Luego de que numerosos gremios ratificaran un paro general para el día en que los diputados nacionales debatan el proyecto de reforma laboral en el recinto, el cual cuenta con media sanción, desde la administración de Javier Milei advirtieron que descontarán el día a los empleados públicos que adhieran a la medida de fuerza.
En ese sentido, fuentes de Casa Rosada destacaron que el descuento a los estatales nacionales se dará al igual que en otros paros nacionales realizados la Confederación General del Trabajo (CGT). Según estimaciones sindicales, la cifra a descontar rondaría los $50.000, dependiendo la categoría de cada empleado.
“El derecho a huelga está garantizado, pero también el derecho del empleador a no pagar a quien no venga a trabajar”, confirmaron desde el entorno de Javier Milei tras una reunión oficial con directivos de las empresas mineras BHP (Australia) y Lundin Mining (Canadá), donde se abordaron inversiones para la provincia de San Juan.
Si bien el triunvirato de la CGT decidió un paro sin movilización, desde la Asociación Trabajadores del Estado (ATE) expresaron su intención de salir a las calles a marchar frente al Congreso el mismo día en que Diputados trate la reforma laboral, en principio para este jueves 18 de febrero.
“El paro en la administración pública va a ser total en todo el país. Que se prepare Manuel Adorni y todo el Gabinete para llevarse en el bolsillo el saquito de té o el café instantáneo porque no van a tener quienes los atiendan”, respondió el titular de ATE, Rodolfo Aguiar, ante la advertencia del Gobierno a descontar el día de paro.

En paralelo, el secretario general de La Fraternidad, Omar Maturano, confirmó que un paro de transporte por 24 horas el día en que se debata la reforma laboral en la Cámara baja nacional. “Todo el transporte va a paralizar su tarea por 24 horas”, manifestó.
El referente de los maquinistas remarcó el peso estratégico del sector en un paro nacional y planteó que la central obrera deberá definir los pasos a seguir según el resultado de la votación en Diputados. “Si el transporte no funciona, no se puede movilizar ni desmovilizar”, afirmó el dirigente, al describir el alcance de la paralización prevista en colectivos, trenes y subtes.
Con la adhesión de los gremios del transporte al paro de la CGT, se espera una jornada sin servicios de colectivos y trenes y con vuelos afectados en todo el país. Con el transporte paralizado, se espera una reducción marcada de la actividad laboral y comercial, especialmente en el Área Metropolitana (AMBA) y en los grandes centros urbanos del territorio nacional.
Marcha contra la reforma laboral: el Ministerio de Seguridad amenaza con endurecer controles
Tras los incidentes del miércoles pasado en las inmediaciones del Congreso de la Nación, durante el debate de la reforma laboral en la Cámara de Senadores, la ministra de Seguridad nacional, Alejandra Monteoliva, amenazó con endurecer los controles durante las movilizaciones.
“Hemos conversado de endurecer más las medidas para la realización de manifestaciones o este tipo de protestas, llámese el protocolo antipiquete, la cantidad de elementos que tenemos en cuenta”, advirtió la funcionaria que sucedió en el cargo a Patricia Bullrich.
En ese marco, Monteoliva adelantó que están en carpeta medidas como la revisión de mochilas en los transportes públicos hasta la prohibición de banderas “por su utilización como flechas para atacar a los agentes de las fuerzas de seguridad”.
Además, la titular de la cartera de Seguridad indicó que desde su cartera se va a “mirar de qué manera se puedan realizar otro tipo de controles sin poner en riesgo la vida de absolutamente nadie”, en un claro mensaje a las organizaciones sociales y sindicales que encabezarán una nueva marcha durante el tratamiento de la reforma laboral en la Cámara baja.
El miércoles pasado, en paralelo a la sesión de la Cámara alta que debatió la reforma laboral, la violencia escaló de manera precipitada en las inmediaciones del Congreso, luego de que manifestantes lanzarán bombas molotov, botellas de vidrio, rompieran veredas y arrojaron piedras, lo que desató la represión con balas de goma por parte de los efectivos de seguridad.





