El jefe del bloque de Unión por la Patria en la Cámara de Diputados, Germán Martínez, cuestionó a los legisladores peronistas que acompañaron la reforma laboral impulsada por el presidente Javier Milei y sostuvo que esa decisión implicó un “quiebre del mandato electoral”. En paralelo, el legislador rechazó que el peronismo atraviese una crisis estructural y afirmó que el espacio llegará en condiciones competitivas a las elecciones de 2027.
“El mandato electoral, sin lugar a duda, los traicionó”, expresó Martínez al referirse a los diputados que votaron a favor de la iniciativa. No obstante, el diputado aclaró que intenta evitar ese término en el diálogo político y señaló que su responsabilidad es “buscar la manera de trabajar juntos en otra coyuntura”, incluso con quienes adoptaron esa postura.
El legislador remarcó que ningún candidato peronista anticipó durante la campaña que respaldaría una reforma orientada a modificar derechos laborales. “Cuando uno hace una cosa, habiendo dicho otra, ahí se quiebra el mandato electoral”, afirmó el dirigente peronista, y agregó que no comparte la idea de que circunstancias generales puedan justificar decisiones individuales en el ámbito parlamentario.
Al analizar el contenido de la norma, Martínez puso en duda que la modificación del régimen laboral sea el factor determinante para la generación de empleo registrado. “La ley de contrato de trabajo tuvo 240 modificaciones desde el 74 hasta acá. Los libros no muerden, los diarios de sesiones tampoco. Hay que estudiar un poco”, señaló el diputado, y planteó que el eje debería centrarse en el modelo económico.
En ese sentido, el legislador sostuvo que el debate no puede desvincularse del rumbo general de la economía. “¿No será que lo que manda a la hora de generar puestos de trabajo o perderlos es el rumbo de la economía y no tanto la normativa laboral?”, planteó el diputado, al tiempo que cuestionó la idea de que la flexibilización por sí sola atraiga inversiones.

Asimismo, Martínez advirtió sobre el impacto que, a su entender, puede tener la reforma en el mercado laboral. “Se está recreando una especie de teoría del derrame en el mundo laboral”, expresó el legislador, y consideró que la reducción de la brecha entre el empleo formal y el informal puede transformarse en un desincentivo para la registración.
En el plano fiscal, Martínez mencionó que la iniciativa contempla un Fondo de Indemnizaciones estimado en 2.500 millones de dólares anuales, junto con un régimen de incentivo al blanqueo laboral, por lo que, según indicó, esos recursos podrían destinarse a otras prioridades, como la actualización de haberes previsionales.
Por último, el jefe de bloque descartó que el peronismo se encuentre en su momento de mayor debilidad desde 1983 y recordó que el espacio atravesó otras etapas sin control del Poder Ejecutivo. En esa línea, mencionó al gobernador bonaerense Axel Kicillof como una de las referencias con proyección nacional, aunque aclaró que aún no es tiempo de discutir candidaturas. “Vamos a dar una elección competitiva y sólida en 2027”, aseguró.
Ruptura en el Senado de cara al debate por la reforma laboral
En la Cámara alta, el interbloque peronista enfrenta una reconfiguración interna tras la decisión de los senadores, Carolina Moisés, Sandra Mendoza y Guillermo Andrada, de abandonar el espacio que conduce José Mayans. Los tres integraban el bloque Convicción Federal y avanzarían en un armado propio con perfil dialoguista.

La eventual salida reduciría la bancada justicialista a 25 miembros y modificaría el esquema de mayorías. Los legisladores responden políticamente a los gobernadores de Salta, Gustavo Sáenz, de Tucumán, Osvaldo Jaldo, y de Catamarca, Raúl Jalil, lo que profundiza el debate interno sobre la relación con el oficialismo nacional.
Con este movimiento, La Libertad Avanza quedaría más cerca de reunir los dos tercios del cuerpo junto a sus aliados del PRO y la UCR, en un escenario que incide de manera directa en el tratamiento de la reforma laboral y en la dinámica parlamentaria del Senado.
La discusión se produce mientras sectores de Unión por la Patria denuncian irregularidades en el trámite legislativo y el oficialismo sostiene que cuenta con los votos necesarios para avanzar en su agenda, en medio de una interna peronista que redefine el mapa de poder en el Congreso.





