
Vale destacar que el proyecto remitido al Senado contiene 78 artículos y propone, además de terminar con las PASO, cambios en la Ley Orgánica de los Partidos Políticos, modificaciones en la elección de representantes del Parlasur y la incorporación de Ficha Limpia. La comisión de Asuntos Constitucionales abrió formalmente el debate en mayo, pero las filas libertarias todavía no consiguieron los apoyos necesarios para llevar el expediente hacia una instancia decisiva.

En tanto, la mesa política también fijó como objetivos centrales la simplificación del calendario electoral, la reducción de los costos que demanda cada elección y una revisión de los espacios publicitarios que reciben los partidos durante las campañas. Un sector del Gobierno sostiene que estos puntos constituyen el núcleo de la reforma y considera que la negociación podría preservar esos cambios, incluso si la conducción nacional debe resignar la eliminación definitiva de las primarias.
No obstante, las dudas también atraviesan al propio armado libertario y algunas voces cercanas al despacho presidencial anticipan que la reforma integral podría quedar nuevamente en el camino por falta de respaldos parlamentarios. “La reforma electoral probablemente no suceda y finalmente se terminen suspendiendo las PASO el año próximo”, pronosticó una fuente oficial, mientras la administración libertaria mantiene los proyectos económicos como prioridad y prepara una nueva etapa de negociaciones para intentar modificar el sistema electoral de cara a 2027.
El Gobierno reactiva la negociación con aliados por la reforma electoral
En medio de las dificultades para reunir respaldos en el Congreso, el jefe de Gabinete, Diego Santilli, retomó en los últimos días las conversaciones con los jefes provinciales para acercar posiciones alrededor de la reforma electoral que impulsa Javier Milei. Una facción del oficialismo considera que los entendimientos con las provincias deberán abarcar tanto el terreno parlamentario como el armado político para 2027, si la Casa Rosada pretende garantizar los votos que hoy le faltan.
Las gestiones también alcanzan al PRO y la UCR, dos espacios que si bien acompañaron distintas iniciativas libertarias hoy todavía mantienen reparos sobre algunos puntos centrales del paquete electoral, principalmente la eliminación de las PASO. “No hay proyecto si no hay acuerdos políticos confiables y estables. Nadie va a abandonar una herramienta”, reconoció un alfil legislativo de LLA al describir las condiciones que deberá generar el bloque oficialista para destrabar la discusión.

Finalmente, la estrategia divide a la propia gestión libertaria, ya que algunos funcionarios pretenden incluir los acuerdos electorales y legislativos dentro de una misma negociación con los mandatarios provinciales, mientras otro sector advierte sobre la dificultad de combinar ambas discusiones. La mesa política espera que los primeros entendimientos comiencen a tomar forma durante octubre y mantiene, mientras tanto, la expectativa de volver a instalar la reforma en el centro de la agenda antes de que finalice el período parlamentario.




